(5/44) #QvisionIHCConceptosClave: Las explicaciones de cómo funcionan los tratamientos pueden ser erróneas

febrero 6th, 2019

 

La entrada introductoria a esta serie, sirvió para explicar la necesidad de que toda la Sociedad, independientemente de la formación previa de cada Persona, tenga acceso a los recursos que nos permitan tomar las decisiones más adecuadas para nuestra Salud de un modo consciente. Sobre todo, porque a menudo encontramos en los medios de comunicación titulares sensacionalistas que sobreestiman los beneficios de un tratamiento o que, al contrario, sobrevaloran sus efectos negativos.

El quinto concepto de la serie #QvisionIHCConceptosClave se titula: “Las explicaciones de cómo funcionan los tratamientos pueden ser erróneas”. Es decir, en teoría, hay tratamientos que debieran funcionar para una determinada enfermedad o situación y de una determinada forma, y sin embargo, no lo hacen al ser llevados a la práctica. E incluso, en ciertas ocasiones, pueden resultar perjudiciales.

Un fenómeno que ocurre en la investigación en este tipo de casos, es el sesgo de publicación en los resultados que diferen de lo que se esperaba cuando se comenzó con dicha investigación. Ocurre por un lado entre los investigadores, que optan por no publicar los resultados, o mostrar únicamente o haciendo hincapié en los resultados atractivos. Y por otro lado, entre los editores de las revistas científicas y los revisores, que en ocasiones prefieren publicar resultados atractivos. De modo que, en ciertos aspectos de las Ciencias de la Salud, existen vacíos de evidencia científica suficiente para determinar si realmente algunos tratamientos pueden mejorar nuestra Salud.

Si tenéis interés en ampliar la información sobre este tema, os dejo el enlace a la charla TED de Ben Goldacre, un médico británico, académico y escritor de ciencia, que es además investigador en el Centro de Medicina Basada en Evidencia, del Departamento de Ciencias de la Salud de Atención Primaria de Nuffield de la Universidad de Oxford y fundador de la campaña AllTrials y OpenTrials, cuyo objetivo es garantizar la práctica abierta y controlada en los ensayos clínicos.

Volviendo al concepto 5/44, vamos a ver un ejemplo para comprenderlo mejor. Como ya he referido en entradas anteriores el objetivo de esta serie y mi intención no es explicar y debatir sobre técnicas de Oftalmología ni tratamientos farmacológicos, sino que a través de ejemplos habituales de Salud Ocular se entiendan los Conceptos IHC de una forma clara. Por ello, espero que se comprenda que hablaré de la Cirugía de Cataratas sin profundizar y sin entrar en detalles. Simplemente servirá de hilo conductor para entender mejor el Concepto 5/44. En este caso, conoceremos una teoría sobre cómo deberían ayudar las vitaminas en la prevención o retraso de las cataratas y como no tiene porqué funcionar cuando se lleva a la práctica.

De forma sencilla y simplificada, la Catarata es el proceso de opacificación del cristalino. La patogénesis de las Cataratas asociadas a la edad es multifactorial y todavía no se comprende por completo. Además de la edad, otros factores de riesgo que pueden influir en su formación son la diabetes, la exposición a radiación ultravioleta (UV), los corticoides, y el consumo de alcohol y tabaco. Del mismo modo, la Catarata puede evolucionar con mayor intensidad en situaciones de traumatismo ocular, cirugía vitreo-retiniana y uveítis. (1, 2)

Durante los últimos años, se cree que el envejecimiento y la radiación UV juegan un importante papel en el proceso oxidativo que sufre el cristalino en el desarrollo de la catarata. (3, 4) De modo que, para este concepto clave el ejemplo que tenemos ante nosotros es: la catarata se produce por un proceso oxidativo, por lo que teróricamente el tratamiento con vitaminas con propiedades antioxidantes debería prevenir o retrasar su aparición.

Desde la Biblioteca Cochrane realizaron una Revisión Sistemática de todos los artículos que trataban sobre las vitaminas con propiedades antioxidantes y su relación con la prevención o retraso de la Catarata. (5) Para ello emplearon la metodología rigurosa que caracteriza las revisiones Cochrane y buscaron publicaciones científicas que cumplieran las siguientes condiciones:

- Ensayos Clínicos Aleatorizados (ECAs) con un seguimiento de al menos 1 año

- ECAs en los que se comparara Betacarotenos, Vitamina C y Vitamina E en cualquier forma, dosis o combinación, con otro tipo de vitamina antioxidante, placebo o no suplementación

- Búqueda de artículos en multitud de bases de datos de artículos de Ciencias de la Salud, así como en webs de ensayos clínicos y otras fuentes de literatura científica que aseguran que no se está dejando información relevante sin tener en cuenta

 

En cuanto a los resultados, prestaron atención a:

– Incidencia de Cataratas

– Incidencia de extracción de Cataratas

– Progresión de Catarata

– Pérdida de visión

– Efectos adversos de las vitaminas antioxidantes

 

Tras la búsqueda bibliográfica recuperaron 1861 artículos, de los cuales tras seguir los criterios de inclusión y exclusión preestablecidos formaron parte de la síntesis cualitativa y cuantitativa 9 y 6, respectivamente. Los artículos incluidos fueron sometidos a una evaluación para concocer su posible sesgo en diferentes aspectos como: distribución de la muestra en grupos, cegamiento y reporte incompleto o selectivo de datos, entre otros, y excepto en uno, en todos los demás no hubo presencia de sesgo para ninguna de las características estudiadas.

Los resultados de esta revisión ponen de manifiesto que las Vitaminas con propiedades antioxidantes:

A) Betacaroteno frente a placebo: el cálculo sobre 57.703 sujetos (cómputo de dos ensayos) proporciona como resultado que no hay evidencia de que la suplementación con beta-caroteno reduzca el riesgo de incidencia de catarata en un periodo de 2 años. Riesgo relativo (RR) de 0.99 (95% CI 0.91 to 1.08).

B) Vitamina C frente a placebo: los datos de 14.641 sujetos varones muestran que existe evidencia de que la Vitamina C no reduce el riesgo de incidencia de catarata en un periodo de 8 años. Hazard Ratio (HR) de 1.02 (95% CI 0.91 to 1.14).

C) Vitamina E frente a placebo: el cómputo de datos de 50.059 sujetos pertenecientes a tres ensayos clínicos muestra que tampoco la Vitamina E reduce el riesgo de incidencia de catarata respecto al placebo en un periodo de entre 4 a 9,7 años de seguimiento. RR 0.97 (95% CI 0.91 to 1.04).

D) Vitaminas C y E frente a placebo: los datos de 14.641 sujetos varones ponen de nuevo de manifiesto la misma afirmación que en los apartados anteriores, la combinación de Vitaminas C y E no reducen la incidencia de riesgo de catarata respecto al placebo. HR 0.98 (95% CI 0.84 to 1.15).

