(4/8) Presbicia: evaluación clínica. Velocidad lectora

abril 14th, 2019

La lectura es una de las habilidades más vitales y comunes. Cualquier pérdida visual que afecte la capacidad de lectura tendrá un grave impacto en la calidad de vida del individuo. Por tanto éste será motivo frecuente de queja por el que los pacientes busquen ayuda profesional a los especialistas en salud visual (1). Obviamente, en los individuos présbitas, esta función se encuentra altamente debilitada y requiere de una evaluación eficaz. En realidad, un buen funcionamiento de la habilidad lectora, está más estrechamente relacionado con la velocidad lectora que con las métricas de agudeza visual habituales (2).

En la segunda mitad del siglo XIX, los oftalmólogos Küchler, Jaeger, Donders, Snellen, Landolt, Monoyer, Nieden, Parinaud, y Pflüger desarrollaron los estándares actuales para la medición de la agudeza visual de lejos. Sin embargo, los estándares similares no se han aplicado a los gráficos de lectura. Por lo tanto, las gráficas de lectura históricos, como el Jaeger (3), Nieden (4) y Parinaud, sufren de una considerable falta de estandarización. Sus tamaños de impresión (altura de las letras) no están estandarizados y no progresan de forma logarítmica, muy probablemente debido a las limitaciones de las técnicas de impresión antiguas (5).

Repasemos las distintas cartas estandarizadas de las que disponemos para la evaluación del rendimiento de lectura en papel, como las tablas MNRead y Radner (5,6 y 7).

En 1980, Bailey y Lovie desarrollaron el gráfico para lectura Bailey – Lovie, diseñado para determinar la agudeza de lectura y velocidad en un examen de gráficos. Este principio también se ha aplicado a las cartas MNREAD (8) y RADNER (6,9). Bailey y Lovie diseñaron un gráfico palabras para lectura con una progresión logarítmica y tamaños siguiendo las recomendaciones de la British Faculty of Ophthalmologyts. Se utiliza el tipo de letra Times New Roman. Se decidió, además de utilizar cuatro, palabras de siete y diez letras en cada nivel de tamaño, con base en la observación de que en pacientes con degeneración macular asociada a la edad (DMAE), la longitud de palabra puede afectar a la legibilidad. El orden de las palabras fueron seleccionados con la intención de tener las primeras letras de las palabras distribuidas uniformemente sobre todo el alfabeto. La frecuencia de las palabras también sufrió un criterio de selección.

baley-lovie

Cartas de lectura MNREAD.

Estas cartas también siguen una progresión logarítmica y un diseño estandarizado (10). Es el test de lectura más utilizado para la evaluación sistematizada del rendimiento en lectura. Utilizado ampliamente en investigación. Se compone de 19 oraciones estandarizadas a partir de un vocabulario determinado, con el mismo número de caracteres. Cada frase está dispuesto en un párrafo de 3 líneas cuyos tamaños van en progresión logarítmica.

El test de lectura MNREAD permite evaluar:

  • Agudeza lectora: mínimo tamaño de letra que se puede leer sin errores significativos.
  • Tamaño de letra impresa crítico: el menor tamaño de letra a la que el paciente puede leer con su máxima velocidad lectora.
  • Máxima velocidad de lectura: velocidad de lectura sin la influencia del tamaño de texto.

El test fue desarrollado en 1989 por el grupo de G. Legge (10) en el Laboratorio para la investigación en baja visión de la Universidad de Minesota, en su línea de investigación acerca de los procesos psicofísicos de la lectura en personas con visión normal y con baja visión. En un primer momento fue un test computarizado y en 1993 se hizo la primera versión impresa, modificándose posteriormente el tipo de letra y el diseño pasando de un párrafo de 4 líneas por cada tamaño de agudeza visual a un párrafo de 3 líneas y 60 caracteres.

MNREAD chartCarta de lectura RADNER.

El Radner Reading Chart o Carta de lectura Radner fue diseñado por W.Radner, en 1998, para la práctica clínica y la investigación que permite medir la agudeza visual de cerca y la velocidad de lectura simultáneamente de manera estandarizada (6,7). Originariamente el idioma era solo en alemán, aunque en los últimos años, con la participación de oftalmólogos y otros profesionales, ha sido estandarizado a otros idiomas, extendiéndose su uso, también en español (11). Consiste en 24 frases dispuestas en tres versiones del test (para evitar aprendizaje), con 14 niveles de tamaño de letra (logRAD: Reading Acuity Determination). El diseño es similar al MNREAD

RADNER-Reading-Charts-as-exemplified-by-the-German-version-four-text-reading-charts-a

Como se puede apreciar, estos sistemas de evaluación son generalmente complicados y requieren mucho tiempo de uso. Para su realización, se requiere la medición manual de tiempo, revelación de oraciones y registro de errores, que deben ser realizadas simultáneamente por el examinador. Además, las métricas de rendimiento de lectura se determinan mediante el trazado gráfico de los datos de rendimiento de lectura, lo que requiere mucho tiempo y los datos pueden ser ruidosos (12).

Para intentar automatizar parte del proceso, se ha introducido un dispositivo para la mejora de la medida de la velocidad de lectura, Salzburg Reading Desk (SRD (13), pero no está bien adaptado a la práctica clínica. Sin embargo, la tecnología de tableta portátil ahora permite una velocidad de lectura rápida, eficiente y confiable, un tamaño de impresión crítico (cuando la velocidad de lectura comienza a disminuir) y una prueba de determinación de la agudeza visual cercana al umbral, incluida la supervisión de la distancia de trabajo y la inclinación de la pantalla, junto con tiempo automático, error de palabra y métrica (14).

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  1. Elliott, D.B., Trukolo-Ilic, M., Strong, J.G., Pace, R., Plotkin, A., Bevers, P., 1997. Demographic characteristics of the vision-disabled elderly. Invest Ophthalmol Vis Sci 38, 2566-2575.
  2. Gupta, N., Wolffsohn, J.S., Naroo, S.A., 2009. Comparison of near visual acuity and reading metrics in presbyopia correction. J Cataract Refract Surg 35, 1401-140
  3. Jaeger E (1856) Schrift-SCALEn. Verlag: Seidel und Sohn Wien; Victor Masson, Parí
  4. Nieden A (1882) Schrift-Proben zur Bestimmung der Sehschärfe. JF Bergman, Wiesbaden
  5. Radner W. Reading charts in ophthalmology. Graefes Arch Clin Exp Ophthalmol. 2017 Aug;255(8):1465-1482. doi: 10.1007/s00417-017-3659-0. Epub 2017 Apr 14. Review.
  6. Radner, W., Willinger, U., Obermayer, W., Mudrich, C., Velikay-Parel, M., Eisenwort, B., 1998. [A new reading chart for simultaneous determination of reading vision and reading speed]. Klin Monbl Augenheilkd 213, 174-181
  7. Subramanian, A., Pardhan, S., 2006. The repeatability of MNREAD acuity charts and variability at different test distances. Optom Vis Sci 83, 572-576
  8. Mansfield J, Ahn SJ, Legge GE, Luebker A (1993) Una nueva cartlectura-agudeza para la visión normal y baja. Opt Soc Am Techn Digesto 3: 232 – 235
  9. Stifter E, Koenig F, Lang T, Bauer P, Richter-Muksch S, VelikayParel M, Radner W (2004) Reliability of a standarized reading chart system: variance component analysis test-retest and chart reliability. Graefes Arco Clin Exp Ophthalmol 242: 31 – 39
  10. Legge G, Ross J, Luebker A, LaMay J (1998) Psychophysics of reading VIII. The Minnesota Low-Vision Reading Test.Vis Sci 66: 843 – 853
  11. Alio JL, Radner W, Plaza-Puche AB, et al. Design of short Spanish sentences for measuring reading performance: Radner-Vissum test. Journal of cataract and refractive surgery 2008;34:638-642
  12. Cheung, S.H., Kallie, C.S., Legge, G.E., Cheong, A.M., 2008. Nonlinear mixed-effects modeling of MNREAD data. Invest Ophthalmol Vis Sci 49, 828-835.
  13. Dexl, A.K., Schlogel, H., Wolfbauer, M., Grabner, G., 2010. Device for improving quantification of reading acuity and reading speed. J Refract Surg 26, 682-688
  14. Kingsnorth, A., Wolffsohn, J.S., 2015. Mobile app reading speed test. Br J Ophthalmol 99, 536-539

