La evaluación de la agudeza visual en los bebés puede ser muy importante en la detección temprana de enfermedades que pueden causar ambliopía irreversible si no se tratan a tiempo, como los defectos de refracción elevados o asimétricos y las cataratas congénitas. Esta evaluación es un reto, ya que los bebés no pueden comunicar lo que están viendo.
Lo más habitual son test de tarjetas, que se basan en la preferencia de los bebés para observar los patrones en lugar de campos homogéneos. Estas pruebas requieren un equipo especializado y habilidad por parte del explorador.

En un estudio publicado recientemente en el British Journal of Ophthalmology, han observado que los niños se fijan en la reflexión de sus propios rostros en un espejo según su capacidad visual y que esta fijación se pierde en distancias cada vez mayores al aumentar la edad.
Usando sólo un espejo podemos tener una prueba sencilla para comprobar la vision de los bebes que puede ser comparable con la prueba de agudeza visual con tarjeta estándar.
