Tras los primeros implantes subretinianos realizados en Alemania en pacientes con Retinosis pigmentaria (que comentó el Dr. Sánchez- Waisen en su blog), ahora cirujanos británicos harán un nuevo ensayo clínico con el dispositivo desarrollado por la compañía alemana Retina Implant AG.
El próximo mes de febrero en el King’s College de Londres y el Oxford Eye Hospital seleccionarán un total de 12 voluntarios interesados en participar en un ensayo clínico del nuevo implante. El dispositivo de tres milímetros cuadrados de superficie está dotado con 1.500 sensores capaces de captar la luz, que reemplazan los conos y bastones de la retina que desarrollan esa función y se pierden debido a la enfermedad.

Asimismo, genera impulsos electrónicos que estimulan los nervios encargados de enviar la luz recibida desde la retina al cerebro, lo que permitirá a los pacientes recuperar la capacidad necesaria para volver a percibir imágenes.
El dispositivo se alimenta con pilas y no precisa una cámara externa montada en unas gafas, a diferencia de los prototipos de retina artificial ensayados con anterioridad, además lleva un recubrimiento especial con el fin de que pueda mantenerse implantando y no sea necesario reemplazarlo.
Los cirujanos adaptarán los implantes a cada uno de los participantes en el ensayo, y si se obtienen buenos resultados esperan poder utilizarlo para devolver la vista en un futuro próximo, a los enfermos con degeneración macular asociada a la edad, una de las principales causas de ceguera entre los mayores.