(3/8) Presbicia: evaluación clínica. Sensibilidad al contraste

marzo 30th, 2019

En términos generales, podríamos decir que la medida de la sensibilidad al contraste (SC) determina el nivel de contraste más bajo que puede ser detectado por el ojo para un tamaño determinado de estímulo, dándonos una idea más real de la calidad visual del individuo. La agudeza visual (AV) mide el tamaño mínimo de estímulo que el ojo es capaz de discriminar. La sensibilidad al contraste (SC) es diferente a la agudeza visual, porque mide dos variables de forma independiente: tamaño y contraste, mientras que la AV sólo mide tamaño, debido a que su contraste es siempre constante (negro sobre blanco) y alto (98% a 100%). En muchas ocasiones, el paciente puede ser capaz de leer hasta el 20/20 de la tabla de Snellen, lo cual indicaría una agudeza visual normal (AV:1.0); sin embargo, ésto no necesariamente representa la calidad o funcionalidad de la visión. Este mismo paciente puede presentar una SC baja y finalmente su rendimiento visual sería malo o por debajo de lo normal o estandarizado.

Veamos ahora cómo podemos evaluar esta función visual de la sensibilidad al contraste:

  • Pelli-Robson test

Existen gráficos clínicos para las mediciones de la función de la sensibilidad al contraste disponibles ​​en papel como el Pelli-Robson. Al igual que un cuadro de agudeza visual estándar de Snellen, el cuadro de Pelli Robson consiste en líneas horizontales de letras mayúsculas de una sola medida de letra (optotipo 20/60) . En lugar de que las letras se vuelvan más pequeñas en cada línea sucesiva, permanece constante el tamaño, y es el contraste de las letras (en relación con el fondo del gráfico) lo que disminuye con cada línea. El gráfico se coloca en la pared frente al paciente, de manera que su centro estará aproximadamente al nivel de los ojos del paciente aproximadamente a 1 metro de distancia. La tabla debe ser iluminada tan uniformemente como sea posible, de modo que la luminancia de las áreas blancas es de aproximadamente 85 cd/m2 (rango aceptable de 60 a 120 cd/m2 ). El paciente debe hacer un solo intento de nombrar cada letra en la tabla, comenzando con las letras oscuras en la esquina superior izquierda y la lectura horizontal en toda la línea. Al paciente se le asigna una puntuación basada en el contraste del último grupo en el que dos de las tres letras fueron correctamente leídas. El inconveniente de este test es que  están limitados en la cantidad de estímulos que presentan, por lo que solo evalúan pasos amplios y discretos de frecuencia espacial y contraste y requieren que el examinador implemente manualmente y responda a los comentarios del paciente (1). Su fiabilidad también es limitada (2, 3).

pelli robsos

  • CSV-100

Otra opción, muy utilizada para los estudios de LIO multifocales, es el CSV-1000.  Este test evalúa cuatro frecuencias espaciales de 3, 6, 12 y 18 ciclos / grado (CPD) con 8 niveles de contraste de rejillas de onda sinusoidal. En los cuatro primeros el contraste disminuye en pasos de 0,17 unidades logarítmicas, mientras que para los siguientes lo hace de 0,15 unidades logarítmicas. Cada frecuencia está compuesta por dos líneas de círculos, uno de los cuales contiene una rejilla con la frecuencia espacial. La prueba puede tener su propio sistema de iluminación (retroiluminación) que proporciona una luminancia de 85 candelas/m². El examinado se sitúa a 2.5 metros de distancia y para responder la prueba debe indicar si la rejilla se encuentra situada en la fila de arriba o la de debajo de la frecuencia por evaluar. La prueba concluye cuando el sujeto no es capaz de determinar la presencia de la rejilla. Como cabe esperar, su limitación es la adivinación que puede causar un error significativo en los resultados (4).

cvs-100

  • Equipos computerizados, PC, tablets…

Estos equipos de pruebas de sensibilidad al contraste pueden generar una gran cantidad de estímulos de rejilla de distintas frecuencias contrastadas y adoptar métodos de prueba complicados que generan estímulos en respuesta a la retroalimentación del paciente, como procedimientos de elección forzada o adaptativos (5). A pesar de una reducción en la resolución de contraste disponible para las pantallas de cristal líquido para tabletas, las técnicas innovadoras de tintado de píxeles (6) han permitido que las pruebas basadas en rejillas en tabletas móviles sean indistinguibles de las instalaciones tradicionales de laboratorio de tubos de rayos catódicos (7,8). Con esta tecnología es posible probar todas las frecuencias espaciales relevantes en una tableta en menos de 1 minuto (9). Otra cuestión cuestionable sería si la sensibilidad al contraste debería medirse también en cerca aunque no se han identificado casos en los que esto sería clínicamente relevante (9).

VisionC-Gestos-BajaVision

La aplicación del compañero Manuel Rodríguez-Vallejo, de la que hemos hablado en alguna ocasión en este blog, dispone además de la posibilidad de realizar curvas de sensibilidad al contraste, de manera análoga a las curvas de desenfoque de agudeza visual, como ya comentamos en la entrada anterior a ésta.

Qvision app

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  1. Maudgal, P.C., Stout, R.W., van Balen, A.T., 1988. VCTS chart evaluation as a screening test. Doc Ophthalmol 69, 399-405.
  2. Pesudovs, K., Hazel, C.A., Doran, R.M., Elliott, D.B., 2004. The usefulness of Vistech and FACT contrast sensitivity charts for cataract and refractive surgery outcomes research. Br J Ophthalmol 88, 11-16.
  3. Reeves, B.C., Wood, J.M., Hill, A.R., 1991. Vistech VCTS 6500 charts–within- and between-session reliability. Optom Vis Sci 68, 728-737.
  4. Kelly, S.A., Pang, Y., Klemencic, S., 2012. Reliability of the CSV-1000 in adults and children. Optom Vis Sci 89, 1172-1181.
  5. Lesmes, L.A., Lu, Z.L., Baek, J., Albright, T.D., 2010. Bayesian adaptive estimation of the contrast sensitivity function: the quick CSF method. J Vis 10, 17 11-21.
  6. Tyler, C.W., 1997. Colour bit-stealing to enhance the luminance resolution of digital displays on a single pixel basis. Spat Vis 10, 369-377.
  7. Dorr, M., Lesmes, L.A., Lu, Z.L., Bex, P.J., 2013. Rapid and reliable assessment of the contrast sensitivity function on an iPad. Invest Ophthalmol Vis Sci 54, 7266-7273.
  8. Kollbaum, P.S., Jansen, M.E., Kollbaum, E.J., Bullimore, M.A., 2014. Validation of an iPad test of letter contrast sensitivity. Optom Vis Sci 91, 291-296.
  9. Kingsnorth, A., Drew, T., Grewal, B., Wolffsohn, J.S., 2016. Mobile app Aston contrast sensitivity test. Clin Exp Optom 99, 350-355.

(2/8) Presbicia: evaluación clínica. Agudeza visual y curvas de desenfoque

marzo 16th, 2019

Abordaremos en esta entrada del blog, de forma más profunda, el primer punto de la evaluación clínica de la presbicia: Agudeza Visual y curvas de desenfoque.

Una vez que hemos refraccionado al paciente présbita y hemos obtenido su corrección óptica, hemos de medir su agudeza visual. Tradicionalmente, se utilizan las cartas de Snellen, para su medida en la distancia lejana. Han sido el pilar para la toma de la agudeza visual durante más de 150 años, pero la separación irregular entre las líneas y letras y el número variable de letras entre las líneas, las hace no ideales para una medida precisa (1).

snellen chart 3Carta de Snellen.

El diseño de Bailey Lovie logMAR supera estos problemas aumentando la repetibilidad de la medición (2), sin embargo, no han sido adoptados a la práctica clínica, en parte por tratarse de gráficos más complejos en su realización. En la era electrónica, monitores, tablets y otros dispositivos, pueden mostrar los gráficos logMAR con la ventaja de la asignación al azar de letras y aislamiento de las mismas, haciéndolo más adecuado y rápido para la práctica clínica diaria. (1).

logmar chartDiseño logMAR.

Para una completa evaluación de la agudeza visual del paciente présbita, necesitamos conocer su agudeza visual a todas las distancias, desde el punto remoto hasta el punto próximo, puesto que su acomodación está deteriorándose, ésta se verá afectada en las distancias intermedias y cercanas principalmente.

Las curvas de desenfoque, son una importante herramienta para esta evaluación, de manera que podremos representar en una gráfica el rendimiento visual del paciente. Se trata de una gráfica donde el eje de ordenadas se refiere a la agudeza visual y el de abcisas a la distancia. Se va midiendo y anotando, una vez el paciente haya sido emetropizado de lejos, su agudeza visual para cada distancia entre sus puntos remoto y próximo. Como es natural, el procedimiento requiere, mover el optotipo en el espacio real, ir acercándolo al paciente, lo que conllevaría cambiar el tamaño de las letras del optotipo equivalente a cada distancia y un cuidadoso control de la iluminación. También tendría que controlarse que el orden de las lentes letras debería ser aleatorizado para no permitir la memorización de las mismas (3,4).
Para solventar estos incovenientes, se puede realizar una curva de desenfoque, de manera que el optotipo se sitúe en la distancia de lejos sin moverse y simular el movimiento del mismo introduciendo en la gafa de prueba del paciente, lentes negativas (que simularán el acercamiento del optotipo) y positivas (simulación de alejamiento) en pasos de 0.50 Dioptrías habitualmente. Por lo general, el rango de lentes introducidas oscilaría de -3.00 D a +1.50 D en pasos de 0.50 D
(5). Aunque a este respecto hay diversas propuestas en cuanto al rango de lentes, también en base a lo que nos dispongamos evaluar. Estas gráficas brindan valiosa información del estado visual del paciente y cómo podríamos intervenir sobre él, ya que cualquier cambio dióptrico (mediante corrección en gafa, lentes de contacto, implante de lentes intraoculares o cirugía refractiva láser) efectuado sobre el paciente modificaría esta gráfica. En su interpretación, también tendríamos que considerar los cambios acomodativos propios del paciente, exceptuando a los sujetos pseudofáquicos.

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Gráfica de una curva de desenfoque.

Sin embargo, seguiríamos cometiendo algunos errores de medida que gracias a la tecnología actual, se pueden minimizar, poniendo a nuestra disposición dispositivos electrónicos que mejoran la práctica en eficacia, realización y tiempo. Nuestro compañero de I+D de Qvision, Manuel Rodriguez Vallejo, ha diseñado una aplicación para ipad muy interesante, que nos permite realizar estas curvas de manera automatizada, mejorando así el método tradicional en varios aspectos: no se produce la repetición de los optotipos , se muestras letras aleatorias aisladas, se reduce el tiempo de realización de la prueba, pasando de unos 20-30 minutos a 8-10 minutos, la aplicación dispone de la posibilidad de realizar curvas de desenfoque de agudeza visual y de Sensibilidad al Contraste.(Aquellos compañeros interesados en descargaros la aplicación podéis hacerlo a través de facebook, solicitando acceso al grupo “Multifocal Lens Analizer”).

Multifocal Lens Analizer 1 Multifocal Lens Analizer 2 Multifocal Lens Analizer 3

 

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  1. Wolffsohn, J.S., Kingsnorth, A., 2016. Snellen charts in an electronic age: is there a better way. Optometry in Practice 17, 51-58.
  2. Chaikitmongkol, V., Nanegrungsunk, O., Patikulsila, D., Ruamviboonsuk, P., Bressler, N.M., 2018. Repeatability and Agreement of Visual Acuity Using the ETDRS Number Chart, Landolt C Chart, or ETDRS Alphabet Chart in Eyes With or Without Sight-Threatening Diseases. JAMA Ophthalmol 136, 286-290.
  3. Gupta, N., Naroo, S.A., Wolffsohn, J.S., 2007. Is randomisation necessary for measuring defocus curves in pre-presbyopes? Cont Lens Anterior Eye 30, 119-124.
  4.  Gupta, N., Wolffsohn, J.S., Naroo, S.A., 2008. Optimizing measurement of subjective amplitude of accommodation with defocus curves. J Cataract Refract Surg 34, 1329-1338.
  5. Wolffsohn, J.S., Jinabhai, A.N., Kingsnorth, A., Sheppard, A.L., Naroo, S.A., Shah, S., Buckhurst, P., Hall, L.A., Young, G., 2013a. Exploring the optimum step size for defocus curves. J Cataract Refract Surg 39, 873-880.

(1/8) Presbicia: evaluación clínica

enero 27th, 2019

La presbicia afecta a más de mil millones de personas en todo el mundo y aumentará aún más, dado el envejecimiento global de la población, donde la edad media podría alcanzar los 40 años para 2050 ( la edad media de la población mundial en 2015 fue de 29,6 años) (1).
En los ojos jóvenes, el mecanismo de acomodación actúa para permitir que se vean los objetos nítidamente a varias distancias y a medida que dichos objetos se acercan. El mecanismo de la acomodación está ampliamente descrito en la literatura científica, Donders, Helmholtz, Schachar, Sheppard o Sha entre otros (2-4). Se produce un incremento de la potencia del cristalino y por tanto de la acomodación.

Una definición correcta de la presbicia, ajustada a su etimología, sería “la reducción fisiológicamente normal en el rango de enfoque de los ojos, relacionada con la edad, que alcanza un punto, cuando se corrige de manera óptima la visión de lejos, en que la claridad de la visión de cerca es insuficiente para satisfacer los requisitos visuales de un individuo” (5).
Aunque la presbicia se manifiesta en la mediana edad, es importante señalar que la disminución de la respuesta acomodativa, que en última instancia resulta en presbicia, comienza tan pronto como la primera década de la vida.
En la actualidad, la presbicia puede ser minimizada con relativa facilidad mediante el uso de una corrección visual, como gafas, lentes de contacto o mediante la cirugía refractiva, todas ellas con su consecuente carga económica (6).

presbiopia

Antes de proponer una solución al paciente présbita, es necesario una evaluación clínica del caso:

  • La agudeza visual de cerca y la adecuación de la visión cercana son las evaluaciones clínicas más comunes para aplicar una corrección a la presbicia. Sin embargo, a menudo se evalúan distancias arbitrarias, como 40 cm para cerca y 80 cm para distancias intermedias, sin consideración de las distancias habituales y cómodas para el paciente. Las curvas de desenfoque proporcionan una mayor información del rendimiento visual del individuo a cada distancia y de cómo pueden influir las correcciones para la presbicia directamente en ellas (7).
  • La sensibilidad al contraste, aporta mayor información del rendimiento visual, no conformándose solo con la medida de la función visual de alto contraste. La toma de estas medidas en optotipos convencionales son de baja fiabilidad y repititividad (8).  Ahora es posible medir todas las frecuencias espaciales más relevantes en una tableta en menos de 1 minuto (9).
  • Velocidad lectora. Sin duda la lectura es una tarea imprescindible en nuestras vidas. La pérdida visual que afecte a la realización de esta tarea tendrá un impacto inmediato en la calidad de vida del individuo. Tradicionalmente, los test utilizados,  MNRead y Radner, requieren mucho tiempo de realización y los resultados pueden verse afectados según el examinador  (10). Actualmente se han automatizado estos test facilitando su realización en tabletas (11).
  • La estereopsis. Generalmente se evalúa cuando se compara la la corrección de la presbicia con monovisión frente a multifocalidad. Se cree que los estereogramas de puntos aleatorios son una técnica clínica más precisa (12). La estereopsis es más precisa en distancia cercana, por lo tanto, generalmente se evalúa a corta distancia (13).
  • La disfotopsia es un trastorno de la visión que incluye fenómenos de luz como el deslumbramiento y halos, la percepción subjetiva de un anillo brillante alrededor de una fuente de luz. La mayoría de los estudios que examinan la disfotopsia utilizan varios preguntas subjetivas en forma de entrevistas verbales (14),  cuestionarios validados (15). Un método alternativo es usar gráficos con demostraciones visuales de diferentes tipos de disfotopsia que permiten al sujeto indicar cuál es el más representativo de lo que percibe (16).
  • Aberraciones, tamaño de la pupila y diferentes niveles de iluminación.
    La mayoría de las correcciones de presbicia de imágenes simultáneas, alterará su proporción de luz enfocada a diferentes distancias debido al tamaño de la pupila. Por lo tanto, esto se considera una métrica importante y el verdadero impacto en un individuo puede evaluarse midiendo su agudeza visual y sensibilidad al contraste en condiciones de iluminación fotópica y mesópica (17).
  • Beneficios subjetivos (calidad de vida).
    Los cuestionarios estandarizados relacionados con la visión, generalmente se refieren a las actividades de cerca pero centrándose solo en la dependencia de la gafa (16), o no han sido validados apropiadamente. Sólo hay un cuestionario validado disponible que evalúa específicamente la capacidad visual cercana (18) y esto se está actualizando para relacionarlo con las tareas modernas de visión intermedia y cercana, como la utilización de teléfonos inteligentes y tabletas.

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  1. Holden, B.A., Fricke, T.R., Ho, S.M., Wong, R., Schlenther, G., Cronje, S., Burnett, A., Papas, E., Naidoo, K.S., Frick, K.D., 2008. Global vision impairment due to uncorrected presbyopia. Arch Ophthalmol 126, 1731-1739.
  2. Sheppard, A.L., Davies, L.N., 2010. In vivo analysis of ciliary muscle morphologic changes with accommodation and axial ametropia. Invest Ophthalmol Vis Sci 51, 6882-6889.
  3. Schachar, R.A., 2006. The mechanism of accommodation and presbyopia. Int Ophthalmol Clin 46, 39-61.
  4. Sha, J., Bakaraju, R.C., Tilia, D., Chung, J., Delaney, S., Munro, A., Ehrmann, K., Thomas, V., Holden, B.A., 2016. Short-term visual performance of soft multifocal contact lenses for presbyopia. Arq Bras Oftalmol 79, 73-77.
  5. Gualdi, L., Gualdi, F., Rusciano, D., Ambrosio, R., Jr., Salomao, M.Q., Lopes, B., Cappello, V., Fintina, T., Gualdi, M., 2017. Ciliary Muscle Electrostimulation to Restore Accommodation in Patients With Early Presbyopia: Preliminary Results. J Refract Surg 33, 578-583.
  6. Naidoo, K.S., Jaggernath, J., Chinanayi, F.S., Chan, V.F., 2016. Near vision correction and work productivity among textile workers African Vision and Eye Heath Journal 75, Article Number: UNSP a357
  7. Wolffsohn, J.S., Jinabhai, A.N., Kingsnorth, A., Sheppard, A.L., Naroo, S.A., Shah, S., Buckhurst, P., Hall, L.A., Young, G., 2013a. Exploring the optimum step size for defocus curves. J Cataract Refract Surg 39, 873-880.
  8. Pesudovs, K., Hazel, C.A., Doran, R.M., Elliott, D.B., 2004. The usefulness of Vistech and FACT contrast sensitivity charts for cataract and refractive surgery outcomes research. Br J ophthalmol 88, 11-16.
  9. Kingsnorth, A., Drew, T., Grewal, B., Wolffsohn, J.S., 2016. Mobile app Aston contrast sensitivity test. Clin Exp Optom 99, 350-355.
  10. Cheung, S.H., Kallie, C.S., Legge, G.E., Cheong, A.M., 2008. Nonlinear mixed-effects modeling of MNREAD data. Invest Ophthalmol Vis Sci 49, 828-835.
  11. Kingsnorth, A., Wolffsohn, J.S., 2015. Mobile app reading speed test. Br J Ophthalmol 99, 536-539.
  12. Heron, S., Lages, M., 2012. Screening and sampling in studies of binocular vision. Vision Res 62, 228-234.
  13. Rodríguez-Vallejo, M., Ferrando, V., Montagud, D., Monsoriu, J.A., Furlan, W.D., 2017. Stereopsis assessment at multiple distances with an iPad application. Displays 50, 35-40.
  14. Marques, E.F., Ferreira, T.B., 2015. Comparison of visual outcomes of 2 diffractive trifocal intraocular lenses. J Cataract Refract Surg 41, 354-363.
  15. Aslam, T.M., Dhillon, B., Tallentire, V.R., Patton, N., Aspinal, P., 2004a. Development of a forced choice photographic questionnaire for photic phenomena and its testing – repeatability, reliability and validity. Ophthalmologica 218, 402-410. Aslam, T.M., Gilmour, D., Hopkinson, S., Patton, N., Aspinall, P., 2004b. The development and assessment of a self-perceived quality of vision questionnaire to test pseudophakic patients. Ophthalmic Epidemiol 11, 241-253
  16. McAlinden, C., Pesudovs, K., Moore, J.E., 2010. The development of an instrument to measure quality of vision: the Quality of Vision (QoV) questionnaire. Invest Ophthalmol Vis Sci 51, 5537-5545.
  17. Bradley, A., Nam, J., Xu, R., Harman, L., Thibos, L., 2014. Impact of contact lens zone geometry and ocular optics on bifocal retinal image quality. Ophthalmic Physiol Opt 34, 331- 345.
  18. Buckhurst, P.J., Wolffsohn, J.S., Gupta, N., Naroo, S.A., Davies, L.N., Shah, S., 2012a. Development of a questionnaire to assess the relative subjective benefits of presbyopia correction. J Cataract Refract Surg 38, 74-79.

Contaminación de los estuches de lentes de contacto: evaluación de su carga biológica

enero 13th, 2019

La queratitis microbiana, MK, es la complicación más seria en los usuarios de lentes de contacto, llegando a tasas de infección ocular de 4 a 6 por 10,000 usuarios (1-4).
El riesgo de pérdida de visión por MK relacionado con lentes de contacto, es de 0,3 a 0,9 por 10,000 usuarios de todos los tipos de lentes y de 3,6 por 10,000 en los usuarios lentes de contacto de hidrogel de silicona de uso prolongado durante 30 noches (1). Por lo tanto, el tratamiento rápido y certero es necesario debido a la evolución rápida y fulminante de la queratitis bacteriana (5-11). Pero más importante aún, es el adecuado cumplimiento de las medidas de limpieza y cuidado de las lentes de contacto por quienes las usan, ya que podría reducirse la contaminación de los estuches de las lentes y de los accesorios implicados en el uso y prevenir así la MK (12,13).

