Contaminación de los estuches de lentes de contacto: evaluación de su carga biológica

enero 13th, 2019

La queratitis microbiana, MK, es la complicación más seria en los usuarios de lentes de contacto, llegando a tasas de infección ocular de 4 a 6 por 10,000 usuarios (1-4).
El riesgo de pérdida de visión por MK relacionado con lentes de contacto, es de 0,3 a 0,9 por 10,000 usuarios de todos los tipos de lentes y de 3,6 por 10,000 en los usuarios lentes de contacto de hidrogel de silicona de uso prolongado durante 30 noches (1). Por lo tanto, el tratamiento rápido y certero es necesario debido a la evolución rápida y fulminante de la queratitis bacteriana (5-11). Pero más importante aún, es el adecuado cumplimiento de las medidas de limpieza y cuidado de las lentes de contacto por quienes las usan, ya que podría reducirse la contaminación de los estuches de las lentes y de los accesorios implicados en el uso y prevenir así la MK (12,13).

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Desde este blog, hemos hablado numerosas ocasiones de ello, os dejo el enlace por si os interesa leer más al respecto, “Recomendaciones de higiene”

Las estadísticas muestran que en más del 60% de los usuarios, al menos uno de los siguientes elementos estaban contaminados: lentes, estuches para lentes y otros accesorios; siendo el estuche, con un 39%, el artículo más frecuentemente contaminado (14). Cuando se analizaron los accesorios para el cuidado de lentes de los usuarios, con MK asociado al uso de lentillas, los resultados revelaron que hasta el 90% fueron identificados con el mismo microorganismo patógeno de su cultivo corneal (15,16).  Sin embargo, el cultivo requiere mucho tiempo y puede fallar en la presencia de microbios más delicados (17).

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A este respecto se ha publicado un interesante estudio en la revista científica “Cornea” (18), en el que se analiza la carga biológica de los estuches para guardar las lentes de contacto. El estudio se realizó al sur de Taiwán, participando en el estudio prospectivo de casos y controles, 50 usuarios de lentes de contacto (n=24 sin queratitis y n=26 con queratitis). Utilizaron una metodología específica (DHA: dot hybridization assay) capaz de detectar microbios a alta sensibilidad y especificidad y capaz también de rastrear la contaminación microbiana potencialmente peligrosa usando sondas específicas de género, para Pseudomonas y Acinetobacter y 1 sonda para Acanthamoeba.

Los resultados mostraron que con este método de evaluación de los estuches, aquellos pertenecientes a los usuarios con queratitis relacionada con el uso de lentillas, tenían una mayor carga biológica que los del grupo control y además, en los estuches de estos pacientes, la carga biológica fue significativamente mayor en la queratitis infecciosa confirmada que en la queratitis no infecciosa.

Así es que como conclusión, una biocarga microbiana más pesada en el estuche de almacenamiento de las lentes se asoció con un mayor riesgo de queratitis y queratitis infecciosa relacionadas al uso de lentillas. Un manejo inadecuado de las lentes y su almacenaje, así como la deficiente limpieza dará lugar a la contaminación microbiana, transfeririendo el patógeno sobre la superficie ocular que causa la queratitis. Además, la evaluación de la carga biológica por esta metodología, DHA,  también es valiosa para el diagnóstico de la queratitis infecciosa relacionada al uso de lentes de contacto.

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  3. Schein OD, McNally JJ, Katz J, et al. The incidence of microbial keratitis among wearers of a 30-day silicone hydrogel extended-wear contact lens. Ophthalmology. 2005;112:2172–2179.
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  5. Whitcher JP, Srinivasan M, Upadhyay MP. Corneal blindness: a global perspective. Bull World Health Organ. 2001;79:214–221.
  6. Ray KJ, Prajna L, Srinivasan M, et al. Fluoroquinolone treatment and susceptibility of isolates from bacterial keratitis. JAMA Ophthalmol. 2013;131:310–313.
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  10. Vazirani J, Wurity S, Ali MH. Multidrug-resistant Pseudomonas aeruginosa keratitis: risk factors, clinical characteristics, and outcomes. Ophthalmology. 2015;122:2110–2114.
  11. Oldenburg CE, Lalitha P, Srinivasan M, et al. Emerging moxifloxacin resistance in Pseudomonas aeruginosa keratitis isolates in South India. Ophthalmic Epidemiol. 2013;20:155–158.
  12. Kuzman T, Kutija MB, Juri J, et al. Lens wearers non-compliance—is there an association with lens case contamination? Cont Lens Anterior Eye. 2014;37:99–105.
  13. Fang PC, Lo J, Chang TC, et al. Bacterial bioburden decrease in orthokeratology lens storage cases after forewarning: assessment by the DNA dot hybridization assay. Eye Contact Lens. 2017;43:174–180.
  14. Boost MV, Cho P. Microbial flora of tears of orthokeratology patients, and microbial contamination of contact lenses and contact lens accessories. Optom Vis Sci. 2005;82:451–458.
  15. Mayo MS, Schlitzer RL, Ward MA, et al. Association of Pseudomonas and Serratia corneal ulcers with use of contaminated solutions. J Clin Microbiol. 1987;25:1398–1400.
  16. Keay LJ, Gower EW, Iovieno A, et al. Clinical and microbiological characteristics of fungal keratitis in the United States, 2001–2007: a multicenter study. Ophthalmology. 2011;118:920–926.
  17. Bhadange Y, Sharma S, Das S, et al. Role of liquid culture media in the laboratory diagnosis of microbial keratitis. Am J Ophthalmol. 2013;156: 745–751.
  18. Hsiao YT, Fang PC, Chen JL, Hsu SL, Chao TL, Yu HJ, Lai YH, Huang YT, Kuo MT. Molecular Bioburden of the Lens Storage Case for Contact Lens-Related Keratitis. Cornea. 2018 Dec;37(12):1542-1550. doi: 10.1097/ICO.0000000000001699.

