Continuamos hablando de las neoplasias escamosas de la superficie ocular.
PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
- Citología exfoliativa
Mediante una espátula o cepillo se desprenden células superficiales de la lesión para su posterior tinción de Papanicolaou.
2. Citología de impresión
En este caso se utiliza un papel de filtro que se apoya con una leve presión sobre la lesión para recoger células que se desprende de la lesión y posteriormente se tiñen con la tinción de Papanicolaou. Este método permite reconocer la relación espacial de la lesión.
Son técnicas simples y poco invasivas que se pueden realizar en consulta bajo anestesia tópica. Las limitaciones de estas técnicas es que son superficiales y no permiten conocer el grado de invasión tisular de la lesión.
3. Biomicroscopía confocal
Algunos autores diferencian el epitelio conjuntival sano del afecto con esta técnica de imagen: las células displásicas aparecen como más largas, de forma irregular y con un núcleo más brillante.
4. Tomografía de coherencia óptica de alta resolución (HD-OCT)
Se ha observado una buena correlación entre las imágenes obtenidas con HD-OCT de pterigium y NESO con los cortes histológicos. Las NESO aparecerían como zonas de epitelio engrosado con una brusca transición con el epitelio sano.
5. Biopsia
El diagnóstico definitivo nos lo dará la biopsia, que podrá ser incisional o escisional. Normalmente se suele realizar biopsia escisional, ya que forma parte del tratamiento. La biopsia incisional no suele indicarse, y se reserva para casos de tumores grandes y difusos.
TRATAMIENTO
- Quirúrgico
El tratamiento de elección consiste en la escisión quirúrgica completa, con/sin tratamiento médico.
Se debe realizar la escisión de la lesión sin tocarla con ningún instrumento durante la cirugía para evitar la siembra de células tumorales (técnica “no touch”). Se recomiendan obtener márgenes de conjuntiva sana de 2-4 mm para asegura que eliminamos completamente la lesión.
La tasa de recurrencia es de 5-33% con márgenes quirúrgicos negativos, y de hasta el 56% con márgenes quirúrgicos afectos.
Cuando invade la córnea se recomienda realizar epiteliectomia con alcohol absoluto (estas lesiones no suelen sobrepasar la membrana de Bowman). Si la esclera está afecta por la lesión se recomienda además esclerectomía superficial.
También se recomienda dar un doble ciclo de descongelación lenta de crioterapia en los bordes conjuntivales y en el limbo, ya que ha demostrado reducir la tasa de recidivas.
Tras la eliminación de la lesión suele quedar un defecto conjuntival grande que podemos cubrir mediante autoinjerto conjuntival, injerto de mucosa oral o injerto de membrana amniótica criopreservada. Este último método ofrece algunas ventajas ya que permite cubrir defectos conjuntivales de gran tamaño, la técnica es sencilla tanto con suturas o pegamento tisular, y se preserva tejido conjuntival de otras localizaciones si se produce recidiva o son necesarias futuras intervenciones. Además, la membrana amniótica tiene propiedades promotoras de la epitelización, reduce la neovascularización, la cicatrización y la fibrosis con buenos resultados estéticos y funcionales (5).
- Quimioterapia/inmunoterapia tópica
Suele utilizarse como terapia coadyuvante tras la cirugía aunque también se ha descrito su uso como monoterapia, siendo su eficacia comparable a la de la cirugía.
Mitomicina C
Se administra al 0.02 o 0.04% 4 veces al día en varios ciclos semanales descansando una semana para minimizar la toxicidad. Sus efectos adversos incluyen hiperemia conjuntival, queratitis, estenosis puntal (se recomienda utilizar tapones puntales para prevenirla) e insuficiencia limbar.
5-Fluorouracilo
Al 1% se aplica 4 veces al día de 4 a 7 días con un mes de descanso en 2 o 3 ciclos.
Inferferón alfa-2B
Es una citosina que tiene propiedades antivíricas y antineoplásicas. Tiene una tasa de éxito de un 80%. Se puede administrar de forma tópica (1 millón UI/mL) 4 veces al día hasta que el tumor se resuelta, que suele ser unos 3 meses. La principal ventaja es que tiene una tolerancia mucho mejor que los anteriores fármacos. También se puede administrar subconjuntival (3 millones de UI en 0.5 mL) 1-3 veces en semana.
En una revisión en la que se compara el tratamiento quirúrgico vs quimioterapia, Siedlecki encuentra que la escisión quirúrgica seguida de inmunoterapia tópica con interferón alfa-2b, en casos de márgenes positivos, es la mejor estrategia para prevenir la persistencia del tumor y la recurrencia (6).
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Bibliografía:
- Holland EJ, Mannis MJ, Lee WB. Ocular Surface disease. Cornea, conjunctiva and tear film. 2013. Elsevier.
- Krachmer JH, Mannis MJ, Holland EJ. Cornea. Third edition. 2011. Elsevier.
- Shields CL, Chien JL, Surakiatchanukul T, Sioufi K, Lally SE, Shields JA. Conjunctival Tumors: Review of Clinical Features, Risks, Biomarkers, and Outcomes – The 2017 J. Donald M. Gass Lecture. Asia Pac J Ophthalmol (Phila).2017 Mar-Apr;6(2):109-120.
- Shields JA, Shields CL. Eyelid, conjunctival and orbital tumors. An atlas and textbook. Second edition. Wolters Kluwer. 2009.
- Palamar M,Kaya E, Egrilmez S, Akalin T, Yagci A. Amniotic membrane transplantation in surgical management of ocular surface squamousneoplasias: long-term results. Eye (Lond). 2014 Sep;28(9):1131-5.
- Siedlecki AN, Tapp S, Tosteson ANA, et al. Surgical versus interferon alpha-2b treatment strategies for ocular surface squamous neoplasia: a literature-based decision analysis. 2016;35:613‒618.