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Desde este blog, hemos hablado numerosas ocasiones de ello, os dejo el enlace por si os interesa leer más al respecto, “Recomendaciones de higiene”

Las estadísticas muestran que en más del 60% de los usuarios, al menos uno de los siguientes elementos estaban contaminados: lentes, estuches para lentes y otros accesorios; siendo el estuche, con un 39%, el artículo más frecuentemente contaminado (14). Cuando se analizaron los accesorios para el cuidado de lentes de los usuarios, con MK asociado al uso de lentillas, los resultados revelaron que hasta el 90% fueron identificados con el mismo microorganismo patógeno de su cultivo corneal (15,16).  Sin embargo, el cultivo requiere mucho tiempo y puede fallar en la presencia de microbios más delicados (17).

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A este respecto se ha publicado un interesante estudio en la revista científica “Cornea” (18), en el que se analiza la carga biológica de los estuches para guardar las lentes de contacto. El estudio se realizó al sur de Taiwán, participando en el estudio prospectivo de casos y controles, 50 usuarios de lentes de contacto (n=24 sin queratitis y n=26 con queratitis). Utilizaron una metodología específica (DHA: dot hybridization assay) capaz de detectar microbios a alta sensibilidad y especificidad y capaz también de rastrear la contaminación microbiana potencialmente peligrosa usando sondas específicas de género, para Pseudomonas y Acinetobacter y 1 sonda para Acanthamoeba.

Los resultados mostraron que con este método de evaluación de los estuches, aquellos pertenecientes a los usuarios con queratitis relacionada con el uso de lentillas, tenían una mayor carga biológica que los del grupo control y además, en los estuches de estos pacientes, la carga biológica fue significativamente mayor en la queratitis infecciosa confirmada que en la queratitis no infecciosa.

Así es que como conclusión, una biocarga microbiana más pesada en el estuche de almacenamiento de las lentes se asoció con un mayor riesgo de queratitis y queratitis infecciosa relacionadas al uso de lentillas. Un manejo inadecuado de las lentes y su almacenaje, así como la deficiente limpieza dará lugar a la contaminación microbiana, transfeririendo el patógeno sobre la superficie ocular que causa la queratitis. Además, la evaluación de la carga biológica por esta metodología, DHA,  también es valiosa para el diagnóstico de la queratitis infecciosa relacionada al uso de lentes de contacto.

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  3. Schein OD, McNally JJ, Katz J, et al. The incidence of microbial keratitis among wearers of a 30-day silicone hydrogel extended-wear contact lens. Ophthalmology. 2005;112:2172–2179.
  4. Stapleton F, Keay L, Edwards K, et al. The incidence of contact lensrelated microbial keratitis in Australia. Ophthalmology. 2008;115: 1655–1662.
  5. Whitcher JP, Srinivasan M, Upadhyay MP. Corneal blindness: a global perspective. Bull World Health Organ. 2001;79:214–221.
  6. Ray KJ, Prajna L, Srinivasan M, et al. Fluoroquinolone treatment and susceptibility of isolates from bacterial keratitis. JAMA Ophthalmol. 2013;131:310–313.
  7. Fernandes M, Vira D, Medikonda R, et al. Extensively and pan-drug resistant Pseudomonas aeruginosa keratitis: clinical features, risk factors, and outcome. Graefes Arch Clin Exp Ophthalmol. 2016;254: 315–322.
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  9. Jain R, Murthy SI, Motukupally SR, et al. Use of topical colistin in multiple drug-resistant Pseudomonas aeruginosa bacterial keratitis. Cornea. 2014;33:923–927.
  10. Vazirani J, Wurity S, Ali MH. Multidrug-resistant Pseudomonas aeruginosa keratitis: risk factors, clinical characteristics, and outcomes. Ophthalmology. 2015;122:2110–2114.
  11. Oldenburg CE, Lalitha P, Srinivasan M, et al. Emerging moxifloxacin resistance in Pseudomonas aeruginosa keratitis isolates in South India. Ophthalmic Epidemiol. 2013;20:155–158.
  12. Kuzman T, Kutija MB, Juri J, et al. Lens wearers non-compliance—is there an association with lens case contamination? Cont Lens Anterior Eye. 2014;37:99–105.
  13. Fang PC, Lo J, Chang TC, et al. Bacterial bioburden decrease in orthokeratology lens storage cases after forewarning: assessment by the DNA dot hybridization assay. Eye Contact Lens. 2017;43:174–180.
  14. Boost MV, Cho P. Microbial flora of tears of orthokeratology patients, and microbial contamination of contact lenses and contact lens accessories. Optom Vis Sci. 2005;82:451–458.
  15. Mayo MS, Schlitzer RL, Ward MA, et al. Association of Pseudomonas and Serratia corneal ulcers with use of contaminated solutions. J Clin Microbiol. 1987;25:1398–1400.
  16. Keay LJ, Gower EW, Iovieno A, et al. Clinical and microbiological characteristics of fungal keratitis in the United States, 2001–2007: a multicenter study. Ophthalmology. 2011;118:920–926.
  17. Bhadange Y, Sharma S, Das S, et al. Role of liquid culture media in the laboratory diagnosis of microbial keratitis. Am J Ophthalmol. 2013;156: 745–751.
  18. Hsiao YT, Fang PC, Chen JL, Hsu SL, Chao TL, Yu HJ, Lai YH, Huang YT, Kuo MT. Molecular Bioburden of the Lens Storage Case for Contact Lens-Related Keratitis. Cornea. 2018 Dec;37(12):1542-1550. doi: 10.1097/ICO.0000000000001699.

Comparación de tres lentes de contacto diarias multifocales: rendimiento visual

diciembre 18th, 2018

Para la adaptación de lentes de contacto multifocales contamos con un amplio abanico de posibilidades disponibles en el mercado. Los diseños, materiales y reemplazo difieren entre ellas. Esto precisamente es lo que nos permite personalizar de alguna manera, la lente ideal para cada paciente. El profesional ha de conocer las características, expectativas y necesidades del paciente, así como los diferentes diseños y perfil técnico de cada una de las lentes de contacto para poder realizar una adaptación exitosa. Las lentes de contacto diarias ofrecen una alternativa muy interesante hoy día al alto número de pacientes présbitas que demandan esta forma de corrección. Esta semana me gustaría hablar de algunas de las lentes de contacto multifocales diarias de última generación disponibles en el mercado en la actualidad. Los fabricantes informan sobre sus productos:

  • 1-DAY ACUVUE® MOIST MULTIFOCAL. El fabricante de esta lente anuncia un diseño asférico centro-cerca, con tecnología INTUISIGHT™ , específicamente diseñada para alinearse con el tamaño pupilar del présbita, que cambia en función del error refractivo y la edad del paciente. Dispone de 183 diseños diferentes, uno para cada graduación de lejos y adición.

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  • Biotrue® ONEday for Presbyopia. Oferta un material innovador inspirado en la biología del ojo, óptica asférica con diseño centro cerca, para ofrecer específicamente una clara visión de cerca e intermedia manteniendo una visión lejana de calidad.

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  • DAILIES® AquaComfort Plus® Multifocal. Diseñada con la tecnología PRECISION PROFILE™ para tratar de proporcionar una suave transición de graduaciones.