En los apartados A y C en los que los resultados han sido meta-analizados, el test de heterogeneidad mostró que no existía diferencia significativa entre los estudios comparados, con valores de I2=0% (P=0.69 y P=0.90, respectivamente) en ambos casos; lo que pone de manifiesto que los estudios que se estaban comparando tienen características similares y que pueden ser perfectamente combinados para obtener resultados con mayor potencia estadística que si se calculan por separado.

Los resultados de incidencia de extracción de catarata y pérdida de agudeza visual fueron en la misma línea que los anteriores, obteniendo que en ningún caso el riesgo de incidencia de extracción de catarata era menor que en el grupo de placebo, y sin encontrar diferencias visuales. La falta de homogeneidad en la categorización de la progresión de catarata no permitió meta-analizar los datos.

En cuanto a los efectos adversos, el riesgo de amarilleamiento de la piel fue mayor en los sujetos que tomaron Betacarotenos o Vitaminas C y E respecto a los que se les asignó placebo en todos los estudios, excepto en uno en el que no encontraron diferencias entre ambos grupos. Por último, uno de ellos demostró mayor riesgo de sangrado por la nariz en el grupo de Vitamina E (RR 1.06, 95% CI 1.01 to 1.11).

Con todo lo anterior, podemos concluir que la incorporación de suplementos vitamínicos ricos en antioxidantes parece no prevenir ni retrasar la formación de cataratas al menos con seguimientos de hasta prácticamente 10 años, a pesar de que el mecanismo de formación de las cataratas (la oxidación) nos haya llevado durante los últimos tiempos a realizar teorías en las que los antioxidantes funcionarían.

Esta revisión sistemática nos ha permitido una vez más demostrar que son necesarios estudios de calidad, bien planteados y llevados a cabo para tomar decisiones sobre nuestros tratamientos. Puesto que, como mencionaba al comienzo, la teoría sobre cómo debería funcionar un tratamiento, no es suficiente para afirmar que así es. Es necesario comprobar en la práctica que efectivamente funciona.

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Bibliografía:

1. Abraham AG, Condon NG, West Gower E. The new epidemiology of cataract. Ophthalmology Clinics of North America 2006;19(4):415‐25.

2. Wevill M. Epidemiology, pathophysiology, causes, morphology, and visual effects of cataract. In: Yanoff M, Duker JS editor(s). Ophthalmology. 3rd Edition. Mosby, 2008.

3. Karslioglu I, Ertekin MV, Kocer I, Taysi S, Sezen O, Gepdiremen A, et al. Protective role of intramuscularly administered vitamin E on the levels of lipid peroxidation and the activities of antioxidant enzymes in the lens of rats made cataractous with gamma‐irradiation. European Journal of Ophthalmology 2004;14(6):478‐85.

4. Blondin J, Baragi V, Schwartz E, Sadowski JA, Taylor A. Delay of UV‐induced eye lens protein damage in guinea pigs by dietary ascorbate. Journal of Free Radical Biology and Medicine 1986;2(4):275‐81.

5. Mathew  MC, Ervin  AM, Tao  J, Davis  RM. Antioxidant vitamin supplementation for preventing and slowing the progression of age‐related cataract. Cochrane Database of Systematic Reviews 2012, Issue 6. Art. No.: CD004567.

(4/44) #QvisionIHCConceptosClave: La recuperación de algunas enfermedades no requiere tratamiento

enero 14th, 2019

 

El cuarto concepto de la serie de Conceptos Clave IHC reza así: La recuperación de algunas enfermedades no requiere tratamiento. Lo que se pretende transmitir con este concepto es que algunas enfermedades se resuelven por sí mismas sin necesidad de tratamiento, y que en esos casos, la ausencia de tratamiento es en sí mismo el tratamiento.

Como siempre, volviendo a la entrada inicial en la que presentábamos esta serie puedes repasar en qué consiste. Explicado de forma breve su objetivo es el de dotar al lector, independientemente de sus conocimientos previos, de estrategias para discernir correctamente entre información veraz y de calidad, y la información que por el contrario no lo es, para poder utilizarla en la toma de las mejores decisiones para nuestra Salud.

Después de este inciso, volvemos de nuevo al concepto 4/44, del que a continuación vamos a ver un par de ejemplos que nos ayudarán a asimilarlo y entenderlo mejor.

1)    Hemorragia subconjuntival

 La conjuntiva bulbar es una mucosa que recubre la parte anterior del globo ocular y que contiene multitud de pequeños vasos sanguíneos. La realización de un esfuerzo como un estornudo es en ocasiones suficiente motivo para que algunos de estos vasos se rompan y se provoque un sangrado que queda almacenado entre la conjuntiva y la esclerótica (la estructura blanca que rodea la córnea). Este sangrado se conoce como hemorragia subconjuntival, y a menudo tarda en reabsorberse entre una y dos semanas.

La hemorragia subconjuntival está asociada a factores mecánicos como traumatismo ocular, aumento repentino de presión arterial, el tratamiento con anticoagulantes, la inserción, extracción o roce con las lentes de contacto o la cirugía ocular. Del mismo modo, se asocia también a varios factores sistémicos como enfermedades vasculares, congestión venosa severa repentina, discrasias hematológicas, traumatismo sistémico y el uso de ciertos fármacos, entre otros.(1)

Su presencia no pasa desapercibida en los pacientes que la padecen, y es en muchos casos motivo de consulta Oftalmológica. Sin embargo, se trata de un hallazgo que se resuelve en una o dos semanas sin necesidad de tratamiento y que no tiene perjuicio para la visión o el estado ocular del resto del ojo.(1) No obstante, en algunos casos el Médico Oftalmólogo considera oportuno recomendar el uso de lágrima artificial para paliar algunas molestias de sequedad, aunque no conseguirán que la hemorragia se resuelva, por lo que no se considera tratamiento.

Como se ha mencionado a lo largo de este apartado, la hemorragia en sí se resuelve de forma espontánea sin necesidad de tratamiento. Aún así, en los casos de hemorragia subconjuntival recurrente el Profesional Médico se encarga de valorar si existe una enfermedad sistémica que todavía no ha sido controlada y que es la desencadenante de dichos episodios de hemorragia.

2) Desprendimiento de vítreo posterior:

El globo ocular está compuesto de un líquido con textura gel que se denomina humor vítreo y que con el tiempo va cambiando su textura llegando a ocupar menos volumen del que ocupaba en un origen, mientras que el globo ocular mantiene el mismo tamaño. En este proceso natural, el vítreo que se encontraba adherido a la retina comienza su separación de la retina en lo que se conoce como desprendimiento de vítreo posterior (DVP), con el objetivo de reestablecerse de nuevo dentro del globo ocular. La separación de estas dos estructuras es un cambio del ojo que se podría considerar casi fisiológico y que ocurre habitualmente a partir de los 45 años, teniendo una prevalencia del 24% en pacientes de entre 50 y 59 años, y del 87% en el grupo de los que se encuentran entre los 80 y los 89.(2) En el curso habitual del DVP pueden percibirse síntomas como miodesopsias (comúnmente denomindas moscas volantes), fotopsias y otros cambios en la visión.(3) Sin embargo, hasta en el 10% de los casos durante el proceso de esta separación posterior se pueden producir también tracciones anteriores a nivel de la base del vítreo que pueden ocasionar desgarros retinianos. Estos desgarros pueden ocasionar un desprendimiento de retina, que es una complicación extremadamente grave. (3)

Ante síntomas agudos de un DVP se recomienda acudir a un Médico Oftalmólogo para realizar una revisión de la retina periférica, ya que si existe desgarro retiniano pueden tratarlo con láser evitando su progresión al desprendimiento de retina.

