. “No me pongas gafas que luego veo mal”

marzo 17th, 2017
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Esta y otras frases como, “no me pongo la gafa que luego me acostumbro”, “ahora es que me quito la gafa y no veo nada”, etc. son escuchadas con frecuencia por profesionales de la visión. En este artículo me gustaría explicar qué de cierto hay en perder visión al ponerte las gafas.

El ser humano tiene la gran ventaja de ser poseedor de la tecnología más avanzada que existe, nuestro propio cerebro, el cual es capaz de reducir el riesgo en situaciones catastróficas. Por ejemplo, no es lógico que un miope de -1.00 D haga su vida sin ningún tipo de compensación óptica, sin embargo es sorprendente como a las consultas de especialistas de la visión acuden pacientes con estas graduaciones que han estado conviviendo durante años con valores similares a este nivel de miopía.

La retina y el cerebro modulan sus respuestas constantemente en función de la experiencia visual a la que son sometidos. Por ejemplo, los fotorreceptores de la retina varían sus señales en función del color que previamente han visto tras un periodo de tiempo prolongado, algo que denominamos “adaptación”. Esto se puede ver en la siguiente ilusión óptica. Los fotorreceptores que responden a un determinado color se saturan tras un periodo continuado de tiempo, respondiendo los fotorreceptores complementarios y cambiando la percepción del color de manera temporal hasta la nueva adaptación.

Observa fijamente el punto negro central de la imagen sin apartar la mirada. Tras unos segundos la imagen pasará a color gris y la percibirás en color durante un periodo muy breve de tiempo.

Observa fijamente el punto negro central de la imagen sin apartar la mirada. Tras unos segundos la imagen pasará a color gris y la percibirás en color durante un periodo muy breve de tiempo.

Con el desenfoque de un error refractivo como la miopía también se produce el fenómeno de adaptación. Por ejemplo, cuando vemos un objeto de un contraste muy elevado durante un periodo de tiempo y pasamos a observar uno de menor contraste se produce una pérdida temporal de la capacidad de detección o de sensibilidad. O de manera contraria, si estamos sometidos a un desenfoque prolongado en la región próxima a nuestro umbral de visión, cuando ese desenfoque cesa existe una mejora temporal de la agudeza visual (1).

Al fenómeno por el cual el rendimiento visual de un observador cambia ante la exposición a un desenfoque (miopía inducida) o ante la no compensación de un desenfoque (miopía no compensada) lo denominamos “adaptación a la borrosidad”. Esta adaptación a la borrosidad podría ser diferente en sujetos emétropes que miopes (2,6). Los miopes podrían adaptarse de mejor forma a esta borrosidad posiblemente debido a su mayor tiempo de experiencia visual viendo borroso (2). Miopes de -2.00 D pueden ver mejorada su visión en media línea de agudeza visual tras 90 minutos sin utilizar su compensación. También tras un periodo de miopía inducida de 2 horas con +2.50 D, los miopes pueden mejorar la visión en 3 líneas mientras que los emétropes lo harían en tan solo 1 línea (3). Un efecto similar se ha reportado en miopías moderadas mejorando dos líneas de agudeza visual tras 3 horas de cese de uso de la compensación (2).

Este fenómeno de adaptación es dependiente del tiempo, pudiendo no encontrarse el efecto de recuperación visual a los 30’ pero si a las 3 horas (2). Además puede depender de variables como la edad del paciente, el estímulo que visualiza, etc (6).

Conclusión

Cuando eres miope y te pones por primera vez las gafas notarás que cuando te las quitas parece que veas peor que cuando no las llevabas. El motivo de esta percepción se debe a que ahora que ves mejor con tu gafa, tu cerebro no tiene la necesidad de adaptarse a la situación catastrófica de ver mal por lo que la percepción de pérdida de visión al quitarte la gafa es mayor. No obstante, si estuvieras mucho tiempo de nuevo sin llevar la gafa tu cerebro volvería a intentar compensar tu visión mejorándola ligeramente. Pero mucho ojo, por mucho que tu cerebro intente compensar tu visión, nunca lo va a hacer igual que con tu compensación óptica por lo que no hay nada mejor que compensar tu visión bien sea con gafa, lente de contacto o un procedimiento de cirugía refractiva. Tienes varias opciones, pero el no compensar tu visión no está entre ellas.

Referencias

1.- Graham N. Visual Pattern Analysers. Oxford University Press: New York, Oxford, 1989
2.- Rosenfield M, Hong SE & George S. Blur adaptation in myopes. Optom Vis Sci 2004; 81: 657–662
3.- Pesudovs K & Brennan NA. Decreased uncorrected vision after a period of distance fixation with spectacle wear. Optom Vis Sci 1993; 70: 528–531.
4.- George S & Rosenfield M. Blur adaptation and myopia. Optom Vis Sci 2004; 81: 543–547.
5.- Cufflin MP, Hazel CA & Mallen EA. Static accommodative responses following adaptation to differential levels of blur. Ophthalmic Physiol Opt 2007; 27: 353–360
6.- Poulere , Joanna Moschandreas , George A Kontadakis, Ioannis G Pallikaris and Sotiris Plainis. Ophthalmic Physiol Opt 2013; 33: 130-137

3 comments on ““No me pongas gafas que luego veo mal””

Gerardo García dice:

Hola, Manuel
Estoy muy interesado en el tema de las lentes de desenfoque periférico. Sin embargo vi una entrada tuya en la que comentabas un artículo del propio Atchison parecía rebatir esta teoría.
Me puedes decir en qué punto se encuentran las investigaciones?
Muchas gracias.

Manuel Rodríguez dice:

Exacto, estudios como el de Atchison o el de Andreas Hartwig han reportado que el estado base de la refracción periférica del paciente no explica el desarrollo posterior de la miopía. Tuve la suerte de coincidir con Atchison en San Francisco justo tras la publicación de este trabajo, y debatiendo con él la posible explicación, en ese momento se encontraba sorprendido y falto de posibles hipótesis relacionadas con este hayazgo ya que existe marcada evidencia en el campo de la ortoqueratología y lentes de contacto sobre la ralentización de la miopía con este tipo de procedimientos. Recientemente por ejemplo ya ha salido publicado un meta-análisis que compara Lentes Centro-Lejos con Lentes Zonales, con respecto a este último tipo de diseños comparto la autoría de una patente junto con el grupo DIOG de la UV que espero que algún día alguien tome la iniciativa de transferir a un producto comercial ya que ha demostrado ventajas teóricas frente a otra lente comercial ya usada con tal propósito.

El propio Atchison publicó posteriormente en 2016 en Optom Vis Sci algunas hipótesis que explicasen el tratamiento óptico no solo en base al desenfoque sino también a otro tipo de aberraciones. Sobre esto puedes leer en uno de mis trabajos en colaboración con el grupo DIOG de la UV. El grupo de Meijomé de la Universidad de Minho ha publicado varios papers sobre este tema que también te recomiendo.

La conclusión es que hay evidencia clínica para continuar investigando a la par que se requiere todavía entender de mejor forma la etiología del crecimiento ocular y cuáles son realmente las señales ópticas que modulan este crecimiento.

Espero que te haya servido de ayuda. Un fuerte abrazo.

Gerardo García dice:

Muchas gracias. Leeré con gusto los trabajos que me indicas.

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