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Como vemos, estas lentes ofrecen diseños innovadores y revolucionados que persiguen un alto rendimiento visual y confort para el paciente. En relación a ellas, recientemente, se ha publicado en el “Optometry and Vision Science” un nuevo estudio en el que se comparan estas tres lentes.

Se trata de un ensayo clínico prospectivo, aleatorizado, doble ciego y cruzado, en el que participaron 72 présbitas. Todos ellos usaron las tres lentes descritas anteriormente: 1-Day Acuvue Moist Multifocal, BioTrue ONEday for Prebyopia y Dailies AquaComfort Multifocal durante 1 semana. Tras su uso se evaluó:

  • Las agudezas visuales de alto y bajo contraste (HCVA, LCVA) desde lejos (a 6m) hasta cerca (a 40 cm).
  • La estereopsis a 40 cm.
  • El rendimiento subjetivo mediante escalas de calificación de 1 a 10, en referencia a nitidez, efecto fantasma, visión en la conducción, estabilidad de la visión, facilidad de enfoque, satisfacción general de la visión y comodidad ocular.

Cuando se analizaron los resultados se encontró que:

  • BioTrue proporcionó mejores agudezas visuales de lejos a alto y bajo contraste que Acuvue Moist (P ≤ .03).
  • Acuvue Moist proporcionó mejor agudeza visual de 70 a 40 cm en alto y bajo contraste que BioTrue (P ≤ .01) y mejor agudeza en bajo contraste de 1 m a 50 cm que AquaComfort Plus (P ≤ .02).
  • AquaComfort Plus también proporcionó mejores valores de agudezas de cerca en alto y bajo contraste que BioTrue (P ≤ .03).
  • Acuvue Moist proporcionó una mejor estereopsis que BioTrue (P = .02).
  • Subjetivamente, Acuvue Moist obtuvo la calificación más baja en las escalas de puntuación en cuanto a la nitidez de lejos, la distorsión en lejos y la visión para la conducción (P ≤ .05).
  • Subjetivamente, BioTrue se posicionó como la más baja en nitidez de cerca (P ≤ .007) y más baja que Acuvue Moist para la nitidez en distancia intermedia y cercana (efecto de imágenes fantasma) (P ≤ .04). No se encontraron otras diferencias entre las lentes (P> .05).

El estudio concluye que en general, Biotrue tuvo un mejor rendimiento en la visión de lejos que en cerca, mientras que Acuvue Moist se comportó mejor para la visión cercana. AquaConfort Plus sin embargo, tuvo un rendimiento más uniforme en ambas distancias. Es importante conocer las características y diseños de cada lentes de contacto para recomendar y adaptar la mejor opción en función de las necesidades y características del paciente.

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Sha J, Tilia D, Kho D, Amrizal H, Diec J, Yeotikar N, Jong M, Thomas V, Bakaraju RC. “Visual Performance of Daily-disposable Multifocal Soft Contact Lenses: A Randomized, Double-blind Clinical Trial”. Optometry and Vision Science. 2018 Dec;95(12):1096 1104. doi10.1097/OPX.0000000000001311.

(2/2) Lentes con filtros de bloqueo de la luz azul: qué dice la Evidencia Científica

noviembre 21st, 2018

Como decíamos en el post anterior, en esta nueva entrada nos preocuparemos de buscar lo que la literatura científica ha publicado acerca de los posibles efectos beneficiosos de las lentes para gafas de bloqueo de la luz azul.

  • En cuanto a los beneficios sugeridos de las lentes oftálmicas de bloqueo de la luz azul para proteger a la retina contra estas longitudes de onda, la literatura científica refleja que sin embargo, a pesar de los riesgos que se asocian a la luz azul de estos dispositivos, la irradiancia espectral ponderada de los dispositivos digitales con pantallas retroiluminadas LED, no excede los límites legales de exposición internacionales (1), incluso para una visualización prolongada. Además, se ha demostrado que las emisiones de los dispositivos electrónicos, son más bajas que la exposición a la luz solar, según un estudio llevado a cabo en Reino Unido (2).
  • Para examinar la evidencia sobre la influencia de las lentes de bloqueo azul en la calidad del sueño, encontramos dos estudios recogidos en una revisión sistemática reciente (3). Leung et al. (4) no encontraron ninguna diferencia observada en el efecto de cualquiera de las lentes azules de bloqueo (utilizaron lentes de bajo y alto bloqueo) en la evaluación subjetiva de la calidad del sueño en los participantes. Por el contrario, Burkhart y Phelps (5) informaron de los resultados en sujetos que usaron lentes de bloqueo azul (alto y bajo) durante tres horas antes de dormir durante dos semanas, y encontraron una mejoría estadísticamente significativa en la calidad del sueño para el grupo que usó lentes de alto bloqueo del azul en comparación con el grupo de lentes de bajo bloqueo.

Los hallazgos de la revisión sistemática en la que estos estudios están incluidos indican que hay una falta de evidencia clínica de alta calidad sobre un efecto beneficioso de las lentes para gafas de bloqueo de la luz azul en la población general para mejorar la calidad del sueño. Ambos estudios incluidos estaban en riesgo de sesgo de selección; las diferencias en la apariencia física de las lentes hizo imposible enmascarar completamente los participantes en el proceso de intervención. Ninguno de los estudios incluidos informó sobre los efectos adversos asociados con el uso de este tipo de lentes.

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  • Lin y sus colaboradores (6) reclutaron 36 sujetos adultos que fueron asignados aleatoriamente a tres grupos y se usaron gafas con lentes de bloqueo azul alto y bajo y lentes sin bloqueo, para una tarea de 2h utilizando un ordenador portátil. Los autores concluyen que hubo una reducción estadísticamente significativa de los síntomas de fatiga visual tras la tarea en los sujetos que usaron lentes de alto bloqueo del azul en comparación con los otros dos grupos.

Sin embargo la revisión sistemática (3) de nuevo señala que este estudio tiene alto riesgo de sesgo y varias limitaciones como los propios autores reconocen. Como nombrábamos en la entrada anterior, la fatiga visual (VF), sídrome de tensión ocular digital, (DES), se trata de una condición con una variedad de síntomas astenópicos como fatiga visual, dolores de cabeza, malestar ocular, ojo seco, diplopía y visión borrosa (7). Es también una condición multifactorial con varias causas potenciales contributivas, tales como el error de refracción no corregidos, trastornos oculomotores, anormalidades de la película de lagrimal y / o problemas musculoesqueléticos (8). Así que el papel desempeñado por la luz azul en estos síntomas es difícil de concretar. Serían precisos más estudios de alta calidad científica para determinar este posible beneficio.
A pesar de los supuestos beneficios de estas lentes de bloqueo de la luz azul, ha surgido preocupación de que éstas podrían afectar negativamente a algunos aspectos del rendimiento visual (por ejemplo, sensibilidad al contraste o la visión del color). Leung et al. (4) no observaron ningún efecto perjudicial sobre la sensibilidad al contraste o en la prueba de la visión del color Farnsworth-Munsell 100-hue . Esto es consistente con una revisión sistemática anterior  y meta-análisis (9) comparando las LIO  blueblocking (lentes intraoculares con filtro de bloqueo de la luz azul), después de la cirugía de cataratas. Los resultados mostraron que no había evidencia de cualquier diferencia en la sensibilidad al contraste post-operatoria o visión general del color, aunque la visión del color con las LIO blueblocking se vio afectada en el extremo azul del espectro en condiciones mesópicas.

