La coriorretinopatía serosa central (CSC) es una causa común de afectación visual en la población en edad laboral, se estima es la cuarta en frecuencia después de la degeneración macular, la retinopatía diabética, y las oclusiones venosas. Esta enfermedad se caracteriza por acumulo de fluido subretiniano en la macula, pudiendo inducir varios síntomas, incluyendo escotoma central relativo, metamorfopsia, discromatopsia y micropsia.
Aunque es una enfermedad en la cual desconocemos la causa, se ha asociado con corticoesteroides exógenos (ej.cremas tópicas, inhaladas, etc.) así como incrementos en los niveles endógenos (hipercortisonismo, embarazo, y en aquellos detonados por el estrés). Muchos medicamentos previamente se han utilizado al tener posible beneficio de la inhibición sistémica de corticoesteroides( Ketoconazol, Mifepristona, Finasteride). Recientemente emerge la evidencia implicando a la vía del receptor mineralocorticoide (MR) o receptor de la aldosterona, en la patogénesis de la CSC, por lo que ha aumentado el interés en el uso de antagonistas de estos receptores como potencial tratamiento.
Recientemente publicada por la revista Retina el estudio Ecselsior procedente del hospital Wills Eye Hospital, nos muestra los resultados obtenidos en la CSC crónica. Esta se definió como pacientes que al menos tuvieran 3 meses con los síntomas, demostrando persistencia de líquido subrretiniano en la tomografía de coherencia óptica, así como en aquellos con una reducción < al 50% del fluido subrretiniano. Los pacientes fueron aleatorizados en 2 grupos (tratamiento/placebo), a recibir eplerenona (25mg/día por 1 semana, después 50mg/día por 8 semanas) o placebo 1 vez al día.

Se estudiaron 15 ojos de 15 pacientes, 10 con eplerenona y 5 recibieron placebo. Dentro de los resultados mas reseñables hemos visto que después de 9 semanas de tratamiento se mejoro aproximadamente 1 línea de visión desde 20/50 inicial a 20/43 (P=0.04). Sin embargo en el grupo placebo la AV disminuyo ligeramente (20/41 a 20/44) durante el mismo periodo sin ser significativo (P=0.21).
Con respecto a los cambios anatómicos, la altura media máxima de fluido subretiniano en el grupo de eplerenona mejoro desde 139.3 µm a 51.8 µm (P=0.02). La media de grosor foveal central mejoro desde 366.2 µm a 283.7 µm (P=.02). En el caso de los pacientes con placebo empeoraron en todas las mediciones. No hubo ningún efecto adverso que resultara en la discontinuación del medicamento.
En conclusión podemos asumir que el uso de eplerenona oral es segura y potencialmente efectiva en el tratamiento de la CSC con fluido subrretiniano persistente.
Bibliografía
EHSAN RAHIMY, JOHN D. PITCHER III, JASON HSU, MURTAZA K. ADAM, ABTIN SHAHLAEE, ET AL, A RANDOMIZED DOUBLE-BLIND PLACEBO-CONTROL PILOT STUDY OF EPLERENONE FOR THE TREATMENT OF CENTRAL SEROUS CHORIORETINOPATHY (ECSELSIOR), RETINA 38:962–969, 2018