Hasta ahora los protocolos de manejo y tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) en su forma exudativa han sido los mismos para las diversas formas de la enfermedad. Pero existen indicios de que esto puede cambiar proximamente tal y como señalan los doctores Eric H Souied y Nicolas Leveziel en el número de Septiembre de la revista American Journal of Ophthalmology.
En primer lugar, existen diversas formas de la enfermedad con posibles mecanismos patogénicos distintos: neovascularización coroidea oculta o tipo I, neovascularización coroidea clásica o tipo II, proliferación angiomatosa retiniana y vascularización coroidea polipoidal.
En segundo lugar, en la DMAE concurren factores de riesgo ambientales (tabaquismo, riesgo cardiovascular, etc.) y factores de riesgo genéticos, alcanzando estos últimos un riesgo atribuible estimado de un 60%. De este modo se han elaborado modelos matemáticos, para predecir, una vez considerados en cada paciente en concreto sus factores de riesgo de índole ambiental y genética, la probabilidad de desarrollar DMAE exudativa en el otro ojo (las variaciones pueden oscilar entre un 20% y un 60%).

Entre los distintos genes vinculados a la DMAE, se están encontrando en diversos estudios científicos recientes una diferencia en la relación de cada uno de ellos con unas formas concretas de DMAE o con la severidad de la misma e incluso con respuestas terapéuticas distintas.
De este modo, el gen CFH se ha vinculado con la aparición de formas tempranas de la enfermedad (drusas blandas). Dicho gen se ha encontrado más vinculado a la forma clásica de neovascularización coroidea que el gen ARMS2. En lo concerniente a la prevención de la DMAE con el uso de antioxidantes y zinc, se ha encontrado que sólo es efectiva en pacientes sin el gen CFH, mientras que en la actualidad los estamos recomendando a todos los pacientes con DMAE de forma indiscriminada.
En relación al gen ARMS2 se ha encontrado que este gen está mas vinculado a la forma exudativa que a la forma “seca”. Recientes estudios revelan que las formas más severas de DMAE exudativa estarían vinculadas al ARMS y que la probabilidad de que la enfermedad se haga bilateral es mayor en pacientes portadores de dicho gen.
Por consiguiente parece que caminamos hacia una customización en el manejo (numero de revisiones, etc.) y en el tratamiento de estos pacientes. Es posible que nuevos estudios indiquen incluso el tratamiento más adecuado para cada paciente en función de la forma de DMAE y de los factores de riesgo ambientales y genéticos.
Os recordamos que el estudio genético del DMAE está disponible en la clínica y que es muy sencillo.
Si tienes alguna pregunta, duda o comentario, pues realizarlos en nuestro perfil de facebook: