La Baja Visión engloba a todos aquellos pacientes que tras ser tratados de sus patologías oculares de base, no alcanzan la visión suficiente para realizar sus actividades de la vida diaria.
Principalmente está causada por distintas patologías, habitualmente asociadas a la edad, y también malformaciones congénitas o accidentes, como pueden ser la Degeneración macular (DMAE), Retinopatía Diabética, Retinosis pigmentaria, Aniridia, Glaucoma, etc…
Una vez que estos pacientes han sido tratados por su Oftalmólogo especialista en Retina, y se ha conseguido la estabilización de su patología, se procede a la valoración y prescripción de Ayudas de Baja Visión. Posteriormente, es necesario e imprescindible una Rehabilitación Visual adecuada y orientada en cada caso con objeto de potenciar y mejorar el resto visual. Es así, como podemos conseguir que un paciente con una patología degenerativa, pueda volver a realizar sus actividades visuales cotidianas tales como leer, escribir, ver televisión, ver fotografías e incluso pasear evitando fotobia y molestos deslumbramientos.
El objetivo principal de la Unidad de Baja Visión de nuestro hospital, queda definido como la facilitación y el apoyo a través de estos servicios especializados, de la autonomía personal y la plena integración de las personas con deficiencia visual.
Conscientes de la importancia de estos servicios para la calidad de vida y el bienestar de las personas con discapacidad visual, hemos desarrollado un modelo de atención, basado en el modelo sueco, centrado en el usuario y en la filosofía de la mejora continua.
En los siguientes blogs iremos viendo las necesidades de atención, la evolución de la baja visión y haremos una descripción pormenorizada e individualizada de las distintas ayudas de Baja visión.