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  1. International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection.
    ICNIRP guidelines on limits of exposure to incoherent visible and infrared radiation. Health Phys 2013; 105: 74–96.
  2. O’Hagan JB, Khazova M & Price LL. Low-energy light bulbs,
    computers, tablets and the blue light hazard. Eye (Lond)
    2016; 30: 230–233.
  3. Lawrenson JG, Hull CC, Downie LE. The effect of blue-light blocking spectacle lenses on visual performance, macular health and the sleep-wake cycle: a systematic review of the literature. Ophthalmic Physiol Opt. 2017 Nov;37(6):644-654. doi: 10.1111/opo.12406.
  4. Leung TW, Li RW & Kee CS. Blue-light filtering spectacle
    lenses: optical and clinical performances. PLoS ONE 2017;
    12: e0169114.
  5. Burkhart K & Phelps JR. Amber lenses to block blue light
    and improve sleep: a randomized trial. Chronobiol Int 2009;
    26: 1602–1612.
  6. Lin JB, Gerratt BW, Bassi CJ & Apte RS. Short-wavelength
    light-blocking eyeglasses attenuate symptoms of eye fatigue.
    Invest Ophthalmol Vis Sci 2017; 58: 442–447.
  7. Rosenfield M. Computer vision syndrome: a review of ocular
    causes and potential treatments. Ophthalmic Physiol Opt
    2011; 31: 502–515.
  8. Gowrisankaran S & Sheedy JE. Computer vision syndrome:
    a review. Work 2015; 52: 303–314.
  9. Zhu XF, Zou HD, Yu YF, Sun Q & Zhao NQ. Comparison
    of blue light-filtering IOLs and UV light-filtering
    IOLs for cataract surgery: a meta-analysis. PLoS ONE
    2012; 7: e33013.

(1/2) Lentes con filtros de bloqueo de la luz azul: qué dice la Evidencia Científica

noviembre 5th, 2018

En la última década, las fuentes de luz para aplicaciones comerciales y domésticas han sufrido un cambio significativo, utilizando la iluminación de energía más brillante y más baja. Además los LEDs de luz blanca (el tipo más común de LED) se han convertido en omnipresente en pantallas retroiluminadas en teléfonos inteligentes y tabletas. Aunque la luz emitida por estos LEDs aparece blanca, sus espectros de emisión muestran las emisiones de pico en longitudes de onda correspondientes a la luz azul (400-500 nm) (1).

Esto despierta la preocupación de que la exposición acumulativa a la luz azul de tales fuentes puedan inducir toxicidad retiniana y potencialmente aumentar el riesgo de degeneración macular relacionada con la edad (2).

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  • Algunos estudios en animales (3,4) y cultivo celular (5,6) han demostrado que  longitudes de onda del espectro electromagnético (400 – 500 nm) azul, pueden inducir daño fototóxico en la retina. Se han descrito dos mecanismos de daños retinianos. El de Clase I, observado en la retina de ratas albinas después de la exposición prolongada a la luz fluorescente, donde se produjo inicialmente una alteración celular producida en los fotorreceptores, seguido por el epitelio pigmentario de la retina (RPE). Por el contrario, el daño Clase II, describe la alteración que se produjo con  exposiciones más bajas (entre 10 segundos y 2 horas) a la luz de alta intensidad, de longitudes de onda más cortas (alrededor del pico de 440 nm del espectro) y se asociaron con el daño celular más intenso, inicialmente a  nivel del RPE (7), Las normas internacionales se han desarrollado sobre la base de estos estudios empíricos, estableciendo los límites de exposición a la luz azul, por debajo de los cuales, es poco probable que se produzcan efectos adversos (8).
  • La exposición a la luz es también el factor principal implicado en la fijación de los ritmos circadianos. La hormona melatonina se libera en condiciones de luz tenue y está implicada en el control fisiológico del sueño. Su liberación está controlada por una vía procedente de las células ganglionares de la retina, intrínsecamente fotosensibles, que tienen un pico de sensibilidad de aproximadamente 482 nm (9). Por tanto, la exposición a la luz de longitud de onda corta (incluyendo dispositivos digitales) antes de acostarse podría interrumpir el sueño y causar insomnio (10,11).
  • Por otro lado, el síndrome visual por el uso de ordenador (CVS) se caracteriza por una serie de síntomas relacionados con la visión y ha sido un problema de salud reconocido hace más de 20 años (12). El término de fatiga visual (VF) y esfuerzo o tensión del ojo digital (DES) también se utilizan para la condición, que refleja la variedad de problemas potenciales visuales vinculados al uso de dispositivos digitales. Dado el enorme crecimiento en el uso de éstos en los últimos años, muchos millones de personas de todas las edades están en riesgo de DES.
    Mientras que los síntomas suelen ser transitorios, la condición
    puede causar importantes y frecuentes, molestias para los pacientes.

foto 2Por todo ello se produce en el mercado la introducción de las lentes oftálmicas con bloqueo de la luz azul, para bloquear o atenuar, la luz visible de longitud de onda corta, por lo general en el intervalo de 400-500 nm. Estos dispositivos oftálmicos contienen o están recubiertos con colorantes que absorben selectivamente la luz azul y violeta. Supuestamente ofrecen un beneficio para la protección de la retina, pero también han sido reclamados para mejorar la calidad del sueño tras el uso de dispositivos electrónicos en la noche (13) y reducir la fatiga ocular y los síntomas de la fatiga visual durante las tareas informáticas intensivas (14).

La pregunta que nos hacemos es si en realidad, las lentes de bloqueo de la luz azul ofrecen protección y estos beneficios y para ello vamos de ver qué dice la evidencia científica al respecto. Esto será en la próxima entrada de este blog.

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  1. Moon J, Yun J, Yoon YD et al. Blue light effect on retinal
    pigment epithelial cells by display devices. Integr Biol
    (Camb) 2017; 9: 436–443.
  2. Tosini G, Ferguson I & Tsubota K. Effects of blue light on
    the circadian system and eye physiology. Mol Vis 2016; 22:
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  3.  Noell WK, Walker VS, Kang BS & Berman S. Retinal damage
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  4. Ham WT, Mueller HA, Ruffolo JJ Jr, Guerry D & Guerry
    RK. Action spectrum for retinal injury from near-ultraviolet
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  5. Sparrow JR, Miller AS & Zhou J. Blue light-absorbing
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  6. Davies S, Elliott MH, Floor E et al. Photocytotoxicity of
    lipofuscin in human retinal pigment epithelial cells. Free
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  7. Ham WT, Ruffolo JJ, Mueller HA, Clarke AM & Moon ME.
    Histologic analysis of photochemical lesions produced in
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    Vis Sci 1978; 17: 1029–1035.
  8. International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection.
    ICNIRP guidelines on limits of exposure to incoherent visible and infrared radiation. Health Phys 2013; 105: 74–96.
  9. Berson DM, Dunn FA, Takao M. Phototransduction by
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  10. Touitou Y, Touitou D, Reinberg A. Disruption of adolescents’
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    light at night, sleep loss and risk behaviors. J Physiol Paris
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  11. Cajochen C, Frey S, Anders D, et al. Evening exposure to a
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  12. Portello JK, Rosenfield M, Bababekova Y, et al. Computer-related
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  13. Ayaki M, Hattori A, Maruyama Y et al. Protective effect of
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  14. Ide T, Toda I, Miki E & Tsubota K. Effect of blue lightreducing
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Relación entre habilidades visuales y rendimiento académico en niños

septiembre 28th, 2018

Hasta un 40% de los niños en edad escolar tienen problemas visuales que pueden afectar a su función visual (1). Sin embargo, muchas anomalías visuales, pueden pasar desapercibidas. Por otro lado, entendemos que una buena visión tiene un papel muy importante en la escuela y el rendimiento académico del niño (2 – 5). Pero además tiene mayores implicaciones, ya que existe una fuerte evidencia de que el rendimiento académico y el nivel educativo influyen a largo plazo en los resultados a nivel de salud, económicos y sociales (6,7). Una serie de factores visuales parecen estar asociados con problemas relacionados con el aprendizaje y el rendimiento académico. En cuanto a los aspectos estándar de la visión:

  1. Reducción de la agudeza visual (8,9)
  2. Errores de refracción no corregidos (10), particularmente hipermetropía (11-13)
  3. problemas de visión binocular y problemas acomodativos (14-16) y pobre estereopsis(13,15)

Además, encontramos habilidades de procesamiento de la información visual poco desarrollados. Esto se refiere a las habilidades cognitivas necesarias para extraer y organizar la información visual captada del medio ambiente (10,18). En referencia a ello, existen estudios que demuestran que estas habilidades también se encuentran relacionadas con el rendimiento académico en la lectura y otras capacidades:

  1. La integración motora visual (10,19)
  2.  Movimientos oculares para la lectura (15)
  3. Rapid automatised naming (RAN) (20)
  4. Memoria visual espacial (21-25)
  5. Información visual y la velocidad de procesamiento de búsqueda (26).

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Sin embargo, la evidencia científica que vincula estos dos bloques, las medidas estándar de la función visual y habilidades de procesamiento de la información visual, con el rendimiento académico es escasa e inconsistente. En primer lugar, las definiciones de ‘mala lectura’ o ‘disminución del rendimiento académico’  no son claras y resultan poco homogéneas entre los estudios. En segundo lugar,  muchos de ellos se basan en pruebas no estandarizadas. Por último, ha habido una falta de investigación que aborde si las asociaciones entre la reducción de la función visual y el rendimiento académico tienen una vía causal. Así es que la falta de datos concluyentes, ha originado estrategias inconsistentes  para gestionar clínicamente los problemas visuales no ambliogénicos comunes en los niños.

Existe la hipótesis de que las reducciones en el procesamiento de la información visual y la agudeza visual se asocian con un peor rendimiento en las medidas estandarizadas de los resultados académicos. Recientemente se ha demostrado en un estudio (27), que los niños que fallaron en la evaluación estándar de la visión mostraron significativamente peor rendimiento en las medidas de rendimiento académico que los que pasaron la evaluación correctamente.

Un reciente estudio publicado en el “Ophthalmic and Physiological Optics” (28), exploró la asociación entre la función de la visión y las medidas de procesamiento de la información visual y los resultados académicos de niños australianos (entre 8 y 9 años).

108 niños fueron reclutados. Todos los participantes se sometieron a un examen visual estándar, incluyendo agudeza visual de lejos (VA),  prueba de visión binocular y estereoagudeza (SA). Una batería de pruebas en ordenador: procesamiento de la información visual, prueba de movimiento de los ojos (Development Eye Movement DEM), memoria visual secuencial (Visual Sequential Memory VSM) y búsqueda de símbolos (Symbol Search SS). Utilizaron el programa australiano (Australian National Assessment Program for Literacy and Numeracy NAPLAN) con cinco subpruebas de evaluación del rendimiento académico para cada niño: lectura, escritura, ortografía, gramática y aritmética.

Los peores resultados de los tiempos DEM estuvieron asociados a peores resultados con cualquiera de las subpruebas NAPLAN, aunque no era clínicamente significativa. Las puntuaciones del VSM y SS fueron significativamente asociados con una o varias subpruebas NAPLAN, al igual que con una peor agudeza visual. Los resultados del SA no mostraron asociación significativa con cualquiera de las subpruebas NAPLAN.

Aunque se trata de una muestra relativamente pequeña (108 niños) los hallazgos demuestran que los tiempos DEM (tanto horizontal como vertical) más lentos se asocian con niveles más bajos de rendimiento académico (incluyendo la lectura y otras habilidades académicas básicas) Sin embargo, no se puede concluir una relación causal, dado el carácter transversal del estudio.
De hecho, se ha sugerido que el rendimiento DEM anormal en los malos lectores es probable que sea porque los lectores pobres carecen de la práctica en la lectura, en lugar de un deficitario movimiento ocular, siendo reflejada en las puntuaciones del DEM (29).

La falta de asociación entre los movimientos oculares anormales y malas o lentas habilidades de lectura también se ha demostrado en estudios más recientes (30), destacando la probabilidad de que el DEM se nutra de otros factores relacionados con el rendimiento académico, que no sean habilidades de movimiento oculares.

Por otro lado también serían necesarios estudios futuros que incluyan la evaluación longitudinal de los niños para determinar cómo la asociación entre la visión y el rendimiento académico varía a medida que progresan a través de los primeros años escolares (aumentando el nivel de exigencia académica).

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Miopía en los niños y el factor de riesgo genético

septiembre 16th, 2018

La etiología de la miopía es compleja. Por un lado se ha demostrado que la miopía puede ser producida por una causa exclusivavente ambiental (la privación de la visión, de la forma, durante la infancia) (1-3). Otros estudios han demostrado que la miopía puede desarrollarse a partir de una causa genética (4,5).
Así es que la investigación ha prestado mucha atención a la importancia en la influencia de los genes frente a la influencia del medio ambiente, llegando a un relativo consenso de que la miopía es causada principalmente por una combinación de factores genéticos y ambientales (6-9).

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Un factor de riesgo ampliamente investigado es el estado refractivo de los padres del niño (10-12). Esto daría respaldo para que los profesionales de la salud ofrezcan asesoramiento sobre el riesgo de miopía de un niño, al interrogarlos sobre si sus padres tienen miopía. Sin embargo, este enfoque tiene limitaciones; por un lado, los padres pueden no ser conscientes de su propio estado refractivo, o pueden incluso confundir los términos ‘miopía’ e ‘ hipermetropía'; por otro lado, no puede hacerse una estimación del nivel de miopía que se puede desarrollar en el niño; y por último, hay contradicciones acerca del riesgo relativo que plantea tener uno o dos padres miopes, en diferentes poblaciones de estudio (13-17).
Por lo tanto, estas estimaciones de riesgo contradictorias dificultan la precisión en el  asesoramiento basado en la evidencia a los padres sobre el probable estado refractivo de sus hijos en el futuro.

Con relación a todo ésto, un estudio muy interesante recientemente publicado en “Ophthalmics and Phisyological Optics” (18), evalúa si una puntuación de riesgo genético calculada (genetic risk score, GRS) podría ser más predictiva del error de refracción futuro del niño en comparación con saber solamente el número de padres miopes (number of myopic parents, NMP).

Se han descubierto numerosas variantes genéticas asociadas con el error de refracción (19-24). El estudio utiliza estas variantes para calcular las puntuaciones de riesgo genéticos (GRS) para predecir el error de refracción del niño y su riesgo de desarrollar miopía..

Los datos se extrajeron del estudio “Avon Longitudinal Study of Parents and Children (ALSPAC). Participaron un total de 3320 y 2273 niños con edades de 7 y 15 años, respectivamente, que tenían un número conocido de padres miopes, el genotipo de datos disponible y una medida de autorrefracción sin cicloplejia válida. Para los análisis que comparan los efectos en los 2 rangos de edad, un total de 2048 participantes tenía datos de refracción disponible a ambas edades (7 y 15 años).

El estudio concluye tras el análisis de los datos, que el rendimiento predictivo mejoró cuando se combinaron ambos predictores (GRS y NMP), en comparación con la predicción basada solo en el número de padres miopes NMP, sugiriendo que estos factores de riesgo son, al menos parcialmente independientes uno de otro. A pesar de la mejora del rendimiento predictivo de los modelos lineales que incorporan una puntuación de riesgo genético, sigue siendo demasiado bajo para ser clínicamente útil, lo que  recalca claramente la dificultad en la predicción de la refracción.

Si tienes alguna pregunta, duda o comentario puedes realizármela en nuestro  muro de facebook.

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