Los pros:
1. En pacientes fáquicos no induce la formación de catarata como ocurre con la vitrectomía.
2. Se puede recuperar la visión de forma más temprana que en la vitrectomía, no requiriendo posicionamientos incómodos durante un tiempo prolongado como ocurre en la vitrectomía.
3. Es una técnica más barata.
4. Es aplicable a la mayoría de los desprendimientos de retina sin proliferación vítreo-retiniana (PVR) lográndose la reaplicación de la retina en casi todos los casos (90%).
Los contras :
1. Aunque la colocación se un simple cerclaje (banda circular alrededor del ojo) puede ser un procedimiento sencillo, en casos complicados de desprendimiento de retina puede ser un auténtico desafío como comentamos en el blog anterior. Tal es el caso de desprendimientos con roturas grandes, múltiples roturas, varias roturas de localización antero-posterior diferente o roturas muy posteriores. También en casos con mala visualización de la retina (por ejemplo, por opacificación de la cápsula posterior en pacientes operados de catarata) o en casos con hemorragia vítrea o despredimienmto coroideo asociado.
2. Tiene mayor tasa de recidiva que la vitrectomía.
3. Pueden aparecer las siguientes complicaciones, las más graves, generalmente asociadas a la punción del líquido subretiniano:
– Hemorragia coroidea, es una de las más graves, tarda mucho tiempo en reabsorberse y si afecta la mácula puede inducir pérdida permanente de visión. Para evitarla se recomienda drenar el líquido subretiniano próximo a los músculos rectos horizontales, y si no es posible, próximo a los músculos rectos verticales.
-Incarceración de la retina en el punto de drenaje.
-Isquemia del segmento anterior, poco frecuente, aunque grave.
-Trastornos de la motilidad ocular con diplopia.
-Cambios en la refracción del paciente.
-Desprendimientos coroideos serosos, edema macular cistoide, membranas epirretinianas… que también pueden aparecer en las vitrectomías.
Podéis realizarnos vuestras sugerencias o comentarios en nuestro perfil de facebook