Pero volviendo a la esencia del concepto que estamos desgranando, el DVP por sí mismo, no requiere tratamiento. Eso sí, es importante prestar atención a los síntomas y acudir a las revisiones que el Médico Oftalmólogo paute, para actuar de inmediato si se producen complicaciones.

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Referencias:

1. Tarlan B, Kiratli H. Subconjunctival hemorrhage: risk factors and potential indicators. Clin Ophthalmol. 2013; 7: 1163–1170.

2. Bond-Taylor M, Jakobsson G,  Zetterberg M. Posterior vitreous detachment – prevalence of and risk factors for retinal tears. Clin Ophthalmol. 2017; 11: 1689–1695.

3. American Academy of Ophthalmology Retina/Vitreous Panel. Preferred Practice Pattern®Guidelines. Posterior Vitreous Detachment, Retinal Breaks, and Lattice Degeneration. San Francisco, CA: American Academy of Ophthalmology; 2014. Available at: www.aao.org/ppp

(3/44) #QvisionIHCConceptosClave: Conocer al 100% los efectos de un tratamiento no siempre es posible

diciembre 17th, 2018

Esta semana vamos a abordar el tercer concepto de la serie #QvisionIHCConceptosClave. En la entrada introductoria a esta serie, ya explicamos que el objetivo de ésta es el de proporcionar herramientas mediante explicaciones breves y vídeos sencillos que ayuden a tomar las decisiones más adecuadas para nuestra Salud de un modo consciente. Ser capaces de analizar la información y discernir su veracidad, es la base para que las decisiones acerca de nuestra Salud se tomen adecuadamente.

El concepto 3/44 es: “We can rarely, if ever, be 100% certain about the effects of treatments”, es decir, conocer al 100% los efectos de un tratamiento no siempre es posible. La explicación detallada de este concepto clave es que contar con estudios que comparan los tratamientos de forma justa e imparcial puede proporcionar una base que aporte mucha información, y en consecuencia seguridad sobre los posibles efectos tanto beneficiosos como adversos que los tratamientos pueden ocasionar. Sin embargo, es muy complicado conocer todos los efectos que un tratamiento puede ocasionar, por lo que nunca podremos estar completamente seguros de la magnitud de dichos efectos una vez se emplee el tratamiento o la intervención. Por ejemplo, cuando se emplea un analgésico para un dolor concreto, no a todo el mundo le remite el dolor a la misma vez o le dura el efecto analgésico el mismo tiempo.

Esta incertidumbre en los efectos de los tratamientos, cobra especial importancia en los tratamientos destinados a prevenir algo que ocurrirá en el futuro. En este caso, los estudios con comparaciones a largo plazo, como cuando se quiere probar si realizar cambios en la dieta o practicar deporte ocasionarán mejoría en la salud en un futuro, requieren seguimientos a largo plazo en el tiempo que hacen complicado que los participantes del estudio sigan las instrucciones dadas durante tan largo período.

Estas dificultades llevan a que en muchas ocasiones las afirmaciones sobre ese tipo de intervenciones y tratamientos (las que se realizan con un objetivo a largo plazo) se basen a menudo en asociaciones y explicaciones, en vez de en comparaciones justas e imparciales de dichos tratamientos.

Como ejemplo para entender este concepto vamos a utilizar el tratamiento en colirio de Antazolina-Nafazolina en mujeres embarazadas y la existencia de malformaciones en sus bebés.(1) La Antazolina-Nafazolina se trata de dos fármacos, por un lado un antihistamínico (antazolina) y por otro un simpaticomimético (nafazolina), empleados para tratar la alergia ocular.

Varios estudios han encontrado una asociación entre el uso de simpaticomiméticos durante el comienzo del embarazo y malformaciones en el feto. (2-5) En el caso de los colirios, al tratarse de una dosis muy baja, la concentración sistémica del fármaco es pequeña, sin embargo, este dato no es suficiente para pasar por alto la necesidad de realizar estudios para conocer su efecto.

En cuanto a los antihistamínicos, se conoce poco sobre su efecto en mujeres embarazadas. Por estos motivos, los autores del estudio que vamos a desgranar decidieron plantearlo y llevarlo a cabo.

Como se explica en el concepto, la mejor forma de conocer la mayoría de efectos asociados a un tratamiento o una intervención, es realizando comparaciones justas e imparciales. Para ello, es necesario contar con una muestra amplia de Personas y establecer grupos de comparación. Si lo planteamos para nuestro ejemplo, en este caso los grupos en los que se podrían repartir los participantes serían:

  1. Mujeres embarazadas sin alergia que no toman ningún tratamiento
  2. Mujeres embarazadas con alergia que no toman ningún tratamiento
  3. Mujeres embarazadas con alergia que son tratadas con Antazolina-Nafazolina.

A todas ellas se les haría un seguimiento posterior a largo plazo para comprobar el efecto en los niños.

Sin embargo, hay varios motivos por los que se dificulta realizar este estudio tal y como se plantea en el párrafo anterior:

  • No es ético que si la hipótesis de investigación es que un fármaco puede producir malformaciones en bebés, a cierta parte de la muestra del estudio se la exponga a él.
  • Sería necesario que esos bebés (posteriormente niños, jóvenes y adultos), continuaran acudiendo a revisiones durante el resto de su vida. Algunos de ellos, al tratarse de un seguimiento a largo plazo podrían dejar de acudir y se perdería información.

De este modo, se escoge otro tipo de estudio, que como decíamos al comienzo, lleva implícito mayor incertidumbre, pero que aún así, si está bien realizado, nos aportará mucha información y nos ayudará en la toma de decisiones sobre nuestra salud.

Para este estudio, sus autores revisaron el registro de nacimientos Danés desde 1997 a 2011, período en el que se habían producido casi un millón de nacimientos (en concreto, 977706) y tras filtrar la base de datos y eliminar los registros incompletos lo cruzaron con el registro de medicamentos prescritos y el del hospital nacional. Con este conjunto de datos, podían obtener el tratamiento utilizado por la madre durante el embarazo y las malformaciones en niños.(1)

Entre las limitaciones de este estudio destaca que puede que no todas las gestantes a las que se les prescribió el tratamiento lo utilizaran, así como que, si alguna de ellas tuvo acceso a él sin receta, lo utilizara sin que conste en el registro de medicamentos.

Se encontró una tasa de malformaciones en el grupo de bebés expuestos durante su gestación al fármaco del 3%, y del 3,5% en el grupo en el que no estuvieron expuestos a él. En los análisis de malformaciones concretas, tampoco encontraron ninguna específicamente asociada al fármaco. Es decir, haber utilizado el colirio para la alergia no se asociaba a mayor riesgo de malformaciones.

