Afortunadamente, parece que la anorexia nerviosa está disminuyendo su incidencia en nuestra sociedad, sin embargo continua siendo un problema dramático para muchas familias en el mundo occidental. Hace poco una madre angustiada me preguntaba cuales eran las posibles consecuencias de esta terrible conducta sobre la visión.
He encontrado un estudio que analiza las consecuencias de esta enfermedad y concluye que pueden ser realmente severas:
-Ulceras corneales de evolución tórpida, que pueden dar lugar a cicatrices corneales con pérdida de visión.
-Cataratas, que pueden incluso requerir intervención quirúrgica.
-Disminución del grosor foveal, que es la zona de la retina responsable de la máxima agudeza visual.
-Disminución del grosor de la capa de fibras alrededor del nervio óptico.
Todos estos procesos pueden provocar una pérdida importante de visión. Se ha encontrado que el mayor deterioro se produce en los casos de patrón bulímico frente a los casos con patrón restrictivo.
Por tanto, además del deterioro general que se produce en la anorexia nerviosa, se han demostrado daños estructurales muy serios sobre el globo ocular, por lo que debemos seguir luchando en nuestra sociedad para erradicar esta enfermedad tan desoladora.