Los pacientes con oclusión de rama venosa retiniana (BRVO) que han sido tratados con bevacizumab o ranibizumab experimentan una ganancia significativa de la agudeza visual. Además, una estrategia de tratamiento según sea necesario en el seguimiento periódico, es adecuada para el mantenimiento de la ganancia visual según un estudio prospectivo, aleatorizado publicado en la revista British Journal of Ophthalmology.

Se utilizaron criterios de tomografía de coherencia óptica de dominio espectral para indicar el tratamiento aleatorizado con ranibizumab (n = 37) o bevacizumab (n = 38). Tras la primera inyección, 16 ojos en cada grupo de tratamiento ganaron más de 15 letras de visión. A los 6 meses, el grupo de ranibizumab había tenido una ganancia media en la mejor agudeza visual corregida de 18,1 letras (P <0,0001; intervalo de confianza del 95%, 12,8-22,6 letras), y el grupo de bevacizumab de 15,6 letras (P <0,0001; intervalo de confianza del 95%, 12,0-20,5 letras). Ambos fármacos redujeron eficazmente el grosor macular y mejoraron la agudeza visual.
Los resultados de este estudio también sugieren que el tratamiento según necesidad en el seguimiento (estrategia PRN) puede ser tan eficaz como las inyecciones mensuales, lo que permite a los pacientes recibir un número más reducido de inyecciones intravítreas.

La fotocoagulación con láser en hemirejilla era la terapia estándar para el edema macular secundario a la BRVO, pero ahora solo se utiliza como tratamiento de rescate en casos refractarios al tratamiento con anti-VEGF (factor de crecimiento endotelial vascular). Aunque un estudio retrospectivo no ha documentado ninguna diferencia entre los ojos con oclusión de la vena central de la retina y BRVO tratados con bevacizumab o ranibizumab, este es el primer estudio prospectivo, aleatorizado que aborda la cuestión.
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