Comparación de tres lentes de contacto diarias multifocales: rendimiento visual

diciembre 18th, 2018

Para la adaptación de lentes de contacto multifocales contamos con un amplio abanico de posibilidades disponibles en el mercado. Los diseños, materiales y reemplazo difieren entre ellas. Esto precisamente es lo que nos permite personalizar de alguna manera, la lente ideal para cada paciente. El profesional ha de conocer las características, expectativas y necesidades del paciente, así como los diferentes diseños y perfil técnico de cada una de las lentes de contacto para poder realizar una adaptación exitosa. Las lentes de contacto diarias ofrecen una alternativa muy interesante hoy día al alto número de pacientes présbitas que demandan esta forma de corrección. Esta semana me gustaría hablar de algunas de las lentes de contacto multifocales diarias de última generación disponibles en el mercado en la actualidad. Los fabricantes informan sobre sus productos:

  • 1-DAY ACUVUE® MOIST MULTIFOCAL. El fabricante de esta lente anuncia un diseño asférico centro-cerca, con tecnología INTUISIGHT™ , específicamente diseñada para alinearse con el tamaño pupilar del présbita, que cambia en función del error refractivo y la edad del paciente. Dispone de 183 diseños diferentes, uno para cada graduación de lejos y adición.

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  • Biotrue® ONEday for Presbyopia. Oferta un material innovador inspirado en la biología del ojo, óptica asférica con diseño centro cerca, para ofrecer específicamente una clara visión de cerca e intermedia manteniendo una visión lejana de calidad.

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  • DAILIES® AquaComfort Plus® Multifocal. Diseñada con la tecnología PRECISION PROFILE™ para tratar de proporcionar una suave transición de graduaciones.

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Como vemos, estas lentes ofrecen diseños innovadores y revolucionados que persiguen un alto rendimiento visual y confort para el paciente. En relación a ellas, recientemente, se ha publicado en el “Optometry and Vision Science” un nuevo estudio en el que se comparan estas tres lentes.

Se trata de un ensayo clínico prospectivo, aleatorizado, doble ciego y cruzado, en el que participaron 72 présbitas. Todos ellos usaron las tres lentes descritas anteriormente: 1-Day Acuvue Moist Multifocal, BioTrue ONEday for Prebyopia y Dailies AquaComfort Multifocal durante 1 semana. Tras su uso se evaluó:

  • Las agudezas visuales de alto y bajo contraste (HCVA, LCVA) desde lejos (a 6m) hasta cerca (a 40 cm).
  • La estereopsis a 40 cm.
  • El rendimiento subjetivo mediante escalas de calificación de 1 a 10, en referencia a nitidez, efecto fantasma, visión en la conducción, estabilidad de la visión, facilidad de enfoque, satisfacción general de la visión y comodidad ocular.

Cuando se analizaron los resultados se encontró que:

  • BioTrue proporcionó mejores agudezas visuales de lejos a alto y bajo contraste que Acuvue Moist (P ≤ .03).
  • Acuvue Moist proporcionó mejor agudeza visual de 70 a 40 cm en alto y bajo contraste que BioTrue (P ≤ .01) y mejor agudeza en bajo contraste de 1 m a 50 cm que AquaComfort Plus (P ≤ .02).
  • AquaComfort Plus también proporcionó mejores valores de agudezas de cerca en alto y bajo contraste que BioTrue (P ≤ .03).
  • Acuvue Moist proporcionó una mejor estereopsis que BioTrue (P = .02).
  • Subjetivamente, Acuvue Moist obtuvo la calificación más baja en las escalas de puntuación en cuanto a la nitidez de lejos, la distorsión en lejos y la visión para la conducción (P ≤ .05).
  • Subjetivamente, BioTrue se posicionó como la más baja en nitidez de cerca (P ≤ .007) y más baja que Acuvue Moist para la nitidez en distancia intermedia y cercana (efecto de imágenes fantasma) (P ≤ .04). No se encontraron otras diferencias entre las lentes (P> .05).

El estudio concluye que en general, Biotrue tuvo un mejor rendimiento en la visión de lejos que en cerca, mientras que Acuvue Moist se comportó mejor para la visión cercana. AquaConfort Plus sin embargo, tuvo un rendimiento más uniforme en ambas distancias. Es importante conocer las características y diseños de cada lentes de contacto para recomendar y adaptar la mejor opción en función de las necesidades y características del paciente.

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Sha J, Tilia D, Kho D, Amrizal H, Diec J, Yeotikar N, Jong M, Thomas V, Bakaraju RC. “Visual Performance of Daily-disposable Multifocal Soft Contact Lenses: A Randomized, Double-blind Clinical Trial”. Optometry and Vision Science. 2018 Dec;95(12):1096 1104. doi10.1097/OPX.0000000000001311.

(2/2) Lentes con filtros de bloqueo de la luz azul: qué dice la Evidencia Científica

noviembre 21st, 2018

Como decíamos en el post anterior, en esta nueva entrada nos preocuparemos de buscar lo que la literatura científica ha publicado acerca de los posibles efectos beneficiosos de las lentes para gafas de bloqueo de la luz azul.

  • En cuanto a los beneficios sugeridos de las lentes oftálmicas de bloqueo de la luz azul para proteger a la retina contra estas longitudes de onda, la literatura científica refleja que sin embargo, a pesar de los riesgos que se asocian a la luz azul de estos dispositivos, la irradiancia espectral ponderada de los dispositivos digitales con pantallas retroiluminadas LED, no excede los límites legales de exposición internacionales (1), incluso para una visualización prolongada. Además, se ha demostrado que las emisiones de los dispositivos electrónicos, son más bajas que la exposición a la luz solar, según un estudio llevado a cabo en Reino Unido (2).
  • Para examinar la evidencia sobre la influencia de las lentes de bloqueo azul en la calidad del sueño, encontramos dos estudios recogidos en una revisión sistemática reciente (3). Leung et al. (4) no encontraron ninguna diferencia observada en el efecto de cualquiera de las lentes azules de bloqueo (utilizaron lentes de bajo y alto bloqueo) en la evaluación subjetiva de la calidad del sueño en los participantes. Por el contrario, Burkhart y Phelps (5) informaron de los resultados en sujetos que usaron lentes de bloqueo azul (alto y bajo) durante tres horas antes de dormir durante dos semanas, y encontraron una mejoría estadísticamente significativa en la calidad del sueño para el grupo que usó lentes de alto bloqueo del azul en comparación con el grupo de lentes de bajo bloqueo.