De este ejemplo podemos concluir que, aunque el estudio realizado tiene limitaciones asociadas a su diseño, el uso de Antazolina-Nafazolina durante el embarazo no parece asociarse con malformaciones en los fetos, y por lo tanto podría seguir utilizándose.

El objetivo de este post no es otro que el de ayudar a comprender la importancia de ser conscientes de que puede existir esta incertidumbre ante ciertos tratamientos, pero que es necesario tenerla en cuenta y así poder tomar las mejores decisiones.

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Referencias:

  1. Thomseth V, Cejvanovic V, Jimenez-Solem E, Poulsen HE, Utheim TP, Andersen JT. Exposure to antazoline-naphazoline eye drops during pregnancy and the risk of congenital malformations: a Danish nationwide cohort study. Acta Ophthalmol. 2018 Nov. [Epub ahead of print]
  2. Werler MM, Sheehan JE, Mitchell AA. Maternal medication use and risks of gastroschisis and small intestinal atresia. Am J Epidemiol, 2002. 155: 26–31.
  3. Werler MM, Sheehan JE, Mitchell AA. Association of vasoconstrictive exposures with risks of gastroschisis and small intestinal atresia. Epidemiology, 2003. 14: 349–354.
  4. Werler MM, Sheehan JE, Hayes C, Mitchell AA, Mulliken JB. Vasoactive exposures, vascular events, and hemifacial microsomia. Birth Defects Res A Clin Mol Teratol, 2014. 70: 389–395.
  5. Yau W-P, Mitchell AA, Lin KJ, Werler MM & Hernández-Díaz S. Use of decon- gestants during pregnancy and the risk of birth defects. Am J Epidemiol, 2013. 178: 198–208.

Idea original de video:

https://www.students4bestevidence.net/key-concepts-assessing-treatment-claims-new-blog-series/

(2/44) #QvisionIHCConceptosClave: Los tratamientos que tienen exactamente el mismo efecto en todos los Pacientes son excepcionales

diciembre 3rd, 2018

Como mencionaba en la entrada introductoria a esta serie, es fundamental que toda la Sociedad, independientemente de la formación previa de cada Persona, tenga acceso a los recursos que nos permitan tomar las decisiones más adecuadas para nuestra Salud de un modo consciente. Sobre todo, porque a menudo encontramos en los medios de comunicación titulares sensacionalistas que sobreestiman los beneficios de un tratamiento o que, al contrario, sobrevaloran sus efectos negativos.

Esta semana vamos a tratar el segundo concepto de la serie #QvisionIHCConceptosClave, cuyo título es “Los tratamientos que tienen exactamente el mismo efecto en todos los Pacientes son excepcionales”. El objetivo de este Concepto Clave es explicar que si un tratamiento produce grandes beneficios o efectos adversos muy notables, sus efectos son tan evidentes que no es necesario realizar ensayos clínicos para demostrar su efecto. Sin embargo, este tipo de tratamientos o intervenciones con efectos tan marcados son escasos. La mayoría de tratamientos, producen efectos pequeños o moderados, y para establecerlos son necesarios los ensayos clínicos aleatorizados y su posterior comparación en revisiones sistemáticas llevadas a cabo minimizando los sesgos. Con este concepto clave se quieren desmontar los titulares o afirmaciones del tipo: “El fármaco que terminará con x enfermedad” o “Fármaco maravilloso sin efectos adversos”.

Para entenderlo de un modo más claro, vamos a ver varios ejemplos en los que se ve implicada la Salud Ocular. Y, dado que el objetivo de esta serie de entregas y mi intención no es explicar y debatir sobre técnicas de Oftalmología ni tratamientos farmacológicos, sino entender conceptos claros a través de ejemplos habituales de la Salud Ocular, espero que se comprenda que hablaré de la Cirugía de Cataratas y de los tratamientos de la Coriorretinopatía Central Serosa y el Glaucoma sin profundizar y sin entrar en detalles. Simplemente servirán de hilo conductor para entender mejor el Concepto 2/44.

1) Tratamiento de las Cataratas

Teniendo en cuenta lo anterior, y de forma simplificada, la cirugía de catarata en un cristalino opacificado, siempre y cuando el ojo no esté sufriendo otras enfermedades, aumentará la transparencia de los medios oculares y por lo tanto la visión del paciente. De hecho, ante las cataratas, las guías clínicas de referencia en Oftalmología destacan en base a la Evidencia Científica actual, que no existe evidencia sobre ningún tratamiento farmacológico para tratarlas, y que la primera opción de tratamiento es su Cirugía.(1, 2)

Para este tipo de intervención, cuando no existen otras enfermedades oculares, se ha comprobado que los resultados son óptimos en prácticamente todos los Pacientes, y para llegar a esta conclusión y comprobar sus efectos no ha sido necesario llevar a cabo ensayos clínicos, pues sus efectos son muy claros. Aunque como toda intervención quirúrgica, no está exenta de complicaciones. (1, 2)

Podemos concluir que la Cirugía de Catarata es una de las intervenciones, que como reza el concepto, tiene efectos excepcionales, que son patentes sin necesidad de estudios comparativos.

2) Tratamiento de la Coriorretinopatía Central Serosa

Sin embargo, es poco habitual encontrar tratamientos o intervenciones con efectos tan notables como el del primer ejemplo. Se suelen encontrar con efectos menores. Y para ilustrar la frase anterior, usaremos el tratamiento con Eplerenona para la Coriorretinopatía Central Serosa (CCS). Antes de continuar, para conocer más información sobre la CCS, se puede visitar el blog del Dr. Carlos Durán, especialista en Retina, en el que explica en qué consiste y cuáles son los factores de riesgo asociados a ella.

Volviendo a nuestro ejemplo, en una búsqueda de la literatura científica, comprobamos que en una revisión de ensayos clínicos aleatorizados y series de casos se ha obtenido que la Eplerenona mejora la Agudeza Visual y disminye la altura del fluido subretiniano. Aún así, no está libre de efectos adversos, y se ha demostrado que según el estado de la patología su efecto puede verse disminuido. (3)

Por el momento, esta es la revisión de la bibliografía más amplia que se ha realizado en este tema, sin embargo, son necesarios más ensayos clínicos aleatorizados para que pueda realizarse una comparación justa de sus posibles efectos. En 2015 se realizó un meta-análisis en red por parte de Cochrane que comparaba todos los tratamientos disponibles para la CCS, pero en aquel momento, todavía no se disponía de resultados sobre ella. (4)

3) Tratamiento de Glaucoma

Con el tratamiento para Glaucoma nos encontramos ante un caso similar al de la CCS, dado que no existe un único tratamiento con efectos excepcionales para todos los Pacientes. De hecho, en la Guía de Práctica Clínica sobre Glaucoma de Ángulo Abierto del Ministerio de Sanidad se recomienda como primera opción farmacológica para tratar el Glaucoma de Ángulo Abierto el uso de Análogos de las Prostaglandinas. Sin embargo, el uso de prostaglandinas no consigue reducir la presión intraocular de todos los Pacientes, y en esos casos se recurre al resto de opciones farmacológicas.(5)

