Los pros:
1. La principal ventaja de la vitrectomía es el mejor control intraoperatorio ya que proporciona una mejor identificación de las roturas. La seguridad del cirujano es mucho mayor que en la cirugía escleral (los que hemos practicado esta última no olvidamos nuestro temor a que volviera a recidivar el desprendimiento de retina por una rotura o micro-rotura no identificada durante la cirugía). Esta circunstancia redunda en una mayor tasa de éxitos.
2. La segunda gran ventaja de la cirugía escleral es que permite tratar todo tipo de desprendimientos de retina. Esto incluye casos con proliferación vitreo-retiniana (PVR) intratables mediante cirugía escleral. También incluye casos de desprendimiento de retina que técnicamente son muy difíciles de tratar con cirugía escleral: roturas grandes, roturas múltiples, roturas de gran tamaño, etc.
3. Las recidivas del desprendimiento de retina en el postoperatorio posiblemente sean más fáciles de tratar después de una vitrectomía que después de una cirugía escleral. La proliferación vítreo-retiniana después de una cirugía escleral suele ser más severa. Pensamos que el empleo de crioterapia puede jugar un papel en este hecho.
Los contras:
1. Induce la formación de una catarata en 21-86 % de los pacientes. En personas de edad más avanzada (mayores de 50-55 años) el porcentaje es mayor, mientras que en personas más jóvenes es menor. Este hecho ocurre aunque la técnica haya sido correcta. Además, una de las complicaciones más frecuentes es la formación de catarata debida a un “toque” accidental de la retina con los instrumentos.
La formación de cataratas, como le explicamos a nuestros pacientes, es un “mal menor” con las técnicas actuales del tratamiento de la misma. También confesamos que el disponer de compañeros que son magníficos cirujanos de polo anterior nos trasmite mucha confianza.
Otras posibles complicaciones del segmento anterior pueden ser la subluxación de lentes intraoculares, el atrapamiento del iris, etc, en general poco importantes.
2. La recuperación de la visión es lenta y requiere posicionamientos incómodos durante largo tiempo en el postoperatorio. Asimismo, deben evitarse los viajes en avión hasta que desaparece el gas endoocular.
3. Dentro de las posibles complicaciones, la más frecuente es la aparición de roturas yatrogénicas de la retina, que si son identificadas durante la cirugía no suelen representar un problema, pero, en caso contrario, pueden ser motivo de recidiva del desprendimiento.
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