Los hallazgos de la revisión sistemática en la que estos estudios están incluidos indican que hay una falta de evidencia clínica de alta calidad sobre un efecto beneficioso de las lentes para gafas de bloqueo de la luz azul en la población general para mejorar la calidad del sueño. Ambos estudios incluidos estaban en riesgo de sesgo de selección; las diferencias en la apariencia física de las lentes hizo imposible enmascarar completamente los participantes en el proceso de intervención. Ninguno de los estudios incluidos informó sobre los efectos adversos asociados con el uso de este tipo de lentes.

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  • Lin y sus colaboradores (6) reclutaron 36 sujetos adultos que fueron asignados aleatoriamente a tres grupos y se usaron gafas con lentes de bloqueo azul alto y bajo y lentes sin bloqueo, para una tarea de 2h utilizando un ordenador portátil. Los autores concluyen que hubo una reducción estadísticamente significativa de los síntomas de fatiga visual tras la tarea en los sujetos que usaron lentes de alto bloqueo del azul en comparación con los otros dos grupos.

Sin embargo la revisión sistemática (3) de nuevo señala que este estudio tiene alto riesgo de sesgo y varias limitaciones como los propios autores reconocen. Como nombrábamos en la entrada anterior, la fatiga visual (VF), sídrome de tensión ocular digital, (DES), se trata de una condición con una variedad de síntomas astenópicos como fatiga visual, dolores de cabeza, malestar ocular, ojo seco, diplopía y visión borrosa (7). Es también una condición multifactorial con varias causas potenciales contributivas, tales como el error de refracción no corregidos, trastornos oculomotores, anormalidades de la película de lagrimal y / o problemas musculoesqueléticos (8). Así que el papel desempeñado por la luz azul en estos síntomas es difícil de concretar. Serían precisos más estudios de alta calidad científica para determinar este posible beneficio.
A pesar de los supuestos beneficios de estas lentes de bloqueo de la luz azul, ha surgido preocupación de que éstas podrían afectar negativamente a algunos aspectos del rendimiento visual (por ejemplo, sensibilidad al contraste o la visión del color). Leung et al. (4) no observaron ningún efecto perjudicial sobre la sensibilidad al contraste o en la prueba de la visión del color Farnsworth-Munsell 100-hue . Esto es consistente con una revisión sistemática anterior  y meta-análisis (9) comparando las LIO  blueblocking (lentes intraoculares con filtro de bloqueo de la luz azul), después de la cirugía de cataratas. Los resultados mostraron que no había evidencia de cualquier diferencia en la sensibilidad al contraste post-operatoria o visión general del color, aunque la visión del color con las LIO blueblocking se vio afectada en el extremo azul del espectro en condiciones mesópicas.

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  1. International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection.
    ICNIRP guidelines on limits of exposure to incoherent visible and infrared radiation. Health Phys 2013; 105: 74–96.
  2. O’Hagan JB, Khazova M & Price LL. Low-energy light bulbs,
    computers, tablets and the blue light hazard. Eye (Lond)
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  3. Lawrenson JG, Hull CC, Downie LE. The effect of blue-light blocking spectacle lenses on visual performance, macular health and the sleep-wake cycle: a systematic review of the literature. Ophthalmic Physiol Opt. 2017 Nov;37(6):644-654. doi: 10.1111/opo.12406.
  4. Leung TW, Li RW & Kee CS. Blue-light filtering spectacle
    lenses: optical and clinical performances. PLoS ONE 2017;
    12: e0169114.
  5. Burkhart K & Phelps JR. Amber lenses to block blue light
    and improve sleep: a randomized trial. Chronobiol Int 2009;
    26: 1602–1612.
  6. Lin JB, Gerratt BW, Bassi CJ & Apte RS. Short-wavelength
    light-blocking eyeglasses attenuate symptoms of eye fatigue.
    Invest Ophthalmol Vis Sci 2017; 58: 442–447.
  7. Rosenfield M. Computer vision syndrome: a review of ocular
    causes and potential treatments. Ophthalmic Physiol Opt
    2011; 31: 502–515.
  8. Gowrisankaran S & Sheedy JE. Computer vision syndrome:
    a review. Work 2015; 52: 303–314.
  9. Zhu XF, Zou HD, Yu YF, Sun Q & Zhao NQ. Comparison
    of blue light-filtering IOLs and UV light-filtering
    IOLs for cataract surgery: a meta-analysis. PLoS ONE
    2012; 7: e33013.

(1/2) Lentes con filtros de bloqueo de la luz azul: qué dice la Evidencia Científica

noviembre 5th, 2018

En la última década, las fuentes de luz para aplicaciones comerciales y domésticas han sufrido un cambio significativo, utilizando la iluminación de energía más brillante y más baja. Además los LEDs de luz blanca (el tipo más común de LED) se han convertido en omnipresente en pantallas retroiluminadas en teléfonos inteligentes y tabletas. Aunque la luz emitida por estos LEDs aparece blanca, sus espectros de emisión muestran las emisiones de pico en longitudes de onda correspondientes a la luz azul (400-500 nm) (1).

Esto despierta la preocupación de que la exposición acumulativa a la luz azul de tales fuentes puedan inducir toxicidad retiniana y potencialmente aumentar el riesgo de degeneración macular relacionada con la edad (2).

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  • Algunos estudios en animales (3,4) y cultivo celular (5,6) han demostrado que  longitudes de onda del espectro electromagnético (400 – 500 nm) azul, pueden inducir daño fototóxico en la retina. Se han descrito dos mecanismos de daños retinianos. El de Clase I, observado en la retina de ratas albinas después de la exposición prolongada a la luz fluorescente, donde se produjo inicialmente una alteración celular producida en los fotorreceptores, seguido por el epitelio pigmentario de la retina (RPE). Por el contrario, el daño Clase II, describe la alteración que se produjo con  exposiciones más bajas (entre 10 segundos y 2 horas) a la luz de alta intensidad, de longitudes de onda más cortas (alrededor del pico de 440 nm del espectro) y se asociaron con el daño celular más intenso, inicialmente a  nivel del RPE (7), Las normas internacionales se han desarrollado sobre la base de estos estudios empíricos, estableciendo los límites de exposición a la luz azul, por debajo de los cuales, es poco probable que se produzcan efectos adversos (8).
  • La exposición a la luz es también el factor principal implicado en la fijación de los ritmos circadianos. La hormona melatonina se libera en condiciones de luz tenue y está implicada en el control fisiológico del sueño. Su liberación está controlada por una vía procedente de las células ganglionares de la retina, intrínsecamente fotosensibles, que tienen un pico de sensibilidad de aproximadamente 482 nm (9). Por tanto, la exposición a la luz de longitud de onda corta (incluyendo dispositivos digitales) antes de acostarse podría interrumpir el sueño y causar insomnio (10,11).
  • Por otro lado, el síndrome visual por el uso de ordenador (CVS) se caracteriza por una serie de síntomas relacionados con la visión y ha sido un problema de salud reconocido hace más de 20 años (12). El término de fatiga visual (VF) y esfuerzo o tensión del ojo digital (DES) también se utilizan para la condición, que refleja la variedad de problemas potenciales visuales vinculados al uso de dispositivos digitales. Dado el enorme crecimiento en el uso de éstos en los últimos años, muchos millones de personas de todas las edades están en riesgo de DES.
    Mientras que los síntomas suelen ser transitorios, la condición
    puede causar importantes y frecuentes, molestias para los pacientes.

foto 2Por todo ello se produce en el mercado la introducción de las lentes oftálmicas con bloqueo de la luz azul, para bloquear o atenuar, la luz visible de longitud de onda corta, por lo general en el intervalo de 400-500 nm. Estos dispositivos oftálmicos contienen o están recubiertos con colorantes que absorben selectivamente la luz azul y violeta. Supuestamente ofrecen un beneficio para la protección de la retina, pero también han sido reclamados para mejorar la calidad del sueño tras el uso de dispositivos electrónicos en la noche (13) y reducir la fatiga ocular y los síntomas de la fatiga visual durante las tareas informáticas intensivas (14).

La pregunta que nos hacemos es si en realidad, las lentes de bloqueo de la luz azul ofrecen protección y estos beneficios y para ello vamos de ver qué dice la evidencia científica al respecto. Esto será en la próxima entrada de este blog.

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    pigment epithelial cells by display devices. Integr Biol
    (Camb) 2017; 9: 436–443.
  2. Tosini G, Ferguson I & Tsubota K. Effects of blue light on
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  3.  Noell WK, Walker VS, Kang BS & Berman S. Retinal damage
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  4. Ham WT, Mueller HA, Ruffolo JJ Jr, Guerry D & Guerry
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  5. Sparrow JR, Miller AS & Zhou J. Blue light-absorbing
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  6. Davies S, Elliott MH, Floor E et al. Photocytotoxicity of
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  7. Ham WT, Ruffolo JJ, Mueller HA, Clarke AM & Moon ME.
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  8. International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection.
    ICNIRP guidelines on limits of exposure to incoherent visible and infrared radiation. Health Phys 2013; 105: 74–96.
  9. Berson DM, Dunn FA, Takao M. Phototransduction by
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  10. Touitou Y, Touitou D, Reinberg A. Disruption of adolescents’
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  11. Cajochen C, Frey S, Anders D, et al. Evening exposure to a
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  13. Ayaki M, Hattori A, Maruyama Y et al. Protective effect of
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Relación entre habilidades visuales y rendimiento académico en niños

septiembre 28th, 2018

Hasta un 40% de los niños en edad escolar tienen problemas visuales que pueden afectar a su función visual (1). Sin embargo, muchas anomalías visuales, pueden pasar desapercibidas. Por otro lado, entendemos que una buena visión tiene un papel muy importante en la escuela y el rendimiento académico del niño (2 – 5). Pero además tiene mayores implicaciones, ya que existe una fuerte evidencia de que el rendimiento académico y el nivel educativo influyen a largo plazo en los resultados a nivel de salud, económicos y sociales (6,7). Una serie de factores visuales parecen estar asociados con problemas relacionados con el aprendizaje y el rendimiento académico. En cuanto a los aspectos estándar de la visión:

  1. Reducción de la agudeza visual (8,9)
  2. Errores de refracción no corregidos (10), particularmente hipermetropía (11-13)
  3. problemas de visión binocular y problemas acomodativos (14-16) y pobre estereopsis(13,15)

Además, encontramos habilidades de procesamiento de la información visual poco desarrollados. Esto se refiere a las habilidades cognitivas necesarias para extraer y organizar la información visual captada del medio ambiente (10,18). En referencia a ello, existen estudios que demuestran que estas habilidades también se encuentran relacionadas con el rendimiento académico en la lectura y otras capacidades:

  1. La integración motora visual (10,19)
  2.  Movimientos oculares para la lectura (15)
  3. Rapid automatised naming (RAN) (20)
  4. Memoria visual espacial (21-25)
  5. Información visual y la velocidad de procesamiento de búsqueda (26).

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Sin embargo, la evidencia científica que vincula estos dos bloques, las medidas estándar de la función visual y habilidades de procesamiento de la información visual, con el rendimiento académico es escasa e inconsistente. En primer lugar, las definiciones de ‘mala lectura’ o ‘disminución del rendimiento académico’  no son claras y resultan poco homogéneas entre los estudios. En segundo lugar,  muchos de ellos se basan en pruebas no estandarizadas. Por último, ha habido una falta de investigación que aborde si las asociaciones entre la reducción de la función visual y el rendimiento académico tienen una vía causal. Así es que la falta de datos concluyentes, ha originado estrategias inconsistentes  para gestionar clínicamente los problemas visuales no ambliogénicos comunes en los niños.

Existe la hipótesis de que las reducciones en el procesamiento de la información visual y la agudeza visual se asocian con un peor rendimiento en las medidas estandarizadas de los resultados académicos. Recientemente se ha demostrado en un estudio (27), que los niños que fallaron en la evaluación estándar de la visión mostraron significativamente peor rendimiento en las medidas de rendimiento académico que los que pasaron la evaluación correctamente.

Un reciente estudio publicado en el “Ophthalmic and Physiological Optics” (28), exploró la asociación entre la función de la visión y las medidas de procesamiento de la información visual y los resultados académicos de niños australianos (entre 8 y 9 años).

108 niños fueron reclutados. Todos los participantes se sometieron a un examen visual estándar, incluyendo agudeza visual de lejos (VA),  prueba de visión binocular y estereoagudeza (SA). Una batería de pruebas en ordenador: procesamiento de la información visual, prueba de movimiento de los ojos (Development Eye Movement DEM), memoria visual secuencial (Visual Sequential Memory VSM) y búsqueda de símbolos (Symbol Search SS). Utilizaron el programa australiano (Australian National Assessment Program for Literacy and Numeracy NAPLAN) con cinco subpruebas de evaluación del rendimiento académico para cada niño: lectura, escritura, ortografía, gramática y aritmética.

Los peores resultados de los tiempos DEM estuvieron asociados a peores resultados con cualquiera de las subpruebas NAPLAN, aunque no era clínicamente significativa. Las puntuaciones del VSM y SS fueron significativamente asociados con una o varias subpruebas NAPLAN, al igual que con una peor agudeza visual. Los resultados del SA no mostraron asociación significativa con cualquiera de las subpruebas NAPLAN.

Aunque se trata de una muestra relativamente pequeña (108 niños) los hallazgos demuestran que los tiempos DEM (tanto horizontal como vertical) más lentos se asocian con niveles más bajos de rendimiento académico (incluyendo la lectura y otras habilidades académicas básicas) Sin embargo, no se puede concluir una relación causal, dado el carácter transversal del estudio.
De hecho, se ha sugerido que el rendimiento DEM anormal en los malos lectores es probable que sea porque los lectores pobres carecen de la práctica en la lectura, en lugar de un deficitario movimiento ocular, siendo reflejada en las puntuaciones del DEM (29).

La falta de asociación entre los movimientos oculares anormales y malas o lentas habilidades de lectura también se ha demostrado en estudios más recientes (30), destacando la probabilidad de que el DEM se nutra de otros factores relacionados con el rendimiento académico, que no sean habilidades de movimiento oculares.

Por otro lado también serían necesarios estudios futuros que incluyan la evaluación longitudinal de los niños para determinar cómo la asociación entre la visión y el rendimiento académico varía a medida que progresan a través de los primeros años escolares (aumentando el nivel de exigencia académica).

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Miopía en los niños y el factor de riesgo genético

septiembre 16th, 2018

La etiología de la miopía es compleja. Por un lado se ha demostrado que la miopía puede ser producida por una causa exclusivavente ambiental (la privación de la visión, de la forma, durante la infancia) (1-3). Otros estudios han demostrado que la miopía puede desarrollarse a partir de una causa genética (4,5).
Así es que la investigación ha prestado mucha atención a la importancia en la influencia de los genes frente a la influencia del medio ambiente, llegando a un relativo consenso de que la miopía es causada principalmente por una combinación de factores genéticos y ambientales (6-9).

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Un factor de riesgo ampliamente investigado es el estado refractivo de los padres del niño (10-12). Esto daría respaldo para que los profesionales de la salud ofrezcan asesoramiento sobre el riesgo de miopía de un niño, al interrogarlos sobre si sus padres tienen miopía. Sin embargo, este enfoque tiene limitaciones; por un lado, los padres pueden no ser conscientes de su propio estado refractivo, o pueden incluso confundir los términos ‘miopía’ e ‘ hipermetropía'; por otro lado, no puede hacerse una estimación del nivel de miopía que se puede desarrollar en el niño; y por último, hay contradicciones acerca del riesgo relativo que plantea tener uno o dos padres miopes, en diferentes poblaciones de estudio (13-17).
Por lo tanto, estas estimaciones de riesgo contradictorias dificultan la precisión en el  asesoramiento basado en la evidencia a los padres sobre el probable estado refractivo de sus hijos en el futuro.

Con relación a todo ésto, un estudio muy interesante recientemente publicado en “Ophthalmics and Phisyological Optics” (18), evalúa si una puntuación de riesgo genético calculada (genetic risk score, GRS) podría ser más predictiva del error de refracción futuro del niño en comparación con saber solamente el número de padres miopes (number of myopic parents, NMP).

Se han descubierto numerosas variantes genéticas asociadas con el error de refracción (19-24). El estudio utiliza estas variantes para calcular las puntuaciones de riesgo genéticos (GRS) para predecir el error de refracción del niño y su riesgo de desarrollar miopía..

Los datos se extrajeron del estudio “Avon Longitudinal Study of Parents and Children (ALSPAC). Participaron un total de 3320 y 2273 niños con edades de 7 y 15 años, respectivamente, que tenían un número conocido de padres miopes, el genotipo de datos disponible y una medida de autorrefracción sin cicloplejia válida. Para los análisis que comparan los efectos en los 2 rangos de edad, un total de 2048 participantes tenía datos de refracción disponible a ambas edades (7 y 15 años).

El estudio concluye tras el análisis de los datos, que el rendimiento predictivo mejoró cuando se combinaron ambos predictores (GRS y NMP), en comparación con la predicción basada solo en el número de padres miopes NMP, sugiriendo que estos factores de riesgo son, al menos parcialmente independientes uno de otro. A pesar de la mejora del rendimiento predictivo de los modelos lineales que incorporan una puntuación de riesgo genético, sigue siendo demasiado bajo para ser clínicamente útil, lo que  recalca claramente la dificultad en la predicción de la refracción.

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Presbicia: Monovisión como opción según la Evidencia Científica

agosto 8th, 2018

En el siguiente post vamos a tratar el tema de la monovisión, tratando de explicar en qué consiste, cómo se ha ido desarrollando este concepto y las opciones para realizarla, según la información publicada en la literatura científica más reciente.

La presbicia es  un deterioro de la capacidad para enfocar objetos cercanos. La corrección de la presbicia incluye gafas para tarea de cerca (simples o progresivos), lentes de contacto y una serie de técnicas quirúrgicas. Cada vez más, los pacientes expresan su deseo y  necesidad de verse liberados del uso de gafas. Esto ha originado un gran avance tanto en el campo de la contactología como en el de la cirugía refractiva de la presbicia. El tratamiento de estos pacientes es, por tanto, un gran reto.

Resultado de imagen de presbyopia surgery

Monovisión es un concepto que fue desarrollado inicialmente para los pacientes de lentes de contacto, y posteriormente implementado en cirugía refractiva para corregir la presbicia.  A continuación, este concepto fue introducido a la cirugía de cataratas también.

La monovisión (o visión combinada), se trata de una anisometropía inducida, con el objetivo de conseguir independencia de gafas en pacientes présbitas. Esta consiste en corregir un ojo para ver de lejos y el otro para la visión de cerca, dotando al paciente de una visión satisfactoria para ambas distancias con independencia de gafas. Dicha situación puede conseguirse utilizando lentes de contacto, cirugía refractiva corneal  o mediante implante de lentes intraoculares en pacientes pseudofáquicos. En la mayoría de los casos, el ojo dominante se corrige para ver de lejos y el no dominante para la visión de cerca (monovisión convencional). Cuando se elige el ojo no dominante para la visión de lejos, la técnica se conoce como monovisión cruzada. En la técnica de monovisión híbrida, una lente multifocal se implanta en el ojo no dominante, mientras que en el ojo dominante se implanta una lente monofocal (1).
La técnica de monovisión para la adaptación de lentes de contacto se conoce desde principios de los años 60 (2). Sin embargo, la primera publicación de monovisión en pacientes pseudofáquicos se realizó en 1984, por Boerner y Thrasher (3). En 1999, la monovisión convencional se utilizó en primer lugar para la corrección de la presbicia y después de la cirugía de cataratas (4-6).

Resultado de imagen de monovision

En cuanto a la anisometropía óptima inducida en la monovisión, fue valorada en dos estudios (7,8). Hayashi et al (7) indicó que una anisometropía de aproximadamente 1,50 Dioptrías fue considerada óptima para una monovisión exitosa, proporcionando resultados rentables de rendimiento visual. Una magnitud mayor podría poner en compromiso el buen funcionamiento de la binocularidad. Existe una gran variabilidad en el nivel de tolerancia anisometrópica entre distintos pacientes, aunque parece haber consenso en que la binocularidad puede verse clínicamente afectada a partir de 1,50 Dioptrías (9). Anisometropías superiores a 1.50Dioptrías se relaciona con una una estereópsis pobre. Recordemos que la estereópsis es la capacidad de la visión en profundidad ( o visión en 3D), teniendo especial importancia en la conducción por los riesgos en seguridad que comportaría (10).

Otra cuestión importante en la aplicación de esta técnica, es la elección del ojo para la visión de lejos y para la cercana. Uno de los ojos se debe dejar en emetropía (óptimo para la visión lejana) mientras que el otro ha de dejarse con una miopía residual para propiciar la buena visión de cerca. Para resolver este aspecto se recurre a la dominancia ocular. De esta manera, se tratan de realizar una serie de test que nos revelen cuál es el ojo dominante para fijarlo como el objetivo emétrope en esta cirugía. Entendiendo así que la dominancia ocular es como una estrategia cerebral para evitar la rivalidad ocular, lo que tras la monovisión inducida requiere una neuroadaptación a la nueva situación visual. Sin embargo, existen varios test destinados a definir la dominancia ocular e incluso pueden rivalizar los resultados encontrados entre ellos (11). Este hecho se ha tratado de explicar de manera que habría distintas formas de dominancia ocular (sensorial, motora..) y así cada test mediría una de estas formas no teniendo por qué coincidir entre sí. Lo cierto es que el trabajo publicado por Rice et al. (12) encuentra que la dominancia ocular puede variar de una distancia a otra y con diferentes tareas, por tanto, podría resultar que la dominancia no sea marcada  en sistemas visuales normales, y sin embargo sea manifiesta en binocularidades afectadas donde sí hay rivalidad entre los ojos (13).

Handa et al (6) resaltaron la importancia de la dominancia ocular en la selección de pacientes. Una dominancia ocular fuerte fue reportada como causante de anisometropía y disminución del rendimiento visual. Por lo tanto, la débil dominancia ocular se considera que es un parámetro importante para el éxito de monovisión.

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Usuarios de lentes de contacto: cuestionarios validados para el ojo seco

julio 31st, 2018

Los sujetos con síndrome de ojo seco, DE, pueden sufrir molestias oculares graves, disminución de la visión, y la mala calidad de vida en general (1). El seguimiento de la sintomatología crónica de estos pacientes, que también son muchos de ellos usuarios de lentes de contacto, es necesario aunque es una tarea difícil. Para ello se utilizan en clínica, diversos cuestionarios validados (2). Además del OSDI (Ocular Surface Disease Index), existen otras encuestas sobre la superficie ocular disponibles, tales como (3-6):

  • Dry Eye Questionnaire-5 (DEQ-5)
  • Ocular Comfort Index (OCI)
  • McMonnies Dry Eye Questionnaire (MQ)
  • Standard Patient Evaluation of Eye Dryness (SPEED)

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De todos ellos, el cuestionario SPEED,  es el instrumento de elección para muchos profesionales porque es relativamente rápido de administrar, lo que lo hace susceptible en la práctica clínica y además es repetible para cuantificar la gravedad de la mayoría de los síntomas de ojo seco comunes experimentados por los pacientes (7-9).

Resultado de imagen de SPEED dry eye

Los estudios sobre lentes de contacto, se realizan con frecuencia, utilizando un grupo control de sujetos que no usan lentes de contacto. Actualmente no existe un cuestionario de ojo seco validado para su uso en ambas poblaciones. A pesar de que el DEQ-5 y el CLDEQ-8 contienen muchas preguntas similares, para estudiar los síntomas en personas que no usan lentes de contacto y personas que sí las usan, respectivamente. Por ello, un estudio publicado en el Investigative Ophthalmology And Vision Science (10), analiza la validez del cuestionario SPEED para detectar sítomas de ojo seco, en ambas poblaciones.

En el estudio se reclutaron 284 sujetos (150 usuarios de lentes y 134 usuarios que no las usaban) a los que se administró el cuestionario SPEED, mientras que el CLDEQ-8 solo se administró a los 150 usuarios de lentes de contacto. Se les midió la altura del menisco lagrimal, TMH, y se les realizó la prueba del hilo rojo de fenol. Estas pruebas junto con el ojo seco autodeclarado, se usaron para identificar a aquellos sujetos con enfermedad de ojo seco, DED. Se realizó un análisis de Rasch para evaluar los cuestionarios y los puntajes se usaron para comprender su capacidad para predecir las medidas de DED.

