La combinación de los resultados de dos fotografías digitales del fondo de ojo tomadas con un año de diferencia puede permitir la identificación de los pacientes con diabetes tipo 2 que están en mayor riesgo de progresión de su retinopatía diabética, según los resultados de un gran estudio longitudinal llevado a cabo en el Reino Unido publicado en Diabetes Care.

Los hallazgos sugieren que el uso de la fotografía digital para la detección podría ayudar a distinguir entre los pacientes con enfermedad progresiva de retina que necesitan ser seguidos de cerca y los que tienen una retinopatía estable para quienes los protocolos anuales de seguimiento actualmente recomendados pueden ser excesivos e implican un uso ineficiente de los recursos sanitarios que son limitados.
Los pacientes sin retinopatía diabética en las dos retinografías consecutivas tenían una tasa de progresión anual de solo el 0,7% a retinopatías diabéticas con amenaza de la visión.

En los que habían pasado de normales a tener una retinopatía de fondo leve en la segunda retinografía la tasa anual de progresión a formas graves era del 1,9%, con un riesgo relativo de 2,9 (95% intervalo de confianza, 2,2 – 3,8), en comparación con el primer grupo. En los que tenían lesiones diabéticas moderadas y progresion de las alteraciones en las dos retinografías la tasa de progresión era del 11% anual a formas severas con amenaza de la visión y un índice de riesgo de 18,2 (95% intervalo de confianza, 14,7 a 22,5) en comparación con el grupo menos grave.

Estos resultados sugieren que en pacientes con un buen control glucemico y con bajo riesgo de progresión se podrían espaciar los controles cada 2 o 3 años para poder realizar un seguimiento más exhaustivo a aquellos con progresión documentada.
Si tienes alguna pregunta, duda o comentario puedes realizarla en nuestro perfil de facebook: