Dedicamos una entrega a este tipo de agujero macular debido a las peculiaridades que presenta y a los avances recientes en su diagnóstico mediante tomografía de cohjerencia óptica (OCT) y tratamiento.
En una publicación reciente en la prestigiosa revista Ophthalmology, Witkin y colaboradores definen este tipo peculiar de agujero.
La diferencia fundamental respecto del agujero de espesor completo es que la solución de continuidad no afecta a toda la retina, si no que se conservan las capas más profundas (incluyendo la de los fotorreceptores, que es la más importante). Al igual que en el resto de agujeros, encontraremos con gran frecuencia membranas epirretinianas asociadas (90% de los casos) que no hacen más que corroborar el origen común de todas las enfermedades de la interfase vítreo-macular: el desprendimiento vítreo posterior anómalo.
Os presentamos una OCT de un caso tratado en nuestra clínica. La flecha indica la pérdida de las capas más internas de la retina mostrando la solución de continuidad. El recuadro muestra el tejido retiniano que se conserva incluyendo la capa de fotorreceptores.
¿Cómo se manifiesta el agujero lamelar?
El agujero lamelar provoca una pérdida de visión central moderada, conservando el paciente por lo general una visión de 0,5 (es decir 50%) o más en la mayoría de los casos.
Sin embargo, en ocasiones provoca una disminución de la visión central a 0,2 (20%) o menos y una gran incapacidad para el paciente.
¿Cuándo debe operarse el agujero lamelar?
Como os hemos comentado, en general no ocasiona una incapacidad grande para el paciente y no requiere ser operado. Sin embargo en los casos que conlleva una pérdida severa de visión central, nosotros pensamos que debe operarse. Nuestra opinión viene apoyada por la publicación de Sarrafizadeh y colaboradores en 2007 también en la revista Ophthalmology.
El retinólogo debe diferenciar este tipo de agujero del agujero macular de espesor completo y del pseudoagujero (éste consiste realmente en una membrana epirretiniana sin ninguna pérdida de tejido retiniano). El disponer de un buen aparato de OCT es de gran ayuda en este sentido. La importancia de esta distinción estriba en que el pronóstico y las indicaciones de la cirugía cambian considerablemente.
¿Cómo lo operamos en el Hospital Virgen del Mar?
Como todas las intervenciones de vítreo-retina que practicamos, la hacemos con anestesia local. Dura aproximadamente 1 hora. El paciente debe permaner con la cabeza hacia abajo durante 5-7 dias debido a que inyectamos gas dentro del ojo.
Extraemos el vítreo adherido a la mácula, las membranas epirretinianas y la membrana limitante interna ayudándonos de los colorantes adecuados que ya os hemos comentasdo en entregas anteriores.
Os mostramos la OCT del paciente anterior en la que podéis observar cómo se reestablece la continuidad en la retina y desaparece la hendidura. La agudeza visual de este paciente ha pasado de 0,2 a 0,5 con una gran mejoría subjetiva (ahora puede leer, conducir…).

