La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) en su forma exudativa es tratada en la actualidad en todo el mundo de forma prácticamente exclusiva con inyecciones intravítreas de fármacos antiangiogénicos (ranibizumab, bevacizumab y aflibecerpt). Sin embargo, los médicos que atendemos a estos pacientes hemos constatado una respuesta bastante variable entre los diferentes pacientes. Esta variabilidad en la respuesta se traduce fundamentalmente en dos hechos, que no siempre son paralelos. Por un lado, unos pacientes responden peor, con menor recuperación de agudeza visual y menor reducción del grosor retiniano en la OCT (tomografía de coherencia óptica). Por otro lado, algunos pacientes requieren inyecciones intravítreas con mayor frecuencia que otros. Muchos factores que podrían influir en esta variabilidad en la respuesta y en la dosificación permanecen desconocidos. Otros, se están investigando. Sabemos por ejemplo que algunas formas de DMAE podrían responder peor, como es el caso de la vasculopatía coroidea polipoidal (aunque algunos estudios recientes demuestran lo contrario).
Uno de los factores que se están investigando es el estado del gel vítreo que rellena el interior del ojo. Ya os hemos comentado desde este blog que algunas publicaciones han encontrado que aquellos pacientes en los cuales el gel vítreo permanece adherido a la mácula presentan peor respuesta al tratamiento con antiangiogénicos. Recientemente se han publicado dos estudios distintos en la revista Retina (1,2) que vienen a confirmar esta variabilidad en la respuesta dependiendo de si el gel vítreo permanece adherido a la mácula o si está desprendido. En el primero de ellos se ha constatado que los pacientes con el vítreo adherido a la mácula presentan una agudeza visual al cabo de 12 meses peor que al inicio de la enfermedad (pérdida de 1 letra) mientras que los pacientes con el vítreo desprendido presentan una agudeza visual mejor que al inicio de la enfermedad (ganancia de 9,39 letras). En el segundo de los estudios, por el contrario, se encontró que, si bien ambos grupos de pacientes presentaban una agudeza visual similar al final del seguimiento (mínimo 1 año), el grupo de pacientes con el vítreo adherido requería mayor número de inyecciones intravítreas.
Ambos estudios son retrospectivos y se requieren estudios con mayor nivel de evidencia para confirmarlo. Este aspecto de la enfermedad tiene su importancia. Es posible que en un futuro algunos pacientes con DMAE se beneficien de una separación del gel vítreo de la retina mediante una vitrectomía o mediante una vitreolisis química (ocriplasmina). (1)
Krishnan R et al. Vitreomacular traction affects anti-vascular endotelial growth factor treatment outcomes for exudative age-related macular degeneration. Retina 2015 , 35 (9), pág 1750-1756
(2) Houston SK et al. Influence of vitreomacular interface on anti-vascular endotelial growth factor therapy using treat and extend treatment protocol for age-related macular degeneration (vintrex). Retina 2015, 35 (9), pág 1757-1764
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