El Estreptococo se aisla en cultivos de endoftalmitis después de inyección intravítrea (IVI) con mayor frecuencia que en cultivos realizados tras otra cirugía intraocular, según los resultados de un meta-análisis presentado en la Academia Americana de Oftalmología.
Los oftalmólogos deben considerar el uso de técnicas estériles en quirófano cerrado durante estas inyecciones, para evitar exponer a los pacientes a una endoftalmitis por estreptococos que es una complicación que amenaza la visión pudiendo llegar incluso a la pérdida completa del globo ocular.
Los cultivos dieron Streptococcus el 30,8% de los casos de endoftalmitis post-IVI, que es 3 o 4 veces más alta que la incidencia publicada en la literatura de endoftalmitis postoperatoria aguda. La incidencia de endoftalmitis postoperatoria por estreptococos va del 0% después de la vitrectomía al 9% después de la cirugía de cataratas.
Fuente probable de infección
El autor encontró varios estudios en la literatura de anestesia con informes de meningitis estreptocócica después de la punción dural, un procedimiento que, según el Dr. McCannel, tiene una distancia de trabajo entre el médico y el paciente similar a la de la IVI. El análisis de estos estudios encontró que los organismos causantes de la mayoría de los casos procedían de la flora oral del médico tratante, que se volatiliza hablando y que llega al ojo del paciente ya que es necesario dar instrucciones durante la inyección.
En consecuencia, los Centros para el Control de Enfermedades y Prevención en Atlanta, Georgia, recomendó en 2007 que los operadores de la columna vertebral debían usar una máscara quirúrgica durante el procedimiento ( MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2010; 59:65-69).
Recomendaciones
Después de este meta-analisis se recomienda realizar la inyección en condiciones de máxima asepsia y el uso de mascarilla quirúrgica durante la intervención. En el Hospital Virgen del Mar realizamos todas las IVI en quirófano, con la máximas condiciones de asepsia como en cualquier otra cirugía intraocular.