Además, siguiendo lo anterior, los resultados de un meta-análisis en red recientemente realizado sobre ensayos clínicos aleatorizados, expone los resultados de los diferentes tratamientos para Glaucoma, y como nos adelantaba el concepto clave que estamos tratando, no existe un tratamiento completamente efectivo para todos los Pacientes, ni ninguno libre de posibles efectos adversos. (6)

Con todo lo anterior, pretendemos que esta entrada sirva de apoyo para que ante una afirmación de un tratamiento en la que se declare que no tiene efectos adversos o que su efectividad es del cien por cien, seamos capaces de analizar bien toda la información teniendo en cuenta que son pocos los tratamientos que tienen tan excepcionales beneficios o daños. De hecho, como hemos visto, la mayoría deben someterse a comparaciones justas e imparciales de tratamientos, como las revisiones sistemáticas y meta-análisis de ensayos clínicos aleatorizados. Tener en cuenta esta información es fundamental para tomar decisiones en Salud de un modo más consciente e informado.

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Referencias:

  1. https://www.aao.org/preferred-practice-pattern/cataract-in-adult-eye-ppp-2016
  2.  https://www.nice.org.uk/guidance/ng77
  3. Chatziralli I, Vlachodimitropoulou A, Daoula C, et al. Eplerenone in the treatment of central serous chorioretinopathy: a review of the literature. Int J Retina Vitreous. 2018;4:33. Published 2018 Sep 19. doi:10.1186/s40942-018-0137-8
  4. Salehi M, Wenick AS, Law HA, Evans JR, Gehlbach P. Interventions for central serous chorioretinopathy: a network meta-analysis. Cochrane Database Syst Rev. 2015;(12):CD011841. Published 2015 Dec 22. doi:10.1002/14651858.CD011841.pub2
  5. http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_568_Glaucoma_AQUAS_compl.pdf
  6. Li F, Huang W, Zhang X. Efficacy and safety of different regimens for primary open-angle glaucoma or ocular hypertension: a systematic review and network meta-analysis. Acta Ophthalmol. 2017;96(3):e277-e284.

Referencias web:

http://www.qvision.es/blogs/carlos-duran/2018/07/01/factores-de-riesgo-para-recurrencia-en-coriorretinopatia-serosa-central/

Idea original de video:

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(1/44) #QvisionIHCConceptosClave: Los tratamientos pueden tener efectos adversos

junio 17th, 2018

Como mencionaba en la entrada introductoria a esta serie, es fundamental que toda la sociedad, independientemente de la formación previa de cada uno, tenga acceso a los recursos que nos permitan tomar las decisiones más adecuadas para nuestra Salud de un modo consciente. Sobre todo, porque a menudo encontramos en los medios de comunicación titulares sensacionalistas que sobreestiman los beneficios de un tratamiento o que, al contrario, sobrevaloran sus efectos negativos.

Comenzamos con el primer concepto clave de la lista IHC Key Concepts1, cuyo título original es “1. Treatments can harm”. Una traducción literal del término sería algo así como: “Los tratamientos pueden causar daños”, es decir, los tratamientos pueden tener efectos adversos. Aunque esto es algo que a priori parece de sentido común, vamos a ver a continuación algunos ejemplos a lo largo de la historia que ponen de manifiesto como si la Medicina no se Basa en la Evidencia, podemos tener acceso a tratamientos que pueden tener efectos adversos.

Uno de los ejemplos más conocidos por la mayoría es el caso de la Talidomida, un fármaco que se prescribía para tratar las náuseas durante el primer trimestre del embarazo a las gestantes de los años 50 y 60. A diferencia de otros fármacos que tenían la misma finalidad y en los que si superaban la dosis recomendada se podía llegar al estado de coma, esto no ocurría con la Talidomida, por lo que se consideraba un fármaco libre de efectos secundarios, y por lo tanto, seguro. Unos años después de su comercialización, comenzaron a aparecer casos de niños recién nacidos con malformaciones. Estos hallazgos condujeron a una investigación y a finalmente retirar el fármaco del mercado.2

Para demostrar que el de la Talidomida no es un caso aislado, he decidido utilizar para este Concepto Clave, lo que ocurrió con el fármaco Dietilestilbestrol (DES). El DES es un estrógeno sintético utilizado en el tratamiento de la menopausia y las alteraciones postmenstruales. Sin embargo, numerosos estudios en los años 40 y 50 sugirieron que podía  disminuir la incidencia de aborto, por lo que su uso se popularizó y se administró a mujeres embarazadas.3 Se estima que el DES se prescribió a entre 5 y 10 millones de mujeres americanas.4

A partir de los años 50 se publicaron estudios que demostraban que no era un método eficaz para prevenir abortos, lo que hizo que su uso disminuyera.3

Entre los años 1946 y 1951, se detectaron en el Vincent Memorial Hospital de Massachusetts  8 casos aislados de jóvenes que padecían adenocarcinoma de vagina (un tipo de cáncer de cuello de útero). Que se tratara de un tipo de carcinoma poco común, llevó a los Médicos que las atendieron, a investigar de forma retrospectiva qué características tenían en común. Y como resultado, encontraron que en 7 de las 8 chicas, sus madres habían tomado durante el primer trimestre del embarazo DES.5

Utilizando como referencia este estudio, la FDA (Food and Drug Administration), Administración de Alimentos y Medicamentos contraindicó el uso de DES para mujeres embarazadas, sin embargo en Europa se estuvo utilizando hasta 1978.

En los años sucesivos, se ha seguido investigando, y se han encontrado más efectos adversos de los DES. En la página web del National Cancer Institute podéis visitar el resto de publicaciones científicas derivadas de la investigación llevada a cabo desde entonces. La última de ellas se publicó en enero de este año, y relaciona el DES con enfermedad coronaria arterial e infarto de miocardio.6

Como pone de manifiesto este ejemplo, los tratamientos pueden tener efectos adversos. El objetivo de esta entrada no es el de crear alarma, sino el de concienciar de la importancia de la Medicina Basada en la Evidencia y del uso de tratamientos que han demostrado previamente en estudios realizados de forma controlada y minimizando los sesgos que el tratamiento produce más beneficios que efectos adversos.

 

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Referencias:

  1. Chalmers I, Oxman AD, Austvoll-Dahlgren A,et al. Key Concepts for Informed Health Choices: a framework for helping people learn how to assess treatment claims and make informed choices. BMJ Evidence-Based Medicine 2018; 23:29–33.
  2. Vargesson N. Thalidomide‐induced teratogenesis: History and mechanisms. Birth Defect Res C 2015; 105: 140-156.
  3. Exposure in utero to diethylstilbestrol and related synthetic hormones. Association with vaginal and cervical cancers and other abnormalities. JAMA 1976; 236(10):1107–1109.
  4. Giusti RM, Iwamoto K, Hatch EE. Diethylstilbestrol revisited: a review of the long-term health effects. Annals of Internal Medicine 1995; 122(10):778–788.
  5. Herbst AL, Ulfelder H, Poskanzer DC. Adenocarcinoma of the vagina. Association of maternal stilbestrol therapy with tumor appearance in young women. The New England Journal of Medicine 1971; 284(15):878–881.
  6. A Prospective Cohort Study of Prenatal Diethylstilbestrol Exposure and Cardiovascular Disease Risk. Troisi R, Titus L, Hatch EE, Palmer JR, Huo D, Strohsnitter WC, Adam E, Ricker W, Hyer M, Hoover RN. J Clin Endocrinol Metab. 2018; 103(1):206-212.

Referencias web:

https://www.desfollowupstudy.org/publications.asp

Idea original de video:

https://www.students4bestevidence.net/key-concepts-assessing-treatment-claims-new-blog-series/

(0/44) #QvisionIHCConceptosClave: Cómo mejorar la Toma de Decisiones Compartida en Salud

junio 8th, 2018

En 2017, miembros del grupo Directivo del Centre for Evidence-Based Medicine de la Universidad de Oxford y un conjunto de editores de la revista BMJ publicaban en dicha revista “The Evidence Manifesto”. Este es el resultado de una reflexión profunda tras años de seminarios, mesas redondas y conferencias que pone de manifiesto la dificultad de la toma de decisiones informada por parte de Médicos y Pacientes.1

Para que los Pacientes y Médicos tomen decisiones de manera informada y compartida es necesario que se pueda identificar e integrar la Evidencia relevante. Sin embargo, la integridad de la Evidencia disponible es por lo general dudosa, además existen lagunas de conocimiento que impiden responder las preguntas que realmente importan a los Pacientes. Los autores de esta publicación encontraron que gran parte de los estudios de investigación están mal diseñados o se han llevado a cabo de forma incorrecta, así como que muchos resultados de investigación son retenidos o divulgados poco a poco, y además que conforme ha aumentado el volumen de actividad de investigación clínica se ha comprometido la calidad de la misma. De este modo, los Profesionales de la Salud se ven obstaculizados a la hora de facilitar una atención asequible, efectiva y de alto valor para los Pacientes.1

Con “The Evidence Manifesto”, además de determinar la problemática actual, propusieron soluciones que abarcan desde la investigación básica hasta la implementación en la practica clínica. En lo que respecta a los Pacientes, algunas de las propuestas que hizo este grupo para mejorar la toma de decisiones compartida consistían en incrementar el papel de los Pacientes en la investigación (identificando qué temas de investigación son importantes, implicándolos en el planteamiento del estudio y posteriormente divulgando los resultados) y educarlos para que tuvieran la capacidad de tomar decisiones de manera informada.1

Siguiendo las soluciones derivadas de “The Evidence Manifesto”, el objetivo de esta serie es el de dotar a sus lectores, Pacientes y Colegas, de los conocimientos y herramientas necesarias para poder tomar decisiones en Salud de forma más consciente, con criterio y mayor seguridad.

Para ello, utilizaremos como base los Conceptos Clave desarrollados por el  Informed Health Choices (IHC) Project.2

¿Qué es el IHC Project?

El IHC Project se trata de un proyecto cuya finalidad es ayudar a que cualquier persona, sin necesidad de tener conocimientos en Ciencias de la Salud, sea capaz de evaluar si las afirmaciones que se hacen acerca de un tratamiento son fiables y así mejorar y facilitar la toma de decisiones.

La lista de Conceptos Clave IHC se desarrolló con el objetivo de servir como un plan de estudios para que profesores, estudiantes e investigadores identificaran y desarrollaran los recursos existentes y los divulgaran, haciéndolos comprensibles a cualquiera. Actualmente, la lista contiene 44 Conceptos Clave que se revisan anualmente. La explicación para cada uno de ellos puede encontrarse en las páginas webs Testing Treatments Interactive e Informed Health Choices.2, 3

¿Quién forma parte del IHC Project?

Se trata de un grupo multidisciplinar con experiencia en Métodos de investigación, Medicina, Salud Pública, Epidemiología, Diseño, Eduación, Comunicación y Periodismo, de países de todo el mundo: Australia, Chile, Kenia, Méjico, Noruega, Ruanda, Sudáfrica, España, Reino unido y Estados Unidos.

Este grupo, cuenta con la colaboración internacional de universidades y organizaciones sin ánimo de lucro, como Cochrane, el MIT Education Arcade de Boston, el Instituto Noruego de Salud Pública, la Fundación Epistemonikos, la Universidad de Sydney, el Biomedical Research Institute (CIBERESP-IIB Sant Pau) de Barcelona, y otros que pueden consultarse haciendo click aquí. Las ayudas y proyectos que han dado soporte para el desarrollo de la lista de Conceptos Clave del IHC Project y que permiten que se siga trabajando en ella pueden conocerse pinchando aquí.

¿Por qué es importante conocer la lista de Conceptos Clave IHC?

Desde IHC lo explican de forma muy sencilla: “La buena Salud depende de que las Personas tomen buenas decisiones.” Para tomar buenas decisiones es necesaria la capacidad de adquirir, procesar, entender y juzgar la veracidad de la información con la que contamos. Estamos expuestos en nuestro día a día a multitud de afirmaciones sobre lo que mejora o perjudica nuestra Salud, ya sean estilos de vida, tratamientos o cirugías. Sin embargo, se trata de mensajes que nos dicen directamente qué hacer o qué decisión tomar, sin proporcionar información adecuada para que quien la recibe tome la mejor elección tras procesarlo y juzgar su confiabilidad.

La afirmaciones que carecen de veracidad, y que por lo tanto son poco confiables, llevan a más efectos negativos que positivos, y lo mismo ocurre al contrario, con las afirmaciones confiables en las que no se cree. En ambas situaciones, hacer un uso ineficiente de los recursos desfavorece a los Pacientes.

Somos conscientes de que es complicado acceder a la información confiable, por ello, el principal objetivo de nuestro Departamento de Investigación y Evidencia es otorgar a nuestros Pacientes y Colegas las herramientas para que todo el mundo pueda valorar si las afirmaciones que se realizan en el ámbito de la Salud son o no ciertas. Y además, utilizar el blog de nuestros Compañeros especialistas de cada área de la Oftalmología y la Optometría para divulgar la información más veraz y confiable en cada uno de sus campos, a través de series que contengan revisiones críticas y sin sesgos de la Evidencia disponible.

Infografia IHC Qvision

¿Cómo se va a organizar esta serie de posts?

Esta serie constará de 44 entradas, acompañadas de un vídeo con la idea clave de cada uno de ellos, y el desarrollo del Concepto Clave con ejemplos prácticos.

Este post está inspirado en la idea original de la serie de posts #KeyConcepts del blog “Students 4 Evidence”, que desarrollan estudiantes de Medicina de alrededor del Mundo interesados en la Medicina Basada en la Evidencia.

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Referencias:

1. Heneghan Carl, Mahtani Kamal R, Goldacre Ben, Godlee Fiona, Macdonald Helen, Jarvies Duncan et al. Evidence based medicine manifesto for better healthcare BMJ 2017; 357 :j2973

2. Chalmers I, Oxman AD, Austvoll-Dahlgren A,et al. Key Concepts for Informed Health Choices: a framework for helping people learn how to assess  treatment claims and make informed choices. BMJ Evidence-Based Medicine 2018;23:29–33.

3. Evans I, Thornton H, Chalmers I, et al. Testing treatments: better research for better healthcare. 2nd edition. London, 2011.

 

Recursos webs:

1.     https://en.testingtreatments.org/

2.     http://www.informedhealthchoices.org/

3.   https://www.students4bestevidence.net/key-concepts-assessing-treatment-claims-new-blog-series/

 

¿Están relacionados los mareos con la visión?

junio 12th, 2016

Esta semana me gustaría compartiros los resultados de una revisión sistemática acerca de la relación entre los mareos y la visión.¹Mareo

Para ello, los autores realizaron una búsqueda en las siguientes bases de datos: Medline (de 1944 a 2015), CINAHL (de 1932 a 2015), AMED (de 1980 a 2015), Web of Science (de 1950 a 2015) y en la biblioteca Cochrane. Además tuvieron en cuenta la literatura no publicada y los documentos encontrados a través de Google Académico.

Con todo ello, obtuvieron un total de 9681 referencias, de las cuales tras eliminar las duplicadas y las que no cumplían los criterios de inclusión, tuvieron en cuenta un total de 13 estudios.

En sus resultados obtuvieron que:

  • 3 estudios no encontraban asociación entre visión y mareos.
  • 5 estudios encontraron una asociación débil entre visión y mareos.
  • 5 estudios encontraron una asociación entre visión y mareos, con valores de OR que variaban desde 1,7  (IC 95% 1,2 -2,4) en el que reportó un valor menor a 17,71 (p = 0,003), en el más alto de todos los casos.

Los estudios que no encontraron asociación utilizaban una  amplia definición de mareos y medidas de agudeza visual poco habituales, y la muestra utilizada era relativamente reducida.

mareo1

Cuatro de los estudios que encontraron una fuerte relación eran transversales y contaban con un tamaño muestral elevado. Excepto uno de ellos, la medida de la visión no se realizó mediante tests utilizados en la práctica clínica, sino con preguntas de auto-percepción de la visión. Les preguntaban a los participantes si últimamente (algunos durante el último mes, o si a menudo) habían padecido mareos, y a su vez si consideraban tener problemas de visión. Los resultados sugieren que los mareos pueden estar más ligados a la percepción de visión del individuo, que a la medida de visión por un test.

dizziness

Uno de ellos, tomó medidas de visión con el test de Snellen antes y tras la cirugía de cataratas, obteniendo que los mareos mejoraban tras este tipo de cirugía y que estaban relacionados con un cambio en la agudeza visual del mejor ojo. Asimismo, el astigmatismo oblicuo podría incrementar el mareo.

En conclusión, aunque la evidencia sugiere que los mareos están ligados a una mala visión, esta revisión pone de manifiesto que se trata de un tema poco estudiado y en el que se debe continuar investigando, incluyendo medidas de visión más apropiadas que las empleadas por el momento.

En Qvision, optometristas y oftalmólogos trabajamos por la salud ocular y el binestar de los pacientes.

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Bibliografía:

  1. Armstrong D, Charlesworth E, Alderson AJ, Elliott DB. Is there a link between dizziness and vision? A systematic review. Ophthalmic Physiol Opt. May 2016.

Beneficios de la uva en la salud ocular

mayo 25th, 2016

Hoy os traigo un artículo publicado recientemente en la revista científica Nutrition. Puede sorprender que el estudio que vayamos a tratar en esta entrada provenga de una revista que se escapa del ámbito oftalmológico u optométrico, pero lo he considerado apropiado porque pone de manifiesto lo que una correcta alimentación puede favorecer a nuestra salud ocular.

Se trata de un trabajo con una interesante conclusión acerca de las propiedades de la uva en lo que al cuidado de la visión se refiere.[1]

En concreto, se realizó con el objetivo de comprobar si una dieta que incluya un suplemento de uva podría mejorar la supervivencia de las células de la retina (en este caso los fotorreceptores), y de este modo preservarla de su degeneración.

uva

El estudio se realizó en ratones. A la tercera semana de vida, fueron divididos en dos grupos: a 13 de ellos se les comenzó a incluir en la dieta un suplemento de uva y a los otros 13 un suplemento placebo a base de azúcar (grupo control). Este suplemento se les continuó incluyendo durante 5 semanas, y en ese punto de la investigación se les indujo a todos una degeneración de retina (mediante inyecciones subretinianas). Tras las inyecciones, siguieron incluyéndose en la dieta los suplementos que les habían sido adjudicados durante dos semanas más.

Una vez transcurrido este tiempo, se les realizaron las siguientes pruebas para conocer el estado de sus retinas: electroretinografía, tomografía de coherencia óptica y un análisis histológico para conocer el estado de los fotorreceptores.

histologia retina

Como resultado, obtuvieron que:

  • En los ratones alimentados con la dieta de control, el estrés oxidativo que les habían inducido había reducido significativamente el espesor y el número de células fotorreceptoras (P < 0.05 en ambos casos).
  • El espesor y número de fotorreceptores no se redujeron por el estrés oxidativo en ratones cuya dieta estaba suplementada por uva (P < 0.05), indicando así, mayor supervivencia de los fotorreceptores después de la lesión que los ratones con la dieta control.
  • Los ratones con uva en su dieta mostraron una mejor conservación de la función de la retina después de la lesión por estrés oxidativo en comparación con los ratones suplementados con el placebo.

Teniendo en cuenta estos resultados, los autores del estudio concluyen que una dieta que incluya un suplemento de uvas podría ayudar a recuperar la estructura y función de la retina en ratones a los que mediante estrés oxidativo se les cause una degeneración en ésta, demostrando un efecto beneficioso de las uvas en la preservación de los fotorreceptores.

Aunque realizado en ratones, este estudio pone de manifiesto la importancia de una dieta compuesta por frutas y verduras para la conservación de la salud ocular, como ha sido divulgado en anteriores ocasiones por compañeros del equipo médico de Qvision. Os dejo el enlace a una interesante entrada realizada por el Dr. Francisco Sánchez-Waisen acerca de los beneficios de los carotenoides.

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Bibliografía:

[1] Patel AK, Davis A, Rodriguez ME, Agron S, Hackam AS. Protective effects of a grape-supplemented diet in a mouse model of retinal degeneration. Nutr Burbank Los Angel Cty Calif 2016;32:384–90.