En los resultados del estudio las puntuaciones de ambos cuestionarios se asociaron significativamente con DE autodeclarada (ojo seco reportado por el propio sujeto) en usuarios y no usuarios de lentes de contacto. Mientras que el cuestionario SPEED-8 (8 ítems) probablemente tiene utilidad para la comprensión de los síntomas de ojo seco en ambos grupos, el CLDEQ-4 (4 ítems) puede ser preferible para la evaluación de DE en los estudios solamente con usuarios de lentes. Las pruebas de altura de menisco y del hilo rojo de fenol, no se relacionaron con ningún cuestionario en ninguno de los dos grupos.

Por tanto, los autores del estudio encuentran que  mientras el cuestionario SPEED-8 probablemente podría tener utilidad para la comprensión de los síntomas de ojo seco en ambos grupos, el CLDEQ-4 puede ser preferible para la evaluación de sequedad y molestias en los estudios realizados solamente con usuarios  de lentes.

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Lentes de contacto como estrategia para la percepción defectuosa del color

julio 23rd, 2018

La percepción del color es posible por la existencia de las células fotorreceptoras en la retina. Estas se denominan conos y se dividen en tres grupos: los responsables de las longitudes de onda corta (azul), longitudes de onda medias (verde) y longitudes de onda larga (rojo) (1,2). La visión humana normal es tricromática, las tres clases de conos están presentes, de manera que cualquier color se puede recrear combinando azul, rojo y verde, percibidos por los tres tipos conos (3). En la gráfica siguiente podemos verlos representados cuando existen una percepción normal del color.

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Al identificar un color, los conos funcionan de acuerdo con sus correspondientes umbrales de activación y la combinación de las diferentes activaciones para cada tipo de cono es luego procesado por el cerebro y percibido como un color determinado.

Pero si cualquiera de estos conos faltan o son defectuosos, el cerebro recibe información incorrecta, que conduce a una percepción de color limitada. Se producen entonces las anomalías del color, CVD, que son tres:  protanomalía, ocurre cuando el cono responsable del color rojo se desplaza hacia la izquierda; deuteranomalía es la deficiencia de color rojo-verde más común y se produce cuando el cono responsable del verde se desplaza hacia la derecha, y tritanomalía, el menos común de los tres ocurre cuando el azul azul está desplazado. Protanopia, deuteranopia y tritanopia se refieren a estas mismas anomalías respectivamente pero con la ausencia completa de actividad de los conos.

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Si bien actualmente no existe una cura para la deficiencia del color, CVD, actualmente se pueden utilizar diferentes estrategias para aumentar la percepción del color de los pacientes afectados (4). Uno de esos métodos es el uso de filtros de colores en gafas, que mejora la discriminación de los colores. Se trata de filtrar una banda de ciertas longitudes de onda minimizando la superposición entre azul y verde, y colores verdes y rojos transmitidos a los conos fotorreceptores en el ojo (5).

Esta solución resulta en unas gafas muy costosas, voluminosas e incompatibles con otras lentes de corrección de la visión. Otra alternativa es una lente de contacto creada para la gestión de CVD. Esta es particularmente interesante debido a su capacidad de proporcionar la corrección en todo el campo visual evitando pérdidas de la visión periférica inevitable en el caso de las gafas. Además de no ser pesadas.

Se han publicado trabajos donde se han probado estas lentes de contacto,  en las que un derivado de rodamina se incorpora en su material para filtrar las bandas de longitud de onda específicas (≈545-575 nm). La concentración del tinte usado podría controlarse con precisión proporcionando un alto nivel de personalización del proceso. Debido al bajo costo del tinte y la facilidad de producción del proceso, estas lentes de contacto teñidas pueden ser prometedoras para la gestión de CVD. La evaluación de biocompatibilidad de las lentes teñidas en fibroblastos corneales humanos y células epiteliales corneales humanas no muestra toxicidad y la viabilidad celular permanece al 99% después de 72 h (6).

El principal inconveniente del proceso radica en la difusión del tinte en la matriz del polímero. Se mejora la percepción del color de los pacientes con anomalías del color, sin embargo, estos no tienen una visión del color comparable a aquellos con visión del color normal. Se sigue investigando para optimizar esta mejora adecuando el pico de absorción ideal.

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  1. Y. C. Chen, Y. Guan, T. Ishikawa, H. Eto, T. Nakatsue, J. Chao, M. Ayama, Color Res. Appl. 2014, 39, 234.
  2. Health and Safety Executive, Colour Vision Examination: A Guide for Occupational Health Providers, HSE, UK 2005
  3. A. Tofts, Focus: J. Res. Scholarly Output 2007, 2, 63
  4. L. T. Sharpe, H. Jagle, Color Res. Appl. 2001, 26, S269
  5. S. Randhawa, M. U. González, J. Renger, S. Enoch, R. Quidant, Opt. Express 2010, 18, 14496
  6. Abdel-Rahman Badawy, Muhammad Umair Hassan, Mohamed Elsherif, Zubair Ahmed, Ali K. Yetisen, and Haider Butt, Contact Lenses for Color Blindness, Adv. Healthcare Mater. 2018, 1800152
  7. Pascual-Camps I, Barranco-Gonzalez H, Aviñó-Martínez J, Silva E, Harto-Castaño M. Diagnosis and Treatment Options for Achromatopsia: A Review of the Literature. J Pediatr Ophthalmol Strabismus. 2018 Mar 1;55(2):85-92. doi: 10.3928/01913913-20171117-01. Epub 2017 Dec 19.

 

Lentes de contacto y pantallas digitales: influencia de los agentes humectantes

julio 17th, 2018

En los usuarios de lentes de contacto blandas, frecuentemente se  reportan las molestias  más frecuentes que son la sequedad ocular, que pueden intensificarse al final del día y la visión borrosa o fluctuante (1,2). Estas pueden verse magnificadas por el uso cada vez más frecuente hoy día de pantallas digitales. Por tanto, un reto importante para los fabricantes de lentes de contacto en la actualidad, son los nuevos diseños que contemplen estas condiciones de uso, haciéndolas cómodas y proporcionando buena agudeza visual aún durante y tras largo tiempo de uso de estos dispositivos.

Cuando se visualiza la pantalla digital, se produce una disminución de la frecuencia de parpadeo, aumento de la evaporación de la lágrima, parpadeo incompleto, disminución de la estabilidad de la lágrima y rotura de la película lagrimal en ambos ojos, tanto si no se usan lentes de contacto como en portadores de lentes (3,4).

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Del mismo modo, el uso de lentes de contacto también se identifica como un factor de riesgo en el síndrome de visión asociados al uso de computadoras, CVS, donde se da una combinación de problemas oculares y de visión caracterizado por síntomas como dolor de cuello / hombro / espalda, fatiga visual, dolor de cabeza, visión borrosa y ojos secos (5). Los mecanismos que contribuyen al CVS incluyen disminución de la frecuencia de parpadeo e integridad del parpadeo, aumento de la tasa de evaporación lagrimal y disminución de la estabilidad de la película lagrimal. Las características comunes de los síntomas y mecanismos sugieren que la cefalea digital y el CVS están muy relacionados, con la diferencia de que los dispositivos digitales se ven generalmente a una distancia más cercana que los monitores de los ordenadores.

Las lentes de contacto blandas tienden a perder agua en cierta medida durante el uso. Numerosos estudios anteriores mostraron que la deshidratación de las lentes de menor contenido de agua ha sido menor que las de mayor contenido de agua, y la de hidrogeles de silicona (generalmente de menor contenido de agua) menor que los hidrogeles tradicionales (6).Tal deshidratación tiene consecuencias tanto en la agudeza visual como en la comodidad.

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Una estrategia que los fabricantes de lentes usan para mejorar la retención de agua de las lentes de contacto y preservar una superficie óptica uniforme es integrar los agentes humectantes en los polímeros de lentes. Un  agente de este tipo es la polivinilpirrolidona, (PVP), que ha demostrado ser muy efectivo, ya que las lentes que lo incorporan han tenido éxito clínico y comercial (7). Una superficie rica en PVP puede crear un entorno que atraiga y retenga agua, dando como resultado una superficie altamente humectable y lisa.

Debido a que la pérdida de agua aumenta a medida que los parpadeos se vuelven menos frecuentes mientras se visualiza una pantalla digital, es interesante saber cómo los agentes humectantes internos de PVP afectan no solo a la retención de agua de la lente y la comodidad en estas condiciones, sino también a la calidad visual (VQ). Un estudio reciente, compara dos lentes distintas que incorporan este agente, PVP en sus polímeros, samfilcon A (SAM) y senofilcon A (SEN), sin embargo, sus diseños son diferentes haciendo que también se comporten de manera diferente (8).

Se trata de un estudio aleatorizado, bilateral, enmascarado y cruzado donde se evaluó el rendimiento de las lentes en 10 sujetos tras 16 horas de uso: se midió el tiempo transcurrido entre el cese de parpadeo y el desenfoque de una letra de la carta de agudeza visual, EBT. Después del periodo de uso de las lentes, los sujetos informaron de la duración del uso del ordenador, la calidad visual, VQ, y la comodidad mientras usaban la lente asignada. El investigador evaluó las características de humectación de la superficie de la lente. Se extrajo cada lente y se pesó inmediatamente para determinar el contenido total de agua.

Los resultados en estas medidas fueron:

  • Los EBT para la lente SAM fueron de 10.42 segundos y para SEN 8.04 segundos (p = 0.015).
  • Las clasificaciones subjetivas de calidad visual, VQ, tras las 16 horas de uso fue para SAM 84.6  y para SEN 74.4 (p = 0.049).
  • Las calificaciones de confort fueron 85.9 para SAM y 80.2 para SEN (p> 0.05).
  • La mediana del tiempo de uso de la computadora fue de 6-8 horas para ambos tipos de lentes.
  • Después de parpadear, el 70.0% de SAM y 30.0% de lentes SEN estaban completamente húmedas (p = 0.021).
  • El contenido total de agua después del uso fue 43.7% para SAM y 35.5% para SEN (p <0.001).

Los datos muestran que las lentes SAM ofrecieron una visión más estable en comparación con el polímero SEN, también una mejor humectación superficial y mantuvieron un mayor contenido de agua después de un período prolongado de uso. Por tanto, las molestias y/o comodidad derivadas por el uso de lentes de contacto con dispositivos digitales, pueden variar según la composición del material y diseño de las lentes. El estudio utiliza el test EBT, que podría ser valioso para evaluar la estabilidad de la visión de los pacientes después de horas de uso del ordenador, aunque actualmente no es un test validado.

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  1. Fonn D. Targeting contact lens induced dryness and discomfort: what properties will make lenses more comfortable. Optom Vis Sci. 2007;84(4):279–285. 
  2. Epstein AB, Wilson B, Reindel WT. How visual performance influences patients’ perceptions of contact lens wear. CL Spectrum. 2016;31(13):20–25
  3. Kojima T, Ibrahim OM, Wakamatsu T, et al. The impact of contact lens wear and visual display terminal work on ocular surface and tear functions in office workers. Am J Ophthalmol. 2011;152(6):933–940. 
  4. Jansen ME, Begley CG, Himebaugh NH, Port NL. Effect of contact lens wear and a near task on tear film break-up. Optom Vis Sci. 2010;87(5):350–357.
  5.  Blehm C, Vishnu S, Khattak A, Mitra S, Yee RW. Computer vision syndrome: a review. Surv Ophthalmol. 2005;50(3):253–262.
  6. Ramamoorthy P, Sinnott LT, Nichols JJ. Contact lens material characteristics associated with hydrogel lens dehydration. Ophthalmic Physiol Opt. 2010;30(2):160–166.
  7. Jones LW, Subbaraman LN, Rogers R, Dumbleton K. Surface treatment, wetting and modulus of silicone hydrogels. Optician. 2006;232:28–34.
  8. Schafer J, Reindel W, Steffen R, Mosehauer G1, Chinn J. Use of a novel extended blink test to evaluate the performance of two polyvinylpyrrolidone-containing, silicone hydrogel contact lenses. Clin Ophthalmol. 2018 May 3;12:819-825. doi: 10.2147/OPTH.S162233. eCollection 2018.