Los macroaneurismas arteriales retinianos consisten en dilataciones localizadas y adquiridas de las ramas arteriales retinianas. Suelen aparecer en personas con hipertensión arterial y arterioesclerosis severa.

Generalmente no causan pérdida de visión pero en ocasiones pueden ocurrir 2 complicaciones que conllevan pérdida visual . En primer lugar puede ocurrir un sangrado repentino por ruptura del macroaneurisma con pérdida brusca de visión (la sangre puede localizarse en el vítreo, debajo de la membrana limitante interna o subretiniana). La segunda complicación puede producirse por una exudación mantenida a través de las paredes del macroaneurisma cuya permeabilidad está aumentada provocando un edema macular muchas veces acompañado de exudados lipídicos.
Hasta la fecha ningún tratamiento había demostrado de forma fehaciente su utilidad. Se había recomendado tratarlos con láser en caso de complicaciones pero existe el riesgo de ruptura de sus paredes con un sangrado masivo. Por ello se suele adoptar una actitud expectante.
Posiblemente un foco embolígeno causa un daño focal en las paredes arteriales provocando isquemia localizada con disregulación del factor de crecimiento vascular endotelial (VEGF) y un subsecuente incremento en la permeabilidad y dilatación de las arterias retinianas.

Nos ha parecido muy útil un estudio multicéntrico realizado en Italia y publicado recientemente en la revista American Journal of Ophthalmology donde se demuestra la utilidad de bevacizumab (avastin) en el tratamiento de esta patología. Se estudiaron 38 macroaneurismas con complicaciones foveales. Cada paciente fue sometido a 3 inyecciones intravítreas de bevacizumab (separadas un mes) a la dosis habitual (1,25 mg/0,05 ml) . En un seguimiento realizado en las semanas 2, 6 y 12 se constató una progresiva mejoría en la agudeza visual y una progresiva disminución del grosor foveal medido mediante tomografía de coherencia óptica (OCT) . Los exudados lipídicos y el edema se resolvieron por completo a las 4 semanas de la última dosis en el 100 % de los casos y los macroaneurismas se cerraron por completo a las 6 semanas de la última dosis en el 94,7% de los casos.
En cualquier caso no hemos de olvidar que en el tratamiento de esta enfermedad es imprescindible el control de la tensión arterial (esta patología suele acontecer en pacientes hipertensos severos).
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