La presbicia o vista cansada es un defecto fisiológico que se comienza a manifestar a partir de los 40 años de edad, a consecuencia del envejecimiento. Se trata de un estado refractivo en el cual la capacidad de acomodación o enfoque del ojo se muestra insuficiente para desempeñar cualquier tipo de actividad en visión próxima.
Las gafas premontadas o popularmente conocidas como gafas-lupa, estan diseñadas para la compensación de la presbicia. Son gafas montadas bajo unos estandares que sólo coinciden con el 5% de la población con presbicia. Las lentes están fabricadas en su gran mayoría en plástico inyectado y sin ningún tipo de tratamiento, por lo que la imagen que producen tiene una gran cantidad de aberraciones. No están personalizadas para cada paciente. Su uso es muy popular, pero tienen algunas particularidades tales como:
– Presentan la misma graduación en los dos ojos. Esto no siempre es así. Un paciente que tenga una refracción de base, tendrá distinta graduación para vista cansada en cada ojo.
– No incorporan graduación astigmática. Muchos pacientes tienen astigmatismo y este debe ir compensado en sus gafas de cerca.
– No tienen en cuenta la distancia interpupilar. Siempre que se prescribe una gafa se ha de especificar esta distancia, que no es más que la distancia que hay entre ambos centros pupilares. El centro óptico de la lente debe de montarse delante del centro pupilar, ya que si no se genera un efecto prismático que nos causará molestias oculares, cefaleas, disconfort visual….
Hoy en día estan siendo distribuidas en canales no autorizados como gasolineras, bazares, quioscos lo que ha alertado a las autoridades sanitarias ya que se trata de un producto sanitario destinado a ser utilizado por personas con fines de compensación de una deficiencia. La Agencia Española del Medicamento se ha hecho eco de ello:
http://www.aemps.es/actividad/pschb/docs/NI_004-2009_gafasPremontadas.pdf
Por todo ello creo que son una excelente opción para ser utlizadas como uso ocasional para firmar un documento, rellenar una quiniela, ver un precio. Pero no son una opción válida para cuando queremos realizar tareas que requieran de nuestro sistema visual durante largo tiempo: lectura, costura, escritura, ordenador.
