Numerosos estudios han demostrado la importancia del control de la glucemia, de la hipertensión arterial y del control de los lípidos para evitar la progresión de la retinopatía diabética en pacientes con diabetes mellitus tipo 1 y 2.
Uno de los estudios más recientes, que todavía sigue en curso es el estudio ACCORD (Action to Control Cardiovascular Risk in Diabetes). Dicho estudio está diseñado especialmente para estudiar tratamientos sistémicos que ayuden a prevenir eventos cardiovasculares (infarto de miocardio, etc.) en pacientes diabéticos tipo 2. Uno de sus hallazgos más sorprendentes (que permanece inexplicado) fue que la mortalidad debida a enfermedades cardiovasculares era mayor en aquellos pacientes sometidos a un régimen estricto con hemoglobina glicosilada menor de 6% que en aquellos pacientes con hemoglobina glicosilada de 7 % a 7,9%. Sin embargo, los pacientes con un control estricto de la glucemia mostraron una menor progresión de la retinopatía.
Otra de las investigaciones desarrolladas en dicho estudio era comparar la aparición de eventos cardiovasculares adversos entre pacientes tratados con simvastatina solo frente a otro grupo de pacientes tratados con simvastatina + fenofibrato. Si bien no se encontraron diferencias entre ambos grupos en lo que se refiere a enfermedades cardiovascuares, sí se encontró que los pacientes tratados con fenofibrato + simvastatina presentaban una menor progresión de la retinopatía. Aunque la última entrega de dicho estudio ha confirmado estos datos sólo para los grados leves de retinopatía (1) parece razonable recomendar el uso de este viejo hipolipemiante en pacientes con diabetes tipo 2.

(1) Chew EY et al. ACCORD Eye Study Research Group. The effects of medical management on the progression of diabetic retinopathy in persons with type 2 diabetes: the Action to Control Cardiovascular Risk in Diabetes (ACCORD) Eye Study. Ophthalmology 2014; 121:2443-51.
