Es bien conocido que los niños que han padecido retinopatía del prematuro pueden desarollar tardíamente diversos padecimientos tales como estrabismo, cataratas, glaucoma, ectopia macular y desprendimiento de retina entre otros.

Recientemente además se han encontrado anomalías anatómicas mediante tomografía de coherencia óptica en niños con retinopatía del prematuro (ROP) tratados mediante procedimientos ablativos (láser o crioterapia). El Dr Wei-Chi Wu y colaboradores han presntado un estudio prospectivo de casos-controles (Ophthalmology 2012) realizado en niños de 6 a 14 años en el que comparan pacientes con historia de ROP umbral tratados con láser o crioterapia (grupo 1), pacientes con ROP en regresión que no han recibido ningún tratamiento (grupo 2), pacientes que nacieron prematuros pero no desarrollaron ROP (grupo 3) y niños normales nacidos a término (grupo 4).
Los niños prematuros con ROP tratados con láser o crioterapia presentaron las siguientes características anatómicas que los diferencian de los otros tres grupos:
–Un mayor grosor foveal acompañado de pérdida de la depresión foveal, con retención de las capas retinianas internas, permaneciendo las estructuras de la retina externa aparentemente normales. Se desconoce exactamente el significado de esta variación anatómica. No se ha correlacionado con peor agudeza visual, ni con el error refractivo . Sólo se ha correlacionado con una baja edad gestacional al nacimiento. Se piensa que el desarrollo de la mácula es un proceso que incluye un desplazamiento centrífugo de las células retinianas internas y un desplazamiento centrípeto de los fotorreceptores en edad temprana. El desarrollo de la mácula comienza durante la semana 24 a 26 y no se completa hasta los 3 o 4 años de vida. La destrucción de la retina periférica avascular mediante láser o crioterapia podría contribuir a estos cambios al impedir la emigración de las células retinianas internas.
–Mayor incidencia de miopía y de astigmatismo según la regla en el grupo 1. La media de miopía fue de -4,3 +/- 4,7 D y la media de astigmatismo fue de -2,5 +/- 1,6 D en este grupo.
El análisis mostró mayor curvatura corneal vertical en los niños del grupo 1. Sin embargo, no se encontraron diferencias en la curvatura corneal horizontal entre los cuatro grupos.
La cámara anterior era más estrecha y el cristalino más grueso en los pacientes del grupo 1. Sin embargo, la longitud axial era igual para los cuatro grupos. Por consiguiente, la miopía de estos niños estaba causada por la anteroposición del cristalino y por su mayor grosor. Una cámara anterior estrecha y un mayor grosor del cristalino podrían inducir en un futuro el desarrollo de glaucoma o catarata.

Por todos estos motivos es necesario un seguimiento de por vida a los niños prematuros que han sido tratados mediante procedimientos destructivos de la retina (láser o crioterapia).
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