La disfunción de glándulas de Meibomio (DGM) es la causa más frecuente de ojo seco. En esta patología se produce una alteración cuantitativa y cualitativa de la secreción de estas glándulas que da lugar a una mayor evaporación de la película lagrimal por déficit del componente lipídico de la misma. Con el avance de la enfermedad se produce la obstrucción y exclusión (“dropout”) de las glándulas de Meibomio, por lo que cada vez menos glándulas aportan el componente lipídico de la lagrima aumentando la inestabilidad y evaporación de la película lagrimal. La meibografía de luz infrarroja es un método no invasivo que permite evaluar la exclusión de las glándulas de Meibomio.

Como tratamiento de primera línea de la DGM, además de la terapia sustitutiva con lágrimas artificiales, se recomienda aplicar calor en los párpados, masajearlos suevamente hacia el borde de las pestañas y por último realizar una limpieza del borde palpebral, para lo que se pueden usar toallitas especificas impregnadas, algunos jabones y espumas especificos o un bastoncillo impregnado con jabón neutro diluido.
Sin embargo, muchos pacientes no son conscientes de la necesidad de realizar este tratamiento de forma habitual para mejorar la DGM, y a menudo lo realizan durante un tiempo limitado, lo realizan mal o directamente no lo hacen, a pesar de ser prescrito por el facultativo.
Para evaluar la efectividad de la higiene palpebral en la DGM los Dres. Yin y Gong del Hospital Universitario de Fudan, Shanghai, realizaron un estudio retrospectivo publicado este mes en la revista Cornea.
Se incluyeron 78 ojos de 78 pacientes con diagnóstico de DGM en estadio 2 y 3 (de acuerdo con la clasificación del Taller Internacional de Disfunción de Glándulas de Meibomio de 2011). Se evaluaron los síntomas de superficie ocular mediante cuestionario OSDI, se evaluó el tiempo de ruptura de la película lagrimal (TBUT), la tinción corneal, y el test de Schirmer sin anestésico.
En cuanto a la función de las glándulas de Meibomio se evaluó la calidad de meibum de glándulas del parpado inferior en una escala de 0 a 3 (0= claro, 1= turbio, 2=granular y 3=pastoso), la expresibilidad de 5 glándulas de Meibomio en el parpado inferior en una escala de 0 a 3 (0= todas expresables, 1= 3-4 glándulas expresables, 2= 1-2 glándulas expresables y 3=ninguna glándula expresable) y la exclusión de las glándulas de Meibomio mediante meibografía de luz infraroja con CSO Topography Modi.

Todos los pacientes fueron instruidos para realizar tratamiento con lágrimas artificiales 4 veces al día e higiene palpebral mediante la secuencia calor + masaje + limpieza una vez al día. Los casos más severos se añadió tratamiento antiinflamatorio con corticoides tópicos.
Los pacientes fueron revisados al mes y se les interrogó acerca del cumplimiento de la higiene palpebral. Los pacientes que no cumplieron adecuadamente la higiene palpebral fueron incluidos en el grupo 1 (26 pacientes, 33%) mientras que los pacientes que si fueron cumplidores se incluyeron en el grupo 2 (52 pacientes 67%).
Al mes de tratamiento el resultado del test OSDI mejoró en ambos grupos, pero la mejoría fue significativamente mayor en el grupo 2 (p=0.001). La exclusión de glándulas de Meibomio del párpado superior e inferior, la calidad del meibum y la expresibilidad de las glándulas mejoraron significativamente solo en el grupo 2 (p<0.001, p=0.003 y p<0.001 respectivamente). En el grupo 2 no se observaron cambios en estos parámetros. La tinción corneal y el TBUT mejoraron significativamente solo en el grupo 2 (ambos p<0.001). El test de Schirmer no se modificó en ninguno de los grupos.
Este estudio demuestra que la higiene palpebral es eficaz en tratamiento de los síntomas y signos de la DGM. En los pacientes que realizaron la higiene palpebral todos los parámetros de superficie ocular mejoraron excepto el test de Schirmer, lo que por otra parte es comprensible, al tratarse de casos de ojo seco evaporativo con valores de test de Schirmer pre-tratamiento normal. Los autores encontraron que la reversibilidad del 5% en la exclusión (“dropout”) de glándulas de Meibomio observada se debe sobre todo a la mejora en la expresibilidad de estas glándulas que se consigue con el tratamiento de higiene palpebral.
Además, este estudio pone de manifiesto que una parte considerable de los pacientes no cumple el tratamiento (hasta 1 de cada 3), por lo que debemos hacer hincapié a los pacientes la importancia de la higiene palpebral a largo plazo para manejar adecuadamente la DGM.
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Bibliografía:
Yin Y, Gong L. Reversibility of Gland Dropout and Significance of Eyelid Hygiene Treatment in Meibomian Gland Dysfunction. Cornea. 2017 Mar;36(3):332-337.
