La conjuntivitis aguda infecciosa es un trastorno muy frecuente que cursa con inflamación, secreción y reacción conjuntival. Suele estar producida por virus y bacterias, siendo el agente causal más frecuentemente implicado el adenovirus.
La conjuntivitis adenovírica, aunque suele ser un cuadro autolimitado que dura entre 2 y 3 semanas, supone una importante causa de morbilidad, molestias oculares y disminución de productividad laboral, con millones de personas afectadas anualmente en todo el mundo. La relativa resistencia a la desinfección y a la desecación de estos virus favorece la elevada contagiosidad del cuadro. Aunque por lo general no es una enfermedad grave, en algunos casos puede dejar secuelas oculares cicatriciales o inmunológicas, como los infiltrados corneales numulares.
Hasta la fecha no existen medicamentos aprobados para tratar este tipo de conjuntivitis, y se suele prescribir tratamiento de soporte mediante medias higiénicas para evitar la diseminación y contagio del virus, lubricación con lagrimas artificiales, cobertura con colirios antibióticos y en algunos casos se prescriben colirios antiinflamatorios.
Aunque se disponen de numerosos fármacos antivíricos oculares tópicos, de momento ninguno ha demostrado hasta la fecha eficacia clínica suficiente como para recomendar su uso de forma generalizada en la conjuntivitis adenovírica.
Sin embargo, existe cada vez mayor la evidencia de que el uso de algunos antisépticos con actividad viricida, como la povidona-yodada (betadine, R), podría ser útil acortando la duración y la contagiosidad de este cuadro.
Este mes en la revista American Journal of Ophthalmology, Jay Pepose y colaboradores publican un ensayo clínico multicéntrico aleatorizado, controlado con placebo y a doble ciego que evalúa la eficacia de la suspensión de povidona-yodada (PY) al 0.6% y dexametasona (DX) al 0.1% como tratamiento de la conjuntivitis adenovírica.
144 pacientes diagnosticados de conjuntivitis adenovírica mediante diagnóstico clínico y resultado positivo del test Adeno-Detector Plus fueron aleatorizados a recibir durante 5 días un tratamiento de 4 veces al día con una suspensión de PY 0.6% y DX al 0.1% (grupo PY-DX), PY al 0.6% sola (grupo PY) o solución placebo (grupo control). Los parámetros de eficacia que se estudiaron fueron: erradicación adenovírica mediante cultivo celular con inmunofluorescencia, la resolución clínica del cuadro y la puntuación de signos clínicos de infección. También se evaluó la seguridad del tratamiento mediante la notificación de eventos adversos durante el seguimiento. Se realizó seguimiento a los 3, 6 y 12 días del diagnóstico e inicio del tratamiento.
Tras los 5 días de tratamiento (día 6) y en la visita de los 12 días el grupo de PY-DX mostró una proporción significativamente mayor de pacientes con resolución clínica del cuadro y erradicación vírica con respecto al placebo.
El grupo PY-DX mostró también superioridad en mejorar los signos de infección (hiperemia y secreción) en todas las visitas con respecto al grupo placebo.
El grupo PY-DX mostró también mejores resultados en estos parámetros con respecto al grupo de PY sola pero las diferencias no fueron estadísticamente significativas en la mayoría de las comparaciones.
Además, la combinación de PY-DX no pareció aumentar la diseminación del virus o la contagiosidad, ya que las tasas de erradicación en los días 3, 6 y 12 fueron más altas en el grupo PY-DX que en el grupo PY, aunque las diferencias no fueron estadísticamente significativas.
En cuanto a la seguridad, los eventos adversos más frecuentes fueron infiltrados corneales, queratitis punctata, edema palpebral e inflamación conjuntival. Ninguno de ellos se asoció directamente al tratamiento y además fueron menos frecuentes en el grupo PY-DX. La tolerabilidad del tratamiento con PY-DX y con PY fue buena, y se produjo una buena adherencia al tratamiento.
En resumen, los autores concluyen que la suspensión de povidona-yodada al 0.6% y dexametasona al 0.1% es un tratamiento seguro y bien tolerado para la conjuntivitis adenovírica que acorta la resolución clínica del cuadro y la erradicación vírica.
En vista de los resultados de este estudio, en nuestro medio podría ser útil instruir a los pacientes al inicio del cuadro para preparar una solución de povidona-yodada con suero salino estéril a la concentración deseada de uso diario, de forma similar a la que se usa en la profilaxis de la cirugía oftalmológica, y añadir al tratamiento la dexametasona al 0.1% en forma de colirio comercial, hasta que la combinación de estos preparados esté disponible comercialmente, si finalmente se aprueba.
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Bibliografía:
- Pepose JS, Ahuja A, Liu W, Narvekar A, Haque R. Randomized, Controlled, Phase 2 Trial of Povidone-Iodine/Dexamethasone Ophthalmic Suspension for Treatment of Adenoviral Conjunctivitis. Am J Ophthalmol.2018 May 19.
- González-López JJ, Morcillo-Laiz R, Muñoz-Negrete FJ. Adenoviral keratoconjunctivitis: an update. Arch Soc Esp Oftalmol.2013 Mar;88(3):108-15.
- Omari AA, Mian SI. Adenoviral keratitis: a review of the epidemiology, pathophysiology, clinical features, diagnosis, and management. Curr Opin Ophthalmol.2018 Apr 27.


