El Láser Intralase utiliza la luz infrarroja para levantar una capa corneal precisa mediante un proceso denominado Fotodisrupción. En este proceso se utiliza un gran número de pulsos de láser para separar el tejido a nivel molecular sin transferencia de calor o impactos al tejido adyacente.
Este fenómeno se produce cuando un haz de pulsos de láser de muy corta duración genera un plasma, este plasma se expande a gran velocidad y desplaza el tejido de alrededor. El plasma expandido continúa a través del tejido como un frente de onda. Cuando el frente de onda pierde energía y velocidad, las ondas acústicas desaparecen y el plasma se enfría, tomando la forma de una burbuja. El punto en el que se enfría es la profundidad a la que queremos crear la fotodisrupcion, es el punto en que focaliza el láser.
Intralase es capaz de liberar 15.000 pulsos de láser en un solo segundo. Cada impacto produce una micro burbuja, de bióxido de carbono y vapor de agua, cuando miles de estas micro burbujas confluyen, se crea una maya o entramado en el interior de la córnea. Intralase elimina la necesidad de cortar la córnea, ya que esta porción de tejido es separada por el efecto y la presión de dichas burbujas. En este proceso se elimina una pequeña cantidad de tejido ( menos de 1 micra), y la burbuja que queda contiene principalmente dos gases dióxido de carbono y vapor de agua, los cuales son evacuados cuando se levanta el flap para exponer el lecho corneal. Intralase sustituye el corte o incisión mecánica (microqueratomo o bisturí) por un haz de láser que realiza dicho efecto sobre la cornea.