Osmolaridad y altura del menisco lagrimal en el diagnóstico de ojo seco

mayo 8th, 2016

Se define ojo seco como una enfermedad multifactorial de la lágrima y la superficie ocular que resulta en síntomas de disconfort, distorsión de la visión e inestabilidad lagrimal con un daño potencial a la superficie ocular. Se acompaña de un aumento de la osmolaridad de la película lagrimal e inflamación de la superficie ocular. [1]

El Tiempo de Ruptura Lagrimal (BUT), Schirmer y la evaluación de la superficie lagrimal con tinción de fluoresceína son las pruebas clásicas utilizadas en el diagnóstico del ojo seco. A ellas, se suman otras más recientes como la osmolaridad lagrimal y la altura del menisco lagrimal.

Hoy, quiero compartir con vosotros este trabajo que tiene por objetivo comparar las medidas de osmolaridad lagrimal y altura del menisco lagrimal con la gravedad de ojo seco de acuerdo al sistema de clasificación DEWS (Dry Eye Workshop). [2]

Clasificacion ojo seco DEWSComo se muestra en la imagen, esta escala de clasificación de ojo seco no incluye las medidas de osmolaridad y altura del menisco lagrimal.

Para responder al objetivo del trabajo, realizaron medidas de osmolaridad lagrimal mediante TearLab y de altura del menisco con Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) en 22 sujetos diagnosticados de ojo seco. Además de estas pruebas, se utilizó el cuestionario OSDI, se evaluó la superficie ocular con tinción de fluoresceína, la conjuntiva con verde lisamina, y se realizaron los tests BUT y Schirmer (con anestésico). Con los resultados de estas pruebas, clasificaron el grado de ojo seco de los pacientes y los estratificaron en dos grupos, el primero de ellos compuesto por los sujetos con grado 1 o 2 de ojo seco, y el segundo con los sujetos grado 3 o 4.

tearlab

Los valores más elevados de osmolaridad se obtuvieron en el grupo 2 (318.9±12.8 mOsm/L) en comparación con el grupo 1 (308.1±8.5 mOsm/L), siendo la diferencia entre ellos estadísticamente significativa (P < 0.01). En cuanto a la altura del menisco lagrimal, ésta fue más baja en el grupo 2 (172.9±73.5 μm) que en el 1 (218.5±70.2 μm) (P = 0.05).

dry eyeComo se observa en los resultados, tanto la prueba de la osmolaridad como la altura del menisco lagrimal concuerdan con el sistema de graduación DEWS, y podrían ser utilizadas en el diagnóstico y seguimiento de los pacientes con ojo seco de forma adicional a las pruebas habituales.

En Qvision seguimos la política de incorporar los mayores avances tecnológicos a nuestras diferentes disciplinas y subespecialidades oftalmológicas. Nuestra unidad de ojo seco, dispone de estos y otros instrumentos para el diagnóstico y seguimiento de los pacientes con esta patología ocular.

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Bibliografía:

[1] The definition and classification of dry eye disease: report of the Definition and Classification Subcommittee of the International Dry Eye WorkShop (2007). Ocul Surf 2007;5:75–92.

[2] Tukenmez-Dikmen N, Yildiz EH, Imamoglu S, Turan-Vural E, Sevim MS. Correlation of Dry Eye Workshop Dry Eye Severity Grading System With Tear Meniscus Measurement by Optical Coherence Tomography and Tear Osmolarity: Eye Contact Lens Sci Clin Pract 2016;42:153–7.

Daltonismo: manejo de los síntomas asociados (Parte III)

mayo 5th, 2016

La condición del daltonismo, además de afectar la percepción del color, también produce en ocasiones fotofobia.  En las personas afectadas de síndromes de disfunción de conos la sintomatología de fotofobia es aún mayor.

Con el fin de paliar estas molestias, a lo largo de los últimos años se ha tratado de buscar soluciones en lentes de contacto y gafas tintadas. Por ello, hoy quiero acercaros diversos estudios que mediante éstas han tratado de paliar los efectos de las disfunciones en la visión cromática.

 

filtros

 

En el estudio realizado por Mutilab et al. incluyeron 14 sujetos deuteranopes y 3 protanopes, les adaptaron lentes con filtro rojo (uno claro y otro oscuro) y comprobaron su agudeza visual, sensibilidad al contraste y estereopsis. [1]

La agudeza visual y la sensibilidad al contraste no se vieron alteradas con los filtros, sin embargo, se observó que la estereopsis (con el test TNO) era peor con las lentes tintadas que sin ellas. Los defectos de la visión cromática fueron difíciles de detectar con las láminas de Ishihara, pero la prueba Farnsworth-Munsell no mostró ninguna mejoría con las lentes tintadas.

flipper-magenta

Otros estudios aconsejan este tipo de filtros para disminuir la sensación de fotofobia y mejorar la calidad de vida de estos pacientes, sin embargo, son investigaciones realizadas sobre un número muy reducido de casos, por lo que debemos interpretar los resultados con cautela. [2,3]

Types-of-Contacts

Por último, me gustaría destacar una reciente revisión bibliográfica acerca del tratamiento de los síndromes de disfunción de conos. [4] En este trabajo concluyen que a pesar de los resultados prometedores obtenidos en la intervención terapéutica de diferentes condiciones hereditarias de retina en los seres humanos, y de distrofia de conos en animales, en la actualidad aún existen tratamientos no probados.

Enfatizan en la importancia de un diagnóstico correcto con el fin de ofrecer un pronóstico preciso y el mejor asesoramiento genético. Así como la corrección refractiva, las ayudas de baja visión y apoyo educativo. Hacen referencia a las lentes tintadas, que pueden ayudar en el manejo de la fotofobia, la mejora de la comodidad ocular y calidad de visión, con tonos rojos profundos para reducir la saturación de los bastones, o tintes magenta que preservarían la transmisión de luz azul.

Los autores de esta revisión tienen la esperanza de que del mismo modo que la terapia génica se está aplicando ya en otras disfunciones, pueda en un futuro ser una solución para las personas con distrofia de conos. Por el momento, debemos esperar los resultados de las próximas investigaciones.

En Qvision, optometristas y oftalmólogos trabajamos para detectar y aconsejar a nuestros pacientes en disfunciones oculares como ésta.

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Bibliografía:

[1] Mutilab HA, Sharanjeet-Kaur  null, Keu LK, Choo PF. Special tinted contact lens on colour-defects. Clin Ter 2012;163:199–204.

[2] Rajak SN, Currie ADM, Dubois VJP, Morris M, Vickers S. Tinted contact lenses as an alternative management for photophobia in stationary cone dystrophies in children. J AAPOS Off Publ Am Assoc Pediatr Ophthalmol Strabismus Am Assoc Pediatr Ophthalmol Strabismus 2006;10:336–9. doi:10.1016/j.jaapos.2006.04.001.

[3] Schornack MM, Brown WL, Siemsen DW. The use of tinted contact lenses in the management of achromatopsia. Optom St Louis Mo 2007;78:17–22. doi:10.1016/j.optm.2006.07.012.

[4] Aboshiha J, Dubis AM, Carroll J, Hardcastle AJ, Michaelides M. The cone dysfunction syndromes. Br J Ophthalmol 2016;100:115–21. doi:10.1136/bjophthalmol-2014-306505.