La sensación de disconfort ocular con el uso de lentes de contacto es motivo de abandono en el uso de las mismas. Por ello su gestión es importante para el profesional contactólogo con el fin de ayudar al usuario.
Este malestar, es descrito por los portadores de lentes de contacto como sensación de sequedad ocular. Dicha sensación es más intensa cuanto mayor es el número de horas de porte y desaparece tras la retirada de la lente. Además es más intensa en usuarios de lentillas que en los que no usan. Todo ello hace pensar que la presencia de la lente interacciona con los tejidos oculares originando este malestar.
Los estudios hasta el momento se han realizado con las lentes comercialmente disponibles, que difieren en material y diseño, así como en propiedades superficiales. Por lo tanto, resultaría interesante poder aislar la contribución de las propiedades de la superficie de la lente de los diferentes materiales y diseños de la misma para ver su repercusión directa en el confort del usuario. A este propósito el estudio publicado en el “Contact Lens and Anterior Eye” trata de aclarar dicha cuestión.
Se trata de un estudio cruzado doble ciego en el que participaron 19 usuarios (21,6 ± 1,7 años) de lentes de contacto que fueron dispensados con la lente blanda hidrogel de silicona formofilcon B, idéntico material y diseño para todos ellos, con la única diferencia que algunas de ellas habían sido tratadas con una tecnología de revestimiento que modificaba las propiedades superficiales. Todos llevaron puesta la lente durante un mes y 7 horas al día, usando el mismo sistema de desinfección y sin usar ningún tipo de lubricante adicional para sus lentes.
A todos ellos le fue medido el NIKBUT, tiempo de rotura lagrimal no invasivo, y el enrojecimiento ocular (utilizando la escala de clasificación Jenvis) tras 1 semana y 1 mes de uso. Los síntomas se evaluaron usando el Cuestionario de Ojos Seco (CLDEQ-8). La calidad visual y el confort subjetivo de la lente en el momento de la inserción, a mediodía y al final del día se evaluaron con cuatro escalas analógicas visuales.
En los resultados encontrados los autores describen:
- La calidad visual percibida (F = 5,049, p = 0,037), los síntomas de ojo seco de lentes de contacto (F = 14,408, p = 0,001) y el confort subjetivo de la lente (F = 28,447, p <0,001) fueron mejores para las lentes tratadas en su superficie comparadas con las no lo estaban.
- El revestimiento superficial aplazó la eliminación de la humectación de la lente (F = 8,518, p = 0,009) y aumentó la estabilidad de la película lagrimal pre-lente (F = 5,626, p = 0,029).
- Sin embargo, la película lagrimal bulbar (F = 0,340, p = 0,567) = 0,110, p = 0,744) fue similar para ambas lentes de contacto.
- Ningún parámetro cambió significativamente entre el uso a la semana y al mes (p> 0.05).
- La humectabilidad de la superficie de la lente y el enrojecimiento ocular no se correlacionaron con los cambios en los síntomas (p> 0,05).
Por tanto, tras este análisis, los autores advierten que la comodidad con la lente de contacto blanda percibida por el usuario aumenta al mejorar las propiedades de la superficie física de la misma, tratando de aislar esta propiedad del resto.
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Vidal-Rohr M, Wolffsohn JS, Davies LN, Cerviño A. Effect of contact lens surface properties on comfort, tear stability and ocularphysiology Contact Lens and Anterior Eye. 2017 Sep 15. pii: S1367-0484(17)30241-2. doi: 10.1016/j.clae.2017.